Redes sociales

30 enero 2008

¿Quién llora a Suharto?

Clinton y Suharto en los "felices" 90, brindan
a la salud de un trabajo bien hecho...

Hace pocos días, dejó de existir el ex dictador y criminal indonesio , Haji Mohamed Suharto, una pequeña noticia de la página de "internacionales" de muchos diarios, pero con un significado histórico muy especial.

En los años 70, mientras en todo el mundo la Doctrina de Seguridad Nacional prendía fuerte entre los aliados de los norteamericanos y el genocidio era el arma para lograr disciplinamiento social; los periódicos de EE.UU. denunciaban a viva voz la matanza que los comunistas del K´mer Rojo llevaba adelante en Camboya, mientras hacían la vista gorda con los crímenes que cometía Indochina, un aliado preferencial de la Casa Blanca.

En ese lejano archipiélago ubicado entre Asia y Australia, un genocidio gigantesco era llevado a cabo por el dictador Suharto, y se puede decir con certeza que fue algo más que un mero ensayo de lo que vendría después en nuestro continente. Las víctimas elegidas fueron los opositories internos y el indefenso pueblo de Timor Oriental, habitantes de una isla cercana a Indochina cuyo principal pecado era vivir a orillas del único paso profundo entre el Oceano Índico y el Pacífico, que permitía la navegación segura de submarinos atómicos. Para los norteamericanos por lo tanto, era un enclave estratégico para su despliegue misilístico.

El resultado de la represión interna y de la invasión a Timor fue de entre 500.000 a 1.000.000 de personas asesinadas y muchos miles más confinadas a cárceles o campos de concentración y exterminio. Por supuesto todo esto realizado con armas y supervisión norteamericana, facilitadas por el presidente Jimmy Carter.

Al final de la carnicería, Suharto continuó recibiendo las bendiciones de occidente y se mantuvo en el poder hasta que un golpe lo derrocó en 1998.

No faltará quien piense que lo ocurrido en ese lejano país es una anécdota intrascendente pero conviene tomar nota de que, como dijimos antes, fue un modelo que luego se repitió en nuestro continente, no solo en lo político y militar sino también en lo que hace a la manipulación mediática y la fabricación de "agendas" públicas alejadas de la realidad o con una visión tendenciosa de los hechos.

A quien le interese profundizar un poco en el tema les recomendamos esta nota de Enrique Lacolla (uno de esos periodistas realmente profundos que aún tiene La Voz) y una referencia a "Fabricando Consensos" del linguista Noam Chomsky quien tomó como base de su libro un cuidadoso seguimiento de las noticias y editoriales del New York Times y la parcialización de sus informaciones sobre Camboya y Timor Oriental.

27 enero 2008

Martin Luther King Jr.

Un 15 de enero de 1929 nacía en EE.UU. uno de los más destacados luchadores por los derechos humanos en su país y en el mundo: Martin Luther King.
Aqui les dejamos dos videos, el primero refleja la movilización del 28 de agosto de 1953 y donde King pronunció su famoso discurso "Yo tengo un sueño".


El segundo, es una hermosa canción interpretada por Aretha Franklin: "I Dreamed The Dream."



Una nación que gasta más dinero en armamento militar que en programas sociales se acerca a la muerte espiritual.

Nuestra generación no se habrá lamentado tanto de los crímenes de los perversos, como del estremecedor silencio de los bondadosos.

