Si en los próximos días vemos que el pulcro pero furibundo antichavismo del Grupo Clarín se multiplica como un hongo venenoso entre las páginas de sus diarios y el audio / video de sus señales electrónicas, tengamos en cuenta la siguiente noticia:
El estado venezolano ha prohibido a Direct TV (donde Clarín posee acciones) realizar nuevos contratos en ese país; la razón quizás sea presentada como otro burdo ataque del chavismo a la libertad de empresa; pero en realidad tiene como raíz algo que muchos usuarios argentinos de los productos del Grupo sufrimos cotidianamente: Cláusulas abusivas en la reglamentación que regula la relación de la corporación con sus clientes.
La sanción incluyó el cierre temporal administrativo de Direct TV.
Por más información, ver aquí.
El estado venezolano ha prohibido a Direct TV (donde Clarín posee acciones) realizar nuevos contratos en ese país; la razón quizás sea presentada como otro burdo ataque del chavismo a la libertad de empresa; pero en realidad tiene como raíz algo que muchos usuarios argentinos de los productos del Grupo sufrimos cotidianamente: Cláusulas abusivas en la reglamentación que regula la relación de la corporación con sus clientes.
La sanción incluyó el cierre temporal administrativo de Direct TV.
Por más información, ver aquí.




2 Comentan sin ponerse colorados:
Una observación (que no merece mayor análisis). A la salida de BsAs, la Villa 31 y la 31bis (en realidad en pleno entro de macrilandia) no tiene servicio de cable sino que en su mayoría estan usando DTV. Eso se ve porque las antenitas estan por todos lados.
Lo curioso es que la misma "gente" que se siente identificada con el monopolios la que critica a quienes - en casitas humildes - se abonan a este servicio. ¿Curioso no?.
Curioso pero me parece que tiene que ver con asociar a este servicio como "caro" y exclusivo de una clase.
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