Redes sociales

29 noviembre 2007

Gelman habla por nosotros

Creo que fue Huxley el que dijo que los poetas eran los modernos traductores de la tribu; capaces de dotar a las palabras del poder de transmitir sentimientos o pensamientos complejos. Si esto realmente es así, Juan Gelman es uno de aquellos escritores que mejor me ha traducido y hecho comprender algunas verdades que solo intuía.

Hoy hemos recibido la enorme noticia de que Gelman ha recibido el Premio Cervantes -el máximo galardón de la literatura hipanoamericana-, y eso nos ha llenado de alegría. Vayan entonces aquí dos pequeños homenajes para el poeta.

Primero ponemos aquí lo que Julio Cortazar decía de Juan:
"Lo más admirable en su poesía es su casi impensable ternura allí donde más se justificaría el paroxismo del rechazo y la denuncia, su invocación de tantas sombras desde una voz que sosiega y arrulla, una permanente caricia de palabras sobre tumbas ignotas. Cada diminutivo, cada nombre dicho como quien acuna o tranquiliza, hinca todavía más hondo la irrestañable denuncia de esas innúmeras muertes que tantos de nosotros llevamos como un albatros atado al cuello y sin saber volverlas del lado de la luz...".

Y segundo, un video de 1995 con su voz y su poesía
HIMNO A LA VICTORIA

28 noviembre 2007

Tosco y Rucci o Tosco Vs. Rucci

Hoy, a raíz de que leí que el historiador Luis Beraza presentó una biografía sobre el sindicalista José Ignacio Rucci, recordé que en el libro "Tosco, Grito de Piedra" hay una interesante anécdota sobre un famoso (en su momento) debate entre ambos dirigentes. Este encontronazo, despertó un gran interés en 1973 ya que presentaba frente a frente a dos referentes de los trabajadores absolutamente contrapuestos. (ver transcripción del debate aquí)

En la fecha señalada, un 13 de febrero, muchísima gente se prendió a la transmisión del programa "Las Dos Campanas", donde se desarrollaba el debate y, como era de esperarse, en la sede del Sindicato de Luz y Fuerza de Córdoba, muchos compañeros de Tosco se acomodaron frente a la pantalla. Segundos antes de iniciarse la trasmisión uno de los presentes hizo una curiosa apuesta: "A que el Gringo no usa ni una vez la expresión ´eeeehhhh...´ ó ´esteeeee...´ para pensar una respuesta". Hubo quienes apostaron en contrario y por supuesto perdieron.

Tosco no dudó ni una sola vez frente a las preguntas, las repreguntas o las chicanas, y nunca utilizó (como jamás lo hacía) ninguna de las muletillas habituales para ganar tiempo u ordenar los pensamientos antes de emitirlos. Estaba seguro de lo que decía y cómo lo decía. Probablemente el hecho de que cada una de sus palabras estuvieran refrendadas por años de una práctica con el mismo sentido, le dieron una ventaja enorme sobre uno de los representantes más inteligentes de la vieja burocracia sindical.

No te tenemos miedo... ¿o si?

Leemos en La Voz que el Gallego quiere "hacer cosas por el país" y nos preguntamos si es solo un deseo o en realidad es una amenaza...

26 noviembre 2007

A cara lavada

Hace un tiempo lei una anécdota muy linda sobre John William Cooke, un dirigente peronista que después del derrocamiento de Perón a manos de la Revolución "Libertadora" (1955) se transformó en delegado del General.

Dicen que a poco de producirse el golpe, Cooke, que había sido un diputado de muy alto perfil, estaba detenido y bajo custodia militar junto a varios de sus compañeros en un penal de Provincia de Buenos Aires. Como era de esperarse los milicos a cargo torturaban a los reos sometiéndolos a periódicos simulacros de fusilamiento. Por supuesto que después de los asesinatos en José León Suarez, el peligro de caer ante las balas de un pelotón no era cosa complicada de imaginar y menos aún cuando a cargo de todo estaba Isaac Rojas un sujeto de triste memoria y que seguramente dio clases a Videla y Massera.

Bueno, en estas circunstancias, el Gordo Cooke fue llevado junto a otros presos y puesto en fila frente a un paredón; el oficial a cargo los semblanteó a todos y deteniéndose en Cooke, le dijo: "¿Y vos, gordo, con esa panza querías hacer la revolución?" y el Gordo, ni lerdo ni perezoso le contestó "¿Y vos qué te crees? ¿Qué la revolución es un desfile de modelos?".

Hoy cuando veo que en muchos blogs se cuelga la foto de Cristina a cara lavada solamente para canalizar hacia allí una bronca hacia no se qué cosa, pienso "Y estos giles, pensarán que el gobierno es (o debe ser) un desfile de modelos".

Está claro que la política acentúa cada vez más la importancia de las apariencias y lamentablemente lo que debiera ser solo la fachada se convierte en la esencia misma. El marketing todo lo atraviesa y -como se ha dicho muchas veces- a las agencias de publicidad le da lo mismo vender un candidato que un jabón para ropa. Es más, concedo que el cuidado maquillaje de Cristina implica hasta cierto punto una sobreactuación que va más allá de la mera coquetería, pero de ahí a que la revista Noticias diga que esa foto de Cristina a cara lavada "enloquece" al gobierno, es tratarnos a los ciudadanos de este país de idiotas.