25 enero 2008

El Tío Rico tiene depresión... pooobree

Hace unos añitos atrás anduvimos realizando un montón de charlas en escuelas, colegios, parroquias y salones vecinales de Córdoba Capital y en especial de ciudades y pueblos del interior. El objetivo era alertar sobre la cuestón del ALCA y culminar –como se hizo- con un contudente petitorio en contra de la firma de ese tratado. El esfuerzo fue grande pero dio sus frutos, logrando que muchísima gente se pusiese en guardia y generando una importante corriente de opinión en contra de esta política promovida por los Estados Unidos. Incluso, hay que decirlo, pasando por encima de ciertos sectores del propio gobierno que, como el por entonces Canciller Rafael Bielsa, apostaba abiertamente por el alineamiento con los norteamericanos.
Recuerdo que uno de los argumentos que más rápidamente salía en las conversaciones era que nuestro país se volvería mucho más dependiente economica y culturalmente de los EE.UU. si el ALCA triunfaba. Y eso es exactamente lo que me desperté pensando hoy cuando escuchaba las noticias sobre la situación en los Estados Unidos. Seguramente, de haber triunfado aquellos que pretendían que nos subiéramos al carro de la “economía más fuerte de la Tierra” hoy estaríamos boqueando como lo hacen en Méjico y Centroamérica, atados como lo están con sus acuerdos de libre comercio.
Los defensores del ALCA, el NAFTA y protocolos coloniales por el estilo, solían decir que los mismos le darían al país “previsibilidad económica” y nos protegerían de las “crisis cíclicas” que azotaban a los países emergentes. Estos argumentos eran repetidos en largos editoriales de los principales diarios del país; los mismos que ahora cifran sus esperanzas sobre nuestro destino en la fortaleza de las cuentas públicas y las exportaciones. Del resto de las razones de nuestra relativa tranquilidad actual no dicen ni mu.
Bueno, si no lo dicen ellos entonces lo puedo decir yo: estamos más o menos protegidos por el doble superavit y TAMBIÉN por no estar montados como satélites de una economía en crisis. Además, como si esto fuera poco, hoy no dependemos de un solo mercado, sino que podemos ofrecer nuestros productos a una multiplicidad de países, sin ningún trato preferencial hacia ellos, salvo con los integrantes del MERCOSUR con quienes compartimos –trabajosamente- un proyecto regional común.
Por eso es que hoy me siento bárbaro, porque –si bien esto recién empieza- me puedo reir tranquilo por una vez de la gilada que se hartó de decir que este gobierno no tiene políticas, que todo lo adjudican a los movimientos reflejos de un ejecutivo autista y que piensan que lo bueno solo es causado por la perinola de los comodities y un huracanado viento de cola.

Para todos ellos: Comete esta... Y provechito.

23 enero 2008

El Familiar

La leyenda del Familiar es una de esas historias de terror que recorren Tucumán desde hace muchísimos años. Comparte cartel con la "Dama Blanca" cuyo cuerpo discurre por algún río del interior y con decenas (sino cientos) de historias de duendes de los cañaverales.

Lo que hace especial al Familiar son un par de cosas. En primer lugar, existe entre este ser y los patrones una sociedad estrecha. El dueño de la finca o del ingenio azucarero pacta con el diablo para que el mismísimo Satanás se haga cargo de los problemas laborales que surjan en la propiedad. A cambio el patrón paga y agradece.

Sellado el acuerdo el diablo envía a un representante: El Familiar, un engendro con el cuerpo de gran perro negro. En algunas versiones este bicho tiene ojos rojos brillantes y en otros directamente carece de cabeza. Su misión es sencilla: llevarse al infierno al trabajador vago o al revoltoso, imponiendo la disciplina y el apego al trabajo.

Un rasgo notable de esta leyenda (además de su singular acuerdo con la patronal) es que hace pie sobre un miedo ancestral de los criollos o descendientes de aborígenes hacia los perros grandes. Recordemos que los conquistadores perseguían a los indios con perros de caza y mastines entrenados para matar gente. En América las pocas razas caninas eran pequeñas y mudas, así que supongo que vérselas cara a cara con los animales europeos, a puro ladrido y gruñido, debe haber causado casi más impacto que el promocionado temor hacia los caballos.

Por otro lado también es interesante como lo que hoy denominamos genéricamente como "desaparición física" es una institución bastante antigua entre nosotros y fue ampliamente aprovechada por los patrones para infundir terror. En esos días no hacía falta un Videla que dijera que "los desaparecidos no están, no existen, son un ente...", la cosa era más sencilla pero igualmente impactante "el que falta se lo llevó El Familiar, está en el infierno".

