Ronda de perdedores


Como este 28 de junio quedará en la historia como el día en que todos ganamos, empatamos y perdimos, ya podemos anunciar que se ha lanzado una especie de ronda de perdedores, donde los que hiceron más sapo que los otros o ganaron menos o empataron más o menos, se han lanzado al ruedo para imponer condiciones.

Ahí está Duhalde, quien con varios cadaveres en el placard, un pasado que lo condena y más de un revolcón electoral, se apresta a reorganizar al PJ y presentarse como garantía de un proceso político indescifrable.

En la misma tónica, el gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, quien vio salir terceras a todas sus listas de candidatos se apuró para proclamarse tácitamente como un no perdedor (una categoría de lógica política que transita la senda abierta por el voto "no positivo") y le acercó aún más al bochín a Carlos Reutemann, para ver si consigue un poco de aire y evitar que el Gallego le de el tiro de gracia en la interna local. Pero además, en la misma senda, que trasunta cierta desesperación más cercana a la derrota catastrófica que a los mohines triunfalistas para las cámaras; muchos de los allegados al gobernador miran esperanzados la reunión que mañana el Flequillo y Luis Juez sostendrán en la Casa de las Tejas. La jugada que parece salida de un tratado de política ficción, sería parte de un supuesto pacto de gobernabilidad entre ambos dirigentes. Esto le permitiría al ejecutivo provincial resistir el embate del delasotismo; mientras que al juecismo le ayudaría a comenzar a limpiar su perfil confrontativo profundizando el nuevo estilo de partido de gobierno creible que se han autoimpuesto. Todo esto, aclaro, en el marco de los buenos deseos y de una hipótesis bastante irreal. (Actualizo: Juez ha dicho a Mitre Córdoba que la reunión será tensa y que no es momento para histeriqueadas)

Pero si faltaba alguien en este festival de derrotados triunfantes, apareció Acastello (quien manoteó un mísero 8,5% de los votos) y exigió que Schiaretti y Caserio den un paso al costado para permitir la renovación partidaria... y lo dijo con la suficiencia hipócrita de alguien que es parte del cuerpo estable del PJ desde hace más de 25 años.

Antes, me acuerdo, había un viejo refrán con poca prensa a favor, pero bastante realista, que rezaba: Ganar NO da derechos. Hoy, con todos estos últimos movimientos parece que perder si y muchos.