Los zonzos (en la categoría clasificada por Jauretche) que piensan que a un gobierno se lo desgasta o se lo levanta por los trajes que usa el presidente, por la piernas de la presidenta o el mayor o menor maquillaje de la mandataria, van a ver pasar la historia siempre desde el andén.

La historia, por suerte, se ha desarrollado siempre por otra parte aún cuando haya tanto vivo que nos quiera hacer creer que toda la política es superficialidad y corrupción.

25 noviembre 2007

A pedalear que se acaba el mundo

El Ñandú se ganó su apodo recorriendo las enormes extensiones del conurbano bonaerense en una práctica bici de tipo inglés, antes había hecho lo mismo en su Villa María natal y ahora lo hace de Alberdi al centro y viceversa.

Yo nunca había notado que en el interior de nuestra provincia las bicicletas se exhiben y se venden en ferreterías, al lado de piezas de arado, grupos electrógenos y taladros eléctricos. No lo había notado, digo, hasta que un domingo de hace semanas atrás, recorriendo el sur de la provincia, el Ñandú -misteriosamente para mí- paraba frente a estos polirrubros del metal y se quedaba extasiado frente a bicicletas de trabajo, robustas, de color negro y cromados nuevos.

Con ese recuerdo en mente, se me ocurrió entonces unir la crisis energética cordobesa con el noble deporte del pedal y encontré este maravilloso producto realizado por técnicos del Banco Mundial. Inicialmente pensado para paliar la falta de trabajo y la carencia de acceso a la energía eléctrica de Nepal, creo que bien podríamos usarla aquí.

Según su creador con "solo 20 minutos por noche generamos electricidad para dos semanas" (!!). Esperamos que De la Sota se apiade de nosotros y ya que no invirtió en la última década en la EPEC por lo menos se digne a entregar uno de estos artefactos por familia. De paso cañazo haríamos nuestro aporte ecológico, bajamos varios kilitos en esta bici fija y nos ahorramos unos mangos (de electricidad y gimnasio).

En lo personal, si pudiera acceder a este ingenio mecánico, pensaría invitar al Ñandú más seguido a casa ya que se que él no puede resistirse a nada que tenga pedal y sea gratis. De esta forma, entre charla y charla, seguro que termina generando más electricidad que Itaipú.

22 noviembre 2007

A oscuras en Córdoba


Este verano viene complicado en La Docta. Todos los días a la tardecita -cuando el caloronón nos ajusta su lazo de agobio- EPEC corta la "luz" y nos manda al averno de un solo empujón.

Al principio los funcionarios de la empresa provincial de energía le echaban la culpa a los más de 100.000 aire-acondicionadores que se han instalado en la capital provincial en los últimos meses, pero hoy por la mañana, y en concordancia con el las críticas de De la Sota hacia Kirchner, los responsables del área, cargaron las tintas sobre la política energética K.

Por supuesto que no dijeron nada de que EPEC ya ha reajustado sus tarifas y no tiene mayores problemas para seguirlo haciendo porque no depende de la nación, tampoco dijeron que su boleta de pago se ha transformado en una mega-colectora de impuestos y tasas provinciales (como la del "manejo del fuego") que han inflado largamente y de forma artificial la tarifa.

Tampoco hicieron referencia a los balances truchos de la empresa, que tantas veces ha denunciado el economista Salvador Treber (Plan Fenix) en las páginas de La Voz y del Comercio y Justicia. Por eso si alguien piensa que los números dibujados de EPEC no tienen nada que ver con los cortes de energía de esta semana, se equivoca de medio a medio. Lo que pasa es que en nuestra provincia el espíritu noventista de las apariencias reina en la Casa de las Tejas. Lo importante no es que EPEC ande bien, o tenga ganancias... lo central es que parezca que eso sucede.

Por eso también se pasa por alto que desde hace más de diez años no hay un plan energético provincial, que no se han realizado las inversiones necesarias y que muchos funcionarios jugaron a la privatización desguazando -material y humanamente- la empresa, lo cual ha llevado al presente cuello de botella. El "industrialismo" de De la Sota y Schiaretti en realidad se desnuda como una gran fantochada cuando desgravan de impuestos a empresas multinacionales, pero son incapaces de proveerles de energía a estas y a los ciudadanos comunes durante todo el año y bajo las más variadas condiciones.

Dicen que los ladrones se mueven mejor en la oscuridad. Nos parece que esta frase se ajusta exactamente a lo que pasa en Córdoba.

20 noviembre 2007

Ni las plumas...

Aviso publicado por Iberia en el diario Clarín del 9 de octubre de 1990
La "excelencia" estaba por venir...

El 21 de noviembre de 1990 el gobierno de Carlos Menem entregó definitivamente a Iberia la empresa Aerolíneas Argentinas, nuestra aerolínea de bandera. Fue el primer paso emblemático en un país atravesado por la cocaína, las privatizaciones y los negociados.

Empezaban a correr los vientos arrasadores del neoliberalismo y prometían no dejar nada en pie. Como bien lo expresó el por entonces Ministro Dromi -recitando un supuesto decálogo de verdades menemistas- en su famoso lapsus linguae: "Nada de lo que deba permanecer en manos del estado, pertenecerá al estado."