También es llamativo el nombre ¿no? El Familiar. Suena como que es alguien o algo que está entre nosotros, de la familia y que nos protege. Esa imagen es tan fuerte para mi, que muchas veces cuando mi ocasional jefe o patrón esboza algo así como: "·En esta empresa somos como una gran familia", debo confesar que me corre algo frío por la espalda (deben ser mis pocos genes diaguitas que me advierten que me quieren cagar otra vez.)

22 enero 2008

Para recordar siempre

Anoche en Cosquín la familia Carabajal confirmó que continúa siendo la veta más dinámica del folclore argentino. Mezclando fibra, tradición e innovación nos sorprendieron y nos hicieron disfrutar de cada tema con que homenajearon a Don Carlos Carabajal.

Después cuando le llegó el turno a Divididos, Peteco y Demi Carabajal se les sumaron para hacer esto:

La batalla de ideas

Ayer se anunció el aumento de la tarifa de EPEC. Mágicamente varios de los medios que durante estos largos años de congelamiento le dieron lugar a decenas de "especialistas energéticos", que pedían por el urgente reajuste tarifario, casi que se pusieron en contra y adjetivaron al mismo de excesivo.

Lejos estamos de defender este aumento pero ¿no son estos quejosos los mismos que lo fogonearon? ¿no son estos comunicadores los mismos que prepararon a los consumidores para este momento? ¿no son estos los periodistas que le abrieron sus micrófonos a descarados lobbystas de las privatizadas para despotricar contra la supuesta falta de política para ellas?

Si. Son los mismos tipos. Los mismos que tantas veces nos parecen los inspiradores del "1984" de Orwell. Borrando con el codo lo que escribieron ayer, acomodando los archivos, sacando del disco duro la memoria incómoda.

Pero lo peor no esto. Lo peor es que apenas se anunció el aumento, en las radios la gente empezó a echarle la culpa a los laburantes. Uno tras otro desfilaron furiosos oyentes diciendo que todo es culpa de los empleados por tener el "privilegio" de un salario digno; que el aumento es por la B.A.E. (bonificación anual); que el reajuste es para alimentar vagos, etc. etc.

Como un reflejo de la estructura mental del neoliberalismo, de golpe y porrazo son los trabajadores los artífices de todo el descalabro. No importa que Angeloz y Mestre vaciaran a la empresa de personal, promoviendo la privatización. Tampoco es relevante que De la Sota no puso un solo peso en la EPEC y que debió abandonar sus planes de remate cuando la gente se lo impuso en la calle. Importa poco y nada que parte de la planta generadora esté en manos privadas y cursando los últimos años de su vida útil sin que se vean las inversiones prometidas. Y lo que menos se cuestiona es que la boleta de la luz es una mega-colectora de tasas, impuestos y aportes especiales de los usuarios a verdaderas cajas negras de corrupción (como el Fondo del Fuego). No, todas estas cosas son banalizadas frente a una supuesta injusticia: los trabajadores de la EPEC tienen un Convenio Colectivo de Trabajo justo.

Ya lo dijimos una vez pero no está mal repetirlo: Las inversiones en el campo de la energía son de mediano y largo plazo. Hace más de 25 años que en este país y en nuestra provincia se dejó de invertir allí por la sencilla razón de que la Argentina era un país diseñado para pocos.

Para qué íbamos a necesitar electricidad si no tendría que haber fábricas, para qué mantener costosos colegios técnicos / industriales si no se necesitarían torneros, matriceros, mecánicos o albañiles. Para qué necesitaríamos universidades abiertas si el "mercado" laboral era pequeño.

En vez de usinas había que construir cárceles; en vez de mecánicos hacían falta muchos más policías; en vez de escuelas levantamos shoppings y en vez de abrir las universidades, las cerramos, les pusimos cupo y las dotamos de planes de estudio alejados de la realidad argentina.

Hoy, con la Argentina creciendo al 8 o 9% anual, es evidente que de todos los regalitos que nos dejaron los 90 el peor de todos es aquel que nos hace aceptar a la miseria espantosa y a la falta de derechos laborales como una regla incuestionable y sobre todo justa. Esta es la verdadera traba para conseguir una mejora sustancial en la distribución de la riqueza. Si no rompemos con la visión deformada de que en cada derecho hay un privilegio, los economistas liberales y sus comunicadores podrán seguir sugiriendo recortes, mayores tarifas, disciplinas monetarias e intentar el regreso de la lógica del ajuste perpetuo con represión.

