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05 julio 2009

Los golpistas siempre tienen razones


Hace unos días cuando el golpe se echó a andar en Honduras colocamos un pequeño post sobre el tema, lo que provocó que algunas personas de aquellas latitudes se acercaron a este blog perdido para explicar las razones de una movida política destituyente que ellos no denominaban golpe y que -según sus palabras- estaba motivada por una pequeña lista de quejas "fundamentales" que comenzaba con la supuesta influencia de Chávez sobre la política interna de su país y donde Zelaya era poco más que un títere.

Luego se despachaban con el clásico sonsonete que tantas veces nos ha hecho bailar con disgusto al ritmo de las dictaduras que asolaron esta parte del continente. Entre los motivos que esgrimían estaban por supuesto el comunismo, la supuesta falta de respeto de Zelaya al llamar "Pitiyanquis" a los golpistas y hasta cierto agravio presidencial al honor machista de una parte de la población.

Y la verdad, entre tantas palabras y tanta justificación de lo injustificable, lo único que podía escuchar era la resonancia de los slogans del Proceso del Reorganización Nacional. Como cortados por una misma vetusta tijera ideológica donde el cuco de Cuba es reemplazado ahora por Venezuela, las referencias utilizadas eran las mismas y de golpe, el golpe, tomaba otra dimensión más cotidiana y tangible que nos recuerda hacia donde no queremos volver nunca más.

Por otra parte hoy ya sabemos que todos los argumentos que tan bien saben utilizar los golpistas para preparar el terreno y concretar luego su delito, más temprano que tarde terminan cayéndose y mostrándose ante todos como pobres escenografías que ocultan intereses políticos y económicos de sectores que se sienten desplazados por algún cambio en el statuo quo y buscan la forma de retomar el poder que no alcanzarían mediante las urnas.

Quizás con el tiempo y con Zelaya repuesto en el cargo veamos con mayor claridad a muchos de los tramoyistas que montaron esta operación, donde se cruzan desde la necesidad de los EE.UU. por mantener "a salvo" uno de sus principales enclaves militares en sudamérica, pasando por el terror de la oligarquía vernácula a perder sus privilegios y terminando bajo la sombra cada vez más oscura de los barones de la droga centroamericanos que ven peligrar sus negocios.

Es que los golpistas siempre tienen razones... que la razón no comprende. Razones que terminan siendo solo excusas banales para defender con uñas dientes los beneficios de unos pocos. Razones que son tan miserables que necesitan apoyarse en la masacre de quienes se oponen a las mismas. Razones que usan la represión para que el pueblo las "entienda" y que no tiene más recurso que cruzar cuatro tanquetas en un aeropuerto para seguir negando la realidad.

Parece que algunos hijos de puta todavía piensan que la letra (del golpe) con sangre entra. No han aprendido nada.

1 Comentan sin ponerse colorados:

Anahí dijo...

Lo que se puede decir de bueno, si cabe, es que la comunid. internac. (con tooodooos los defectos, faltas, entreveros, retrasos, dimes, diretes, roscas, vueltas... etc.) esta vez prefirió curarse en salud. Y la verdá que tampoco imaginé que Zelaya tuviera así de puestos los cojones.
Se va a acabar...!
Saludos.
PD: quedó bien clarito lo de la base, al no convertirse en pista alterna.