La máquina trituradora neoliberal y sus voceros, pusieron en la calle frases nefastas pero muy ilustrativas de lo que estaba pasando.
"Ramal que cierra, ramal que para" fue la oración indicada por Menem para hundir los ferrocarriles.
"Robo para la corona" dicen que decía el ministro Manzano para graficar su afanosa actividad.
"Los que no piensan como como yo están en la vereda del frente" explicaba Carlos Saúl I.
"El petroleo no es soberanía" nos quería hacer recitar el divulgador neoconservador Bernardo Neudstad.
"Tenemos un estado elefante" repetía ante las cámaras el inefable capitán ingeniero Alsogaray.
"Vamos rumbo al primer mundo" gritaban a coro periodistas pagos, locutores amigos del poder y los hábiles cacareadores de las auroras por venir.

Pero aquellas frases acuñadas en las usinas de la desesperanza, tenían una virtud: nos iban mostrando que la mentada Mano Invisible del Mercado tenía cuerpo, color y textura. La mostraron de guante blanco, escarbando en el fondo de la lata, cobrando por debajo de la mesa (y por arriba también). La expusieron cerrando fábricas y abriendo 15 kioscos por cuadra. La describieron con sencillez tomando champán y comiendo pizza en el Salón Blanco de La Rosada... Los argentinos la vimos ahí, tan clara, que ni el viejo Adam Smith podría haberla descripto mejor, con sus uñas brillantes y su rapidez de carterista.

Si. La vimos de cerca y la vimos fiera. La vimos desplumándonos con esmero y a decir verdad, cuando culminó su tarea ni las plumas quedaron.

19 noviembre 2007

Chiquita: Banana Venenosa bis

Hace un tiempo pusimos en este blog un post sobre la empresa multinacional Chiquita Brands, dedicada a la producción de bananas, con plantaciones en Colombia y casa central en los Estados Unidos.

Chiquita ha sido repetidamente sancionada judicialmente por haber bancado a tropas paramilitares colombianas y ahora ha sido demandada por 114 familiares de personas asesinadas por las Autodefensas Unidas de Colombia (A.U.C.).

La multinacional ha expuesto en su defensa que fue extorsionada por esta banda y que debió pagar abultadas sumas de dinero a fin de garantizar la continuidad de sus operaciones y la seguridad de sus trabajadores. La larga justificación institucional pueden leerla aquí. A partir de una interesante campaña publicitaria y de cierta desinformación, muchas personas honestas han tomado esta versión como la real, sobre todo cuando sabemos lo complicada de la situación política y social colombiana.

Pero también, en nombre de la verdad y la justicia, es necesario dejar asentados ciertos datos que muchos dejan de lado y que en realidad nos pueden ayudar a evaluar mejor las diferentes versiones.

En primer término recordemos que Chiquita Brands Inc. (también conocida como Banadex S.A.) es la continuidad de aquella vieja empresa llamada United Fruit, archiconocida por financiar diversos golpes de estado en varios países de la región. Basta nombrar dos hechos emblemáticos que identificaron su perversidad con el solo fin de garantizar importantes ganancias a sus accionistas:
- En 1928, por orden de United Fruit, el ejército colombiano fusiló en la plaza de Ciénaga Magdalena a más de 3000 trabajadores de la empresa, que reclamaban mejores condiciones de trabajo.
- En 1954, la bananera apoyó materialmente el golpe contra Jacobo Arbenz, el presidente guatelmalteco que se había atrevido a confiscar tierras improductivas de la United. Sus aviones e instalaciones fueron utilizadas por la CIA durante la organización del derrocamiento y luego en la represión a civiles.

Como si esto fuera poco la "renovada" Chiquita Brands, fue multada en octubre de 2001 en su país de origen al comprobarse la entrega de sobornos a funcionarios aduaneros colombianos para "facilitar" la circulación de sus embarques. Pero para que quede claro que sus aportes no se reducían a lo monetario, se ha comprobado que la empresa transportó 3000 fusiles AK 47 y 5.000.000 de proyectiles para los paramilitares.

Con estos datos en la mano se hace muy difícil creer en el argumento de la extorsión y se vuelve claro que lo que hay aquí es una práctica empresaria de larga data. Debe ser por eso que la justicia norteamericana ha sancionado a Chiquita -luego que esta firma se declarara culpable de financiar a las A.U.C.- con una multa de 25 millones de dólares.

El Departamento de Justicia Norteamericano dio a conocer el fallo en marzo de 2007 y de allí sacamos estos párrafos:

"Como cualquier empresa delictiva, una organización terrorista requiere una corriente de financiación para mantener sus operaciones. Durante varios años, el grupo terrorista de las AUC encontró una en los pagos que exigieron a Chiquita Brands International. Gracias a la cooperación de Chiquita y este enjuiciamiento, la corriente de financiación se ha secado y las empresas han sido avisadas de que no pueden realizar pagos a terroristas para protección", dijo el Secretario de Justicia Auxiliar Wainstein.

"La financiación de una organización terrorista no puede tratarse como un costo comercial", dijo el Fiscal Federal Taylor. "Las empresas estadounidenses deben observar que los pagos a terroristas pertenecen a una categoría totalmente distinta. Son delitos. Como los ajustes que las empresas estadounidenses hicieron con respecto a la aprobación de la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero hace décadas, como buenos ciudadanos empresariales, encontrarán maneras de cumplir con las exigencias de la ley, sin dejar de ser competitivas".

Para quienes piensen que esto de la bananera es un hecho anecdótico y alejado de nuestra realidad baste con recordar el caso Skanska. Allí queda claro que las multinacionales -sean del origen que sean- suelen aprovechar todas las "ventajas comparativas" que encuentran a su paso y en ese marco la corrupción (o el conflicto armado en el caso colombiano) se toma como una eventualidad a la cual se le puede sacar el jugo.