Una vez más se hace patente que lo único que realmente puede cambiar la historia para que no se repita, es ganar la famosa batalla de ideas, recuperando la dignidad de ser trabajador, en una nación libre y gobernada por los intereses de su pueblo.

18 enero 2008

El Señor de La Vela

Bueno, nos encanta La Vela Puerca. Por eso les dejamos el clip de El Señor uno de sus temas de su último disco, "El Impulso":

Urgente es Expedito

Cuando era chico la "santa" de moda era la Difunta Correa. En casi todas las rutas del país se veían improvisados santuarios, rodeados de decenas de botellas vacías, para agradecer o pedir favores a una de esas semi-deidades populares que la iglesia católica suele no avalar, pero en las que la gente cree o cree.

Luego, en medio de la desocupación de los 90, la nueva figura de adoración y depositario de deseos y necesidades fue San Cayetano, el santo del trabajo. De esa forma en casi todas las casas había una estampita de Cayetano y pagada a ella con cinta scotch una espiga de trigo.

En el medio, la eterna presencia del Gauchito Gil, con sus banderas y pañuelos rojos, tuvo altibajos e incluso sus devotos sufrieron de una solapada persecución durante los años de la dictadura.

Por estos días el ánimo religioso se ha volcado de forma notoria hacia San Expedito, el santo de las causas urgentes, quien enfundado en su uniforme imperial romano ofrece a sus fieles la solución a esos problemas perentorios que no pueden esperar de tramitaciones burocráticas o reiteradas visitas a la mesa de entradas eclesial.

Una de las formas que tiene el Santo para contactarse con el necesitado (o viceversa) es a través de volantes sencillos con una oración a Expedito, y un pequeño agregado "contractual" (le podríamos llamar así) donde el/la fiel se compromete a rezar el opúsculo una cantidad de veces durante una serie de días y si finalmente el Santo confiere el deseo, el/la favorecido/a, deberá "mandar imprimir mil de estos mismos volantes". (Esta obligación es compartida por todos los santos, la Difunta y el Gauchito)

Y es sobre esta "cláusula" que me quiero detener. Como ya conté anteriormente, trabajo en una imprenta. Es por eso que semanalmente llegan hasta nosotros una o dos personas solicitando la impresión de estos volantes. Hasta ahí todo bien. Es más, alguno podría pensar que los estos santos son del gremio y que al final se trata de una copa que derrama buena fortuna para todos (el favorecido por Expedito, el imprentero, la industria del papel, la AFIP, etc.). Pero, ¡ay! Existe una trampa en el contrato, el volante de marras dice claramente "encargar la impresión de mil volantes", en ninguna parte dice: "y habrá que garparlos". El santo, o sus redactores, omiten un paso fundamental que -aunque no lo crean- es hábilmente utilizado por sus fieles para clavar a las imprentas con la más variopinta folletería santoral.

A partir de la lamentable comprobación empírica de que "ni los santos se salvan" es que este tipo de trabajos se cobran al encargarse y en su totalidad.

Pero alrededor de San Expedito he notado otro tropiezo ético de sus acólitos. Una de las alternativas a la impresión de volantes suele ser la publicación de un agradecimiento en un diario. Normalmente estos dicen algo así como: "Gracias, por los favores recibos" y se firman con las iniciales del "agradeciente". Pero resulta que en los de San Expedito se les suele agregar entre parétesis "Perdón por la tardanza"... Encima que el Santo se desloma para favorecerle en forma perentoria y eficaz, al agraciado SE TARDA en responder. Un verdadero oprobio a la milenaria historia de las religiones.

Todo esto me confirma que más allá del pensamiento mágico que se expresa en todas estas acciones, hay gente que carga con sus tan humanas miserias aún en su relación con lo (para ellos) más sagrado.

