Hace unos días que se venía diciendo que dentro del PJ cordobés estaban urdiendo algo para quedarse con la banca de Carmen Nebreda, quien fuera elegida en sumatoria de listas por el FpV.
La especie fue tomando fuerza al punto que hoy mismo la diputada electa tuvo que convocar a una conferencia de prensa para denunciar la maniobra que estaría siendo llevada a delante por Domingo Carbonetti, legislador provincial, apoderado del partido y hombre de De la Sota.
La jugada se basaría en que si bien el Frente Para la Victoria se presentó como alianza no hizo lo propio para presentarse como sumatoria y aunque los votos de las dos listas que lo conforman (FpV y Frente Grande) estuvieron oficializadas en tiempo y forma hay un antecedente jurídico bastante importante que podría dejar al FpV sin la única banca ganada en Córdoba ya que se terminaría invalidando una de las boletas. Este reparo legal no es nuevo y ya se llevó adelante hace unos años cuando en el 2001 el senador electo Alfredo Bravo (PS) fue impugnado con los mismos argumentos y su caso llegó hasta la Corte Suprema. Como bien aporta y corrige un comentario anónimo a este post, la senaduría fue finalmente otorgada a Gustavo Béliz y terminó asumiendo su segunda, María Laura Leguizamón ya que Beliz era por aquellos días (2003) Ministro de Justicia de Néstor Kirchner. Bravo, que compartiendo fórmula con Susana Rinaldi había sacado el 16,98% (segunda minoría) murió pocos días antes de que la Corte se expidiera en su contra.
Lo que los magistrados establecieron en ese momento es que las bancas correspondían a los partidos políticos y no a los candidatos; pero además dejó en manos del Senado de la Nación la decisión final sobre el asunto ya que este cuerpo es constitucionalmente, el juez último de los títulos y diplomas de sus miembros. Puestos en ese brete los senadores del Justicialismo ratificaron el fallo judicial. Como una paradoja más de la política nacional digamos que quien presidía la Comisión de Asuntos Constitucionales y más fuertemente abogó sosteniendo la tesitura de la Corte Suprema era Cristina Fernández de Kirchner.
Si finalmente el PJ decide presentarse ante la justicia, Nebreda tardaría varios meses (sino años) en llegar al Congreso de la Nación, hasta que los jueces fallen finalmente sobre quién tiene la razón. No son pocos en el FG que cuando se enteraron de lo sucedido no dejaron de pensar en Jaime y sus teléfonos descompuestos, sus arreglos de última hora y todas las medias verdades que salpicaron la interna, embarrando la comunicación entre operadores y apoderados, causa de esta enorme desproljidad técnica.
Por ahora, la desición (y la banca) está entonces en las manos del Justicialismo (¿o del delasotismo?) y es de estricto corte político.
En paralelo con esta noticia, el diputado electo por el PJ/UPC, Francisco (que es Fortuna) anuncia que va a llevar al Congreso de la Nación la "reforma política" realizada en Córdoba y que contempla la desaparición de la sumatorias y la implementación de una boleta única. Cabe aclarar que dicha "reforma" no fue aplicada en las últimas elecciones porque estas tuvieron carácter nacional y gracias a ello UPC se pudo presentar con una multitud de boletas en el cuarto oscuro, aprovechando -quizás por última vez- el sistema que todos, incluido Schiaretti, identifican como uno de los peores vicios de nuestra democracia. Como no podía ser de otra manera Fortuina (que es Francisco) defiende a la República enarbolando la bandera del "Haz lo que yo digo, no lo que yo hago".
La especie fue tomando fuerza al punto que hoy mismo la diputada electa tuvo que convocar a una conferencia de prensa para denunciar la maniobra que estaría siendo llevada a delante por Domingo Carbonetti, legislador provincial, apoderado del partido y hombre de De la Sota.
La jugada se basaría en que si bien el Frente Para la