16 noviembre 2007

DESPIDOS EN LA VOZ II

Sin anestesia
Aquí reproducimos una carta abierta publicada por uno de los periodistas despedidos recientemente del diario La Voz del Interior

Eduardo Eschoyez
(Periodista despedido de La Voz del Interior)
Originalmente publicado en: Prensared

Hola a todos. Hoy (por el lunes 12 de noviembre) estaba en mi casa almorzando con mi esposa y mis dos hijos y medio (el miércoles nace Victoria), cuando pasó algo que me golpeó de una manera que no imaginan.

A mi casa vino un tipo: un oficinista. Se le veían la pinta y los papeles que, a duras penas, sostenía mientras insistía con el timbre. Me traía una hoja en la que me notificaban que LVI me despedía. Sin causas ni anestesia: simplemente, me enteré ahí que para los que toman las decisiones en el diario dejé de servir.

No pude seguir comiendo… En realidad, no podía ni respirar. Y en vez de ocuparme de la milanesa tuve que tragar una amargura y una tristeza que me alcanza para el campeonato del mundo. Me senté a la mesa de nuevo buscando las palabras para explicarles a los míos que me había quedado sin trabajo, que la empresa en la que trabajé 21 años había tomado la decisión de despedirme así, de forma anónima, con un papel en manos de un desconocido.

¿Robé algo?; ¿fui un irresponsable?; ¿me “comí” algún viático?; ¿provoqué alguna crisis en el diario con alguna columna (digo, cuando me permitían escribirlas)?; ¿ofendí a alguien?. Yo, como persona, ni siquiera importé lo suficiente como para que alguien, dentro de la empresa, me llamara para tomar uno de aquellos famosos cafés “Testa” (guarda que en cualquier momento esa variedad puede aparecer en la máquina del pasillo), que anunciaban la partida inexorable.

De todos modos, la forma es apenas una situación decorativa, que posiblemente sirva para tomar conciencia de cómo son y van a ser las cosas.

Si es cierto que las malas noticias se dan rápido, LVI lo hizo: anoche (por el domingo 11 de noviembre), después de terminar con el trabajo en la edición de las páginas de la sección, muchos me dijeron “hasta mañana” y hoy pasó lo que pasó. Me quedé sin laburo a los 42 años y el equipo de fútbol de la Redacción, sin arquero (aunque, pensándolo bien, tal vez eso sea una buena noticia).

¿Saben qué? Cuando entré a La Voz, el 14 de setiembre de 1986, supe que ése iba a ser mi lugar por mucho tiempo. Me mandaron a cubrir un partido entre Las Palmas y Huracán, en una cancha polvorienta, pero para mi era como ver la final de un Mundial en el estadio más lindo del mundo. Había saltado de las aulas de la facultad al “monstruo” más poderoso de la prensa gráfica del interior del país, sin escalas, sin pasar por las “divisiones inferiores”. Nada: directo. A la cancha.

Traté de defender mi lugar con decencia y mi espacio buscando mejorar. Me encontré con maestros, del periodismo como Angel Stival, y de la vida, como el Paisano Di Palma, Carlitos Castellanos y Marcelo Godino. Tuve, además, compañeros generosos (no los nombro porque me voy a olvidar de alguno), con los que compartí la hermosa experiencia de crecer aprendiendo de los errores y disfrutando de los progresos.

Aprendí de todos y de todo, incluso a escribir, pero fundamentalmente a mirar con respeto a los demás. Más allá de las tiras y de los sueldos, de las jerarquías o los prestigios. Respeto. En otra época significaba algo.

Un día creí eso de que “la empresa éramos todos”. En serio, lo creí. En cada brindis, en cada aniversario, en cada discurso y en cada una de las fiestas Estímulo que tuve el privilegio de animar desde el escenario en las últimas ocho ediciones, como cabeza visible de mucha gente que trabaja todos los años de manera silenciosa y anónima.

Lo que no me dijeron, o no alcancé a comprender, es que “la empresa éramos todos” hasta que dejábamos de serlo. No sé bien cómo es pero, en un instante, LVI logra convertir a un miembro de la familia en un ser que no merece ninguna consideración. Entonces un tipo como yo, posiblemente un periodista mediocre y un incurable traficante de bromas, debía ser tratado como una basura. Sin sentimiento alguno: fuera, que no entre, que no vuelva. Que se entere por un papel. Ayer (por el lunes 12 de noviembre) me cortaron el acceso a los correos del diario sin que pudiera espiarlos… ¿Tan delincuente soy?

Nunca pedí privilegios, sino trabajo. Que me dieran la posibilidad de defenderme trabajando, haciendo lo que sé hacer. Pero ya está. Tengo que aprender a vivir de otra manera. En una de esas hasta puedo cenar con mi familia. O la bendición de ver despiertos a mis hijos. O hasta la chance de conocer qué es el famoso “fin de semana”, del que muchos hablan y yo (como muchos ahí) no tenemos ni noticia.

Quiero agradecer desde el alma todas las muestras de solidaridad y de apoyo recibidas en estas pocas horas. A todos, a mis compañeros, a mis amigos e incluso a quienes no lo fueron ni lo serán, pero con quienes logré construir una relación adulta y de tolerancia.

En La Voz del Interior aprendí a ser periodista y muchos me ayudaron a ser un aspirante a persona decente. Lo que jamás imaginé es que me iban a condenar a irme de esta manera tan desagradable.