17 enero 2008

El viejo dibujante

Hace muchos años, cuando el gobierno de Alfonsín se debatía entre la hiperinflación y los carapintadas, yo conseguí mi primer laburo como administrativo en una papelera. Hacía un poco de todo, llevaba la contabilidad, controlaba el stock y también muchas veces cumplía tareas como cadete.

A cargo del depósito estaba Atilio, el gerente de la sucursal. Era un tipo cuya mayor vergüenza era haber fundido la imprenta de su viejo y su orgullo más grande era haber recorrido medio país detrás de sueños comerciales imposibles o irrealizables. Según él, algún día saldría de pobre gracias a un sistema que había inventado para imprimir fotografías sobre PVC y que la mismísima Polaroid ambicionaba tener.

Entre las paredes de aquel depósito, ambos nos aburríamos como locos.

Un día de verano, por la puerta de mi oficina entró un gringo bajito, con el pelo cano y una campera azul Mc Gregor bastante descolorida por el sol. El hombre, con voz cansada, me explicó que era dibujante y que había notado que la papelera tenía un logotipo rústico y anticuado. Él se ofrecía a rehacerlo por poca plata.

Como me dio pena y como casi nadie entraba al negocio, lo derivé con Atilio, con quien pronto estaba charlando desenfrenadamente. El viejo Dibujante era una reliquia de otra época, especializado en preparar sus originales para sofisticadas máquinas tipográficas, en unos pocos años se había quedado en la calle con la irrupción de las offset y las -primeras- computadoras. Lo que él hacía ya no le interesaba a nadie y había pasado de vivir holgadamente a recluirse en una pensión miserable, vendiendo sus dibujos mientras esperaba que algún día le saliese la pensión.

Atilio se comprometió con el Dibujante a charlar con los dueños de la empresa y a tratar de convencerlos de que cambiaran el logo y el iso. Yo sabía que eso era un imposible, pero rápido también me di cuenta que Atilio había reconocido en aquel pequeño hombre a otro ángel caído a la mitad de un sueño.

Por supuesto que en la parte más profunda de aquella crisis económica galopante, a ninguno de los dueños le interesaba cambiar nada y menos pagar por un trabajo que no necesitaban. A pesar de lo cual el Dibujante iba una o dos veces por semana para charlar con Atilio y rogarle que continuase con las gestiones. Al tiempo sus visitas se empezaron a poner cada vez más incómodas, se le notaba la tristeza y el hambre. Vanamente trataba de que le compráramos alguno de los cuadritos de pájaros que había pintado para una enciclopedia que jamás se publicó. Me acuerdo haber rascado mis bolsillos para ver si tenía algo para darle pero el no aceptaba limosnas y su trabajo -a pesar de la miseria espantosa en que estaba inmerso- lo vendía a lo que lo hubiese cobrado originalmente. "No es cuestión de regalarse" decía.

Pasó el tiempo, el ministro de economía, Pugliese, dijo aquelllo de que "les hablé -a los empresarios- con el corazón y me respondieron con el bolsillo" y entramos en la pendiente final que empezaría con los saqueos generalizados y seguiría con la llegada de Menem al poder.

Por aquella época el viejo Dibujante dejó de ir y no apareció más. Al día de hoy a veces me pregunto cuál habrá sido su destino.

Unos meses más tarde la sucursal donde yo trabajaba cerró, me despidieron y me pagaron mi indemnización. Con esa plata compré mi primera computadora (una Mac Plus) y comencé a hacer diseño gráfico.

Atilio, se puso las alas de nuevo y con pasión estrelló cada uno de su sueños. Recorrió otra vez medio país, se enteró que Polaroid ya tenía un sistema mejor que el suyo (y más barato) y agotó a su pobre mujer quien finalmente lo dejó varado entre Pampa y la vía.

Hoy, algunas veces mientras trabajo, me acuerdo del viejo Dibujante y pienso que pronto yo también voy a ser como él. Las nuevas tecnologías te pasan por encima y gente más hábil y más joven es más productiva e ingeniosa. Mientras tanto, hasta que me llegue el turno, como el Dibujante y como Atilio, me calzo las utopías y sueño, y sueño, para volver a soñar.

Dame un limón, amargo

Hecatombe total. El limón se fue al joraca. Antes conseguías 10 limones por un peso y ahora, heladas y exportación mediante, solo te dan uno por el mismo importe.

Esto seguramente va a descalabrar el precio de la canasta básica, sumirá a millones de argentinos en el más inmunda de las carestías y desencadenará una hiperinflación superior (por lejos) a la que sufrimos con Alfonsín.

Recordemos que hace apenas unos meses atrás nuestro país vivió intensos momentos de zozobra gracias al descarado precio del rojo tomate rojo, lo que llevó a manipular sin vergüenza los índices del INDEC (una organización, que dicho sea de paso, tiene sobre sus espaldas la calidad institucional de la República y cuya trascendencia es superior a cualquier órgano del estado).

Ahora, millones de padres deberán decir a sus sedientos hijos: "No, Felipín, hoy tampoco hay limonada." En miles de reuniones danzantes de todo el país, la tan criolla Sangría -elixir dionisíaco- faltará de las jarras o sufriremos la afrenta de reemplazar al fundamental limón, por la vulgar Minerva o jugos sintéticos parecidos.

¿Qué pasará en Cosquín, donde hectolitros de esta bebida corrían habitualmente por acequias rumorosas hasta las gargantas resecas de nuestros amantes del folclore argentino? ¿cuántas peñas quebrarán esta temporada? ¿cuántos turistas volverán a su patria sin conocer lo mejor de lo nuestro?

Este país no es serio señores. Lilita y Lavagna tienen razón. Ahora lo único que falta es que Chavez, montando el show mediático habitual en su populismo latinoamericanista, nos regale buques llenos de valijas con limón, en un vano intento por ganarse a las masas y garantizar un nuevo triunfo cristinista en las elecciones del 2009.

16 enero 2008

La buena educación

El mundo se va poniendo cada vez más difícil y peligroso. La violencia está en todas partes y parece ser la única respuesta para resolver problemas complejos. Debe ser por eso que hay que preparar a los chicos para todo... sino vean este bonito informe:

www.Tu.tv

A confesión de partes...

Hasta aquí siempre habíamos considerado a los juicios de Nuremberg, que se desarrollaron concluida la 2ª Guerra Mundial y que sirvieron para juzgar a los genocidas nazis, como un logro importante de la humanidad.

Ahora nos enteramos que los defensores de ex presidente de facto Reinaldo Bignone*, instan a la Cámara Nacional de Casación a que cesen las acciones judiciales contra su defendido en virtud de considerar la reapertura de causas como un "verdadero Nuremberg argentino".

La verdad que de todos los argumentos que pudimos escuchar alguna vez para defender a los indefendibles jerárcas de la dictadura, este es el más absurdo de todos y suena casi como autoinculpatorio, porque en Nuremberg lo que se juzgó fue básicamente un plan de exterminio, sistemático y conciente... algo muy parecido a lo que ocurrió en nuestro país desde el 24 de marzo del 76.

Por otra parte creemos que hay algunas cosas que diferencian claramente lo que sucede en la Argentina con aquellos juicios a los nazis, y es que aquí no hay ninguna potencia vencedora que someta a sus leyes a los líderes políticos y militares de una nación derrotada. Aquí lo que ha habido es una lucha permanente -y muchas veces silenciosa- de miles y miles de argentinos que se sobrepusieron al miedo, al terror, a la indiferencia, a las leyes de obediencia debida y punto final y a los indultos para exigir justicia. Y treinta años después esa justicia está llegando.

Esta "pequeña" diferencia no es poca cosa porque nos hace a todos protagonistas, de una de las páginas más singulares de la historia de nuestro país y del continente.

*Bignone, encabezó el gobierno militar desde julio del 1982 a diciembre del 1983, está preso por el robo de bebés de desaparecidos y procesado en la causa Campo de Mayo por “privación ilegal de la libertad agravada por tormentos, violación de domicilio y reducción a la servidumbre”.