El miércoles nace mi hija. Espero que su llegada me ayude a recuperar la sonrisa.

15 noviembre 2007

DESPIDOS EN LA VOZ


El venerable diario provincial "La Voz del Interior", actualmente en manos del mega Grupo Clarín, no se ha caracterizado por el respeto de los derechos laborales de sus trabajadores; y los atropellos a los que estos son sometidos nos remiten a sistemas represivos de épocas pasadas.

Esto se agrava exponencialmente cuando desde allí también se cercena el derecho a expresarse libremente ya que, ante el tremendo poder del grupo en nuestra provincia, enterarse de lo que pasa en los talleres y redacciones de La Voz es una tarea propia de espías. Está claro que nada van a decir ni el Día a Día, ni Canal 12, ni Mitre Córdoba y por supuesto guardarán silencio varios medios que entienden esto de la "solidaridad empresaria" mejor que lo que a veces se puede creer, por lo que ni LV2 ni LV3 tampoco se hacen eco de lo que está pasando.

El hecho concreto al que hacemos referencia es el despido sin causa de los periodistas Eduardo Eschoyez y Juan Carlos Dominguez, ambos con una dilatada carrera dentro del diario y ampliamente reconocidos por sus pares. A esto se le suma el maltrato y los golpes que sufrió un delegado del CiSPren cuando intentaba realizar una asamblea dentro de la planta, y a quien llevaron literalmente a las patadas desde el taller hasta el portón de salida.

Este trato abusivo solo puede tener un nombre: impunidad, que como bien describió el desaparecido empresario-mafioso Yabrán, es sinónimo de poder. Tan seguros están los dueños de La Voz que no les pueden hacer nada, tan confiados están de su hegemonismo en una sociedad mediatizada al máximo, que pueden golpear alevosamente a un laburante como si estuvieran en un ingenio azucarero del siglo XIX, y pueden despedir a otros dos en el marco de las purgas que periódicamente organiza la gerencia de recursos humanos, sin que medie otra razón que la razón del terrorismo empresario.

La Constitución Nacional cuando ampara la libertad de prensa lo hace justamente sobre los periodistas, a ellos la ley dedica una serie de recursos especiales para protegerlos ante los posibles ataques hacia su persona y sus ideas. Y esto es así porque la jurisprudencia y la historia política consideran que son los periodistas los depositarios principales de esta libertad, no las empresas y menos aún el Grupo Clarín. Por eso, cuando se cometen estas barbaridades se está atacando con mucha más fuerza el derecho a saber y a expresarse de un pueblo que con la administración de la pauta publicitaria oficial. Y esto es así por principio y por definición.

Suponemos que Adepa se quedará callada, estamos seguros que La Nación no dirá nada, intuimos que ningún editorialista tecleará en su notebook afiladas frases en contra de los atropellos de las empresas periodísticas. En cambio reinará el silencio, la voz estará callada, muda.

Esta mañana, cuando nos dábamos la habitual zambullida en la "realidad" predigerida de los noticieros radiales pudimos escuchar a uno de los trabajadores despedidos hablando elípticamente de que había "sufrido un problema personal" y que agradecía la solidaridad de periodistas jubilados o en vías de retiro. Lo hacía con un dolor contenido que atravesaba el micrófono y el pequeño parlante de mi radio. Lo hacía con una mordaza de tristeza y resignación que pocas veces he escuchado. Me hubiera gustado que sus compañeros de trabajo expresaran algo en su favor públicamente, pero seguramente la maquinita de terror y autocensura que ha puesto en marcha el orweliano Gran Hermano cordobés les ata las manos, les cierra las bocas y les hace mirar para otro lado.

Aunque sea un pobre recurso afortunadamente aún nos queda la posibilidad de expresarnos aquí, para que nadie nos diga lo que tenemos que decir, ni sugerirnos -bajo amenaza de sanción- lo que debemos escribir.

Sin caer en utópicos sobredimensionamientos bien podríamos ponernos de pie y tratar de romper este cerco; que todos se enteren de que la libertad no se construye sobre patoterismo, que muchos escuchen que solo se puede ser libre respetando a la ley y a las personas. Hagamos una apuesta por la verdad y la difundamos, le pongamos voz a los trabajadores de La Voz, que se sepa lo que está pasando allí y limitemos -aunque sea un poco- la manipulación y la mentira.

12 noviembre 2007

Hoy es San Jauretche

Ilustración de REP

Cada 13 de noviembre se recuerda el nacimiento de Don Arturo Jauretche, uno de los exponentes más importantes del "Pensamiento Nacional". Lo maravilloso de Don Arturo es que, como pocos pensadores, fue también un hombre aguerrido en la praxis. Es por eso que en esta fecha se celebra también el Día del Pensamiento Nacional, y para festejarlo qué mejor que uno de los escritos donde se demuestra su esfuerzo por poner en palabras simples problemas complejos que han aquejado históricamente al país.

LA PARÁBOLA DE LA DEUDA EXTERNA
Por
Arturo Jauretche

Hablaré del desarrollo, y recordaré lo que pasó a Tinguitelli, el hijo del juguetero de la esquina, a la edad de los granitos y del enrolamiento, la edad del pavo, que le dicen.

El muchacho empezó a estirarse, pero cada vez más flaco y más pálido.

El empresario de pompas fúnebres de la esquina tenía que medirlo todo los días con la mirada pues le estaba calculando el sobretodo de madera. "El desarrollo" decía la madre, y "el desarrollo", decía el médico.

Hasta que empezó a largar unos anillos y se descubrió que tenía la lombriz solitaria, que era la que se desarrollaba.

Pues bien, el desarrollo puede operarse de dos maneras: armoniosamente, como producto de la evolución económica y social del país y da naciones fuertes.

Es lo que se llama desarrollo nacional.

Pero puede producirse una apariencia de desarrollo lograda con el exceso de alimentación que suscita la lombriz al introducirse.

Hay un momento de aparente prosperidad, como la tuvo el muchacho. Su peso era del muchacho más el peso de la lombriz. Su apetito, el del hijo del juguetero más el apetito de la lombriz. Hasta que llegó el momento en que "la solitaria" bien restablecida, se tragaba todo lo que el muchacho comía.

Después, al muchacho mismo. Eso es lo que pasa con las naciones y eso es el colonialismo. Lombriz solitaria. No es fácil de expulsar.

A veces, como nos ocurrió a los argentinos, parece que la hemos expulsado toda, pero la cabeza queda adentro. La cabeza de la lombriz es engañadora, porque es lo más finito de la misma. Termina en punta, como apellido de presidente.

Dicen que el mejor remedio es el helecho macho.

Algo de macho tiene que ser. No sé si hay de esa mercadería en la botica.

11 noviembre 2007

Recuperar la memoria

Encontramos en el blog Mundo Perverso este reportaje realizado hace poco a Victoria Donda Pérez, nieta recuperada Nº 78 y recientemente elegida como diputada nacional por la provincia de Buenos Aires (FpV).
La profundidad de sus reflexiones bien merecen un poco de nuestro tiempo.

La entrevista corresponde al programa Lado Salvaje.

¡Por qué no te callas!

Los romanos sabían que conseguir la sumisión y el respeto de los pueblos conquistados era una tarea difícil, pero que bien valía la pena forzar actitudes que confirmaran la victoria y trocaran en humillación la altivez y la bronca del derrotado.

Por eso al final de cada batalla decisiva y antes de decidir si los guerreros del ejército enemigo sobrevivirían a la espada del verdugo para convertirse en esclavos, los hacían desfilar de uno en fondo por una especie de portal de baja altura, formado por las lanzas romanas y estrategicamente ubicada al frente del emperador de Roma o el general que lo representaba. De esta forma los vencidos al pasar por ese arco debían agachar la cabeza ante el imperio y la fuerza de sus armas. De esta costumbre guerrera derivaron después los ostentosos arcos de triunfo que adornan varias capitales europeas, homenajeando al victorioso pero además recordando el yugo impuesto a otro pueblo.

En gran medida el poder imperial de Europa se ha refugiado en los libros de historia, pero eso no implica que el esprítu imperialista no persista en las actitudes y decisiones de sus clases dirigentes. Y es allí donde creo que hay que colocar el exhabrupto del Rey Juan Carlos de España cuando mandó a callar al presidente Chavez en la cumbre hispanomericana que está concluyendo en Chile.

Pero además para juzgar con cabalidad lo ocurrido tendríamos que tener en cuenta un par de hechos relevantes: el reclamo venezolano es fruto de la notable injerencia que tuvo el gobierno de España, en la persona de su anterior mandatario en el golpe contra Chavez de hace unos años atrás. Para quien no lo recuerde Aznar, no solo apoyó sino que festejó alborozado la llegada de los golpistas al Palacio de Miraflores, convencido de que los intereses de las empresas españolas ahora tendrían quienes los defendieran frente a las limitaciones impuestas por la Revolución Bolivariana. Esta actitud, solo esperable de dictadores o de Bush, implicaba que España avalaba el desplazamiento forzoso de un gobierno de otro país varias veces refrendado por la urnas.

Lo curioso es que Zapatero, lejos de pedir disculpas por esa actitud errada de un anterior gobierno de su país, aprovecha la cumbre para dar cátedra sobre cómo deben ser las economías de nuestros países. Desde su atril de socialista moderno (?) reverencia al dios mercado, le chupa las medias al señor capitalismo y despotrica contra la intervención del estado (sobre todo cuando ese estado es latinoamericano). Y lo peor es que la receta de este jarabe debe ser escuchada en silencio a pesar de que ya sabemos que se trata de veneno.

Otro hecho que es inevitable tirar sobre la mesa es que Juan Carlos no solo es un rey, a quien nadie elegió, sino que además su trono está sostenido por el poder construido por la dictadura fascista de Franco. Si el rey de España ocupa el lugar que ocupa no es gracias a la "tradición" sino a que miles y miles de españoles fueron silenciados por el franquismo a fuerza de bombardeos, fusilamientos, torturas y cárcel.

Es por eso que la imagen de un rey exaltado, exigiéndole a un zambo (mezcla de negro y de india) que guarde silencio tiene un poder que atraviesa como un rayo 500 años de nuestra historia como continente "descubierto", conquistado y ahora privatizado.

¡Pero, por qué no te callas! exige el monarca y yo me acuerdo de las adhesivos que repartía la dictadura en nuestro país: "El silencio es salud". Apenas un ejercicio de asociación libre bastante espontaneo.

El silencio frente a los abusos del poder, las formas alambicadas para hablar de la injerencia política y económica de los países centrales, el exagerado respeto que nos debe generar un rey supuestamente democrático -como si esto no fuera esencialmente una contradicción- es el nuevo arco de lanzas que nos imponen para bajar la cabeza ante quienes se proclaman vencedores. Y estamos seguros que no van a faltar entre nosotros los que pasen bajo ellas cuerpo a tierra y pidiendo perdón por anticipado mientras despotrican contra la brutalidad de ese Chavez y de aquel Ortega, tan negros, tan indios, tan resentidos frente el éxito del capital.

Pero por otro lado siempre hay gente infinitamente superior a los que heredan el fracaso y lo abrazan como si fuera un tesoro. Uno de ellos fue Miguel Hernández y de él es este poema, que resume mucho de lo que pienso en este momento de Zapatero y el triste rey de España.

Tu famosa, tu mínima impotencia
desparramar intento
sin detener el paso ni un instante.
Para lo tal, me apeo en mi paciencia,
pulso un acordeón llorón de viento
y socarrón de voz, y ya es bastante.

Tu cornicabreada decrepitud purgente
exige estos reparos de escritura,
y con ellos ayudo a someterse,
no al manicomio, al tonticomio oscuro
que tu idiotez, sin mezcla de locura,
pide hasta que la muerte
venga a sacar tu vida de este apuro.

Llevas el corazón con cuello duro,
residuo de una momia milenaria,
concurso de idiotas,
que necesitas la alabanza diaria,
y descosido en la alabanza explotas.

Cocodrilito pequeñito, ñito,
lagartija de astucia,
mezquina, subterránea, con el rabo marchito,
y la mirada alcantarilla sucia.

Tarántula diabética y escuálida,
forúnculo político y gramático,
repúblico de triste mierda inválida,
oráculo, sarcófago enigmático.

Demócrata de dientes para fuera,
altares solicita tu zapato.
No hagas más reflexiones de topo y madriguera
en tu conejeril rincón de mentecato.

Humo soberbio, sapo que te hinchas
cuando oyes un piropo:
disuélvete en berrinches,
resuélvete, desaparece, topo.

España no precisa
tu vaciedad de calabaza neta,
tu mezquindad que duele y que da risa,
tu vejez inconcreta,
venenosa, indecisa.

No te toca la sangre de los trabajadores,
sus muertes no salpican tu chaleco,
no te duelen sus ansias ni su lucha:
tu tiniebla trafica con sus puros fulgores,
su clamor no halla en ti ni voz ni eco,
tu vanidad su mismo ruido escucha
como un sótano seco.

Hay ojos que derraman raíces amorosas,
sobre tus ojos tienes
uñas que a hacerse dueñas de las cosas
avanzan por tus sienes.

Necesitan incienso e incensario
tu secundaria vida,
tu corazón de espino secundario,
tu soberbia de zarza consumida.

Sobre tu pedestal o tu peana,
monumento de oficio,
cuando tu salvación está cercana
quieres llevar un pueblo al precipicio.

Te rebuznó en el parto tu madre, y más valiera
a España que jamás te rebuznara
con esa cara de escobilla fiera,
de vieja zorra avara.

No llevarás mi pueblo a la derrota,
dictador fracasado, rey confuso,
y caerás por la punta de una bota
sobre tus flacos días puesta en uso.

28 de febrero de 1937, en Valencia.
Miguel Hernández

08 noviembre 2007

Y Australes ¿también aceptará?


Resulta que se había corrido la bola de que Gisele Bündchen, una "top model" brasilera, ya no recibiría sus emolumentos en dólares y que a partir de este momento solo haría sus contratos en Euros. Por supuesto semejante decisión tenía que ver -aparentemente- con la inestabilidad de la divisa norteamericana. Esta noticia casi me hace correr desesperado al banco y sacar mis ahorros en la verde moneda, al fin y al cabo cosas menores han desencadenado en nuestro país crisis bancarias de volumen inconmensurable. Además debemos convenir que a primera vista Gisele en infinitamente más confiable que el economista Juan Carlos de Pablo o el analista televisivo Osvaldo Granados.

Pero como siempre me gusta chequear las noticias en dos o tres fuentes (como me enseñaron en la Escuelita de Cs. de la Información) descubrí que todo era un nuevo bluff destinado a hacernos perder la confianza en el verde refugio de nuestra pobreza. Si ustedes distraen su tiempo aquí, verán que la hermana de Gisele -Patricia- aclara que la modelo firma contratos en lo que sea: euros, dólares, libras esterlinas, tickets varios y -si la apuran un poco- hasta hace canjes.

Después de respirar aliviado, me entró la duda: digo yo ¿Australes -todavía tengo algunos de recuerdo- aceptará la rubia?

07 noviembre 2007

A las puertas de México-Tenochtitlan

Hombres desesperados compelidos hacia la nada, a quienes los historiadores nombrarían "conquistadores". A su frente, liderando, otro hombre, un hidalgo, acaso el más desesperado de todos, Hernán Cortés.

Sus armas, escudos y petos apenas alcanzan para cubrir la ambición del desheredado y la locura de quererse jugar todo en una mano afortunada, quemando las naves, olvidando el pasado pero teniéndolo siempre presente en una España hambreada que los había eyectado a través del mar y de las Antillas.

Frente a México - Tenochtitlan, los hidalgos se hincan de rodillas y se echan a llorar. Los cronistas piadosos escriben que sus lágrimas eran fruto de la nostalgia pues no habían visto una gran ciudad desde que salieron de la península. Yo intuyo que lloraban de alegría al presentir todas las riquezas de aquella urbe, las que serían un pasaje a otra vida, alejada de las privaciones de la plebe y del soldado. Los dados del destino rodaban y esta vez parecía que los favorecerían.

Ante ellos, Moctezuma II, el emperador azteca, convencido de que se encuentra ante los mensajeros de los dioses del Este. El intuye que debe estar tranquilo, que no debe mostrar como le tiemblan las piernas, que solo devoción debe salir de sus labios y hace bien su papel. Para salvar su vida, para redimirse, para proteger a los suyos, debe ser digno y, si acaso no son dioses, guardar sus tesoros en un lugar seguro.

En el medio Malinche, cristianamente bautizada como Marina, eternamente maldecida en canciones y poemas, haciendo de ladina, traduciendo del mexica al español, siéndole fiel a Cortés pero también a su pueblo que había soportado la opresión y el genocidio de los emperadores aztecas.

Más atrás, apoyando a los 300 barbudos y asomándose tras el brillo de las lanzas y los arcabuces, 3000 tlaxcaltecas venían a cobrarse algunas deudas viejas con la capital del imperio. En sus manos, rudimentarias mazas prometían la matanza que vendría inexorable a cuenta y orden de la gloria de España.

Una puesta en escena impresionante, tan humana como terrible sobre todo si se tienen en cuenta los resultados. Estar allí debe haber sido como estar parado en el ojo del huracán, en una calma chicha donde todos sacaban cálculos de oro, sangre y sacrificios. El sonido de los metales chocándose entre si, el resoplar de los caballos, la voz de La Malinche suave y cadenciosa, eran los truenos de la historia anunciado el vendaval.

A las puertas de México - Tenochtitlan, el 8 de noviembre de 1519, dos culturas se encontraban y era la hora del desencuentro.

04 noviembre 2007

Agustín Tosco

La muerte lo agarró a Agustín Tosco en la forma de un derrame, con la Triple A persiguiéndolo y con la seguridad de que si pisaba por un hospital sería inmediatamente ejecutado por aquellos que no le perdonaban su inmensa determinación y humanidad.

Quien había sido uno de los representantes más destacados del clasismo y protagonista ineludible del Cordobazo (1969) y el Viborazo (1971) había, en cierta forma, elegido la forma de morir y lo había hecho con estas palabras:
"Yo no me planteo como tendré que morir. Creo que mi fin será consecuente con mi lucha, no sé en qué circunstancias. Lo importante es morir con los ideales de uno. Ahora, no me gustaría morir habiendo traicionado a mi clase".

Evidentemente, el 5 de noviembre de 1975, cuando a Tosco le tocó morir, lo hizo como lo había dicho: sin traicionar, sin recular y defendiendo sus ideales y los de su clase. Debe ser por eso que su legado pervivió en la memoria popular, trascendiendo las generaciones y el silencio que muchos quisieron imponer sobre su figura. Legado que no necesita ni necesitó de reinterpretaciones ni relecturas históricas, como se pretende hacer hoy desde ciertos sectores con la imagen de José Ignacio Rucci, a quien, de ser un cabal representante del participacionismo sindical y de la intolerancia ahora quieren transformarlo en un ejemplo de lucha para los trabajadores actuales.

Hace un tiempo, Osvaldo Bayer cuando comentaba el documental "Tosco, Grito de Piedra" (Adrián Jaime - 1999) hacía notar que para ciertos próceres del asesinato en masa, en nuestro país pululan los homenajes y los monumentos, mientras que para los trabajadores y para los verdaderos héroes que lucharon contra la injusticia poco y nada había en las calles para rememorarlos. Este pensamiento impulsó al Sindicato de Luz y Fuerza de Córdoba a proponer y lograr que una calle de Córdoba lleve el nombre de Agustín Tosco, pero además proyectaron y comenzaron a realizar un importante monumento que aún se encuentra solo en la maqueta. Esperamos que pronto se den los pasos necesarios para que esta estatua, que nuestra ciudad y sus trabajadores necesitan, pronto se ponga nuevamente en marcha para que no termine en el arcón de los buenos proyectos inacabados que suelen jalonar nuestra historia.

02 noviembre 2007

¡¡Guionistas del mundo uníos!!

Con consternación he recibido la noticia de que los guionistas de Hollywood han entrado en paro. Aparentemente, por lo que dicen hay pocas probabilidades de que este conflicto gremial se resuelva a la brevedad.

No se si nos perderemos de algo importante, sobre todo porque si evaluamos los últimos éxitos de taquilla de la industria cinematográfica norteamericana uno podría decir que estos "creadores" hace rato que están de paro y no se les cae una idea nueva desde -por lo menos- un par de décadas atrás.

En una de esas esta huelga sirva para poner un par de cerebros en barbecho o quizás hasta nos libre por un tiempo de algún nuevo bodrio. Hagamos votos entonces para que este renacido espíritu sindical de los escribas dure y se extienda hasta que podamos olvidar la última del Hombre Araña.

01 noviembre 2007

Lila Downs - Viborita

Mezcla. Pura Mezcla. Madre mixteca, cantante de cantina; padre estadounidense, antropólogo y comunista. Lila Downs es una artista impresionante que en la Argentina la pudimos empezar a conocer a través de la banda de sonido de la película "Frida".

Definir la música que ella hace como folclore mejicano es medio limitado, lo suyo es una suma de sus raíces, sus estudios musicales orientados hacia la opera y mucho de su propio talento.

Un consejo: busquen y bajen sus discos, son fabulosos.