11 enero 2008

Una puerta abierta hacia la paz

Para los que se regodearon con el "fracaso anunciado" del "show chavista". Para los que calificaron a Kirchner como un "títere de Chávez". Para los que privilegiaron sus enconos políticos por encima del destino de los prisioneros de las FARC; la foto de arriba les debe haber dolido muchísimo.

Es que lamentablemente mientras miles de ciudadanos comunes en todo el continente esperaban por la libertad de estas personas y creen firmemente en que la salida del conflicto colombiano es política y no militar, otros apostaban a que Clara, Consuelo y Emanuel (con Ingrid Betancourt y el resto de los rehenes) se pudrieran en la selva como prueba de la supuesta inoperancia de aquellos que buscan la paz.

Como todo un signo de los tiempos en que vivimos, hoy pareciera que es más fácil hablar en términos de fuerza bruta y apostar a conflictos interminables, que trabajar por la negociación y la pacificación. No importa que -pruebas a la vista- la política belicista de George W. Bush solo ha conducido a empantanamientos militares y a un retraso fenomenal en las relaciones internacionales. Pareciera que es irrelevante la paradoja de que la actual administración norteamericana haya hecho propia la consigna guevarista de crear "cien vietnams" en nombre del precio del crudo y de los negocios privados de sus dirigentes. Por eso cuando se habla de paz o de libertad las editoriales de los diarios y los opinólogos electrónicos apuestan al fracaso y al descrédito.

Quienes seguimos creyendo en la unidad latinoamericana sabemos que esta solo se conseguirá con inteligencia y esfuerzo. Hoy más que nunca es necesario sacarse de la cabeza las viejas categorías imperiales, pensar por nosotros y privilegiar la vida humana por encima de los falsos dogmatismos que solo son la entrada a sangrientos callejones sin salida.

Vivir libres y como hermanos es un sueño, pero no un imposible. Es un impulso vital que nos distingue como seres humanos.

07 enero 2008

Inevitable

Debe ser el calor, pero cada vez se me hace más difícil contener mi antiimperialismo. Por eso a los políticamente correctos, que odian las viejas categorías, que descreen de la existencia del colonialismo y que están muy conformes con el mundo que nos ha tocado, les pido perdón.

Aquí les dejo un lindo rap en español con un video de gran calidad. Es de DJ Makei y es una prueba de lo que se puede hacer y decir de forma sintética y realista sobre U.S.A.

GRACIAS TÍO SAM

04 enero 2008

Capricho estadístico

Por un instante dos notas compartieron las portadas de algunos diarios on-line. Por un lado una. que seguramente tendrá amplia trascendencia en los medios nos informaba que la liga de fútbol argentina se ubica en el quinto lugar, por debajo de las europeas y la de Brasil.

Por otra parte casi al mismo tiempo, también se nos ponía al tanto que el sistema de salud cubano ha logrado uno de los índices de mortalidad inflantil más bajos del mundo, por encima de los EE.UU. y solo por debajo de Canadá (en nuestro continente).

De verdad, a mi me encantaría que nuestro fútbol fuera superior al de España, Italia, Inglaterra y -por supuesto- al de Brasil. Pero a la vez creo que es mucho más urgente y necesario que rescatemos también la experiencias de países como Cuba, que pasando por encima de mil limitaciones consiguen cotidianamente figurar en los mejores lugares en lo que hace a la salud y la expectiva de vida de sus ciudadanos.

Alguno podrá decir que estoy comparando peras con tornillos, que no es lo mismo fútbol y mortalidad infantil. A mi, en cambio, me parece que medir ambas cosas no es un capricho estadístico, sino que, en un país que busca alcanzar niveles respetables de justicia social, la defensa de la infancia y la promoción del deporte (del amateur y del profesional de alto rendimiento) son parte de una misma historia.

Acotación al margen: Ambas noticias compartieron cartel apenas unos pocos minutos, luego solo quedó visible la referida al fútbol. Como un ejercicio para analizar la línea editorial de los medios gráficos, sería bueno ver mañana, en las ediciones impresas, cuántas columnas ocupa una y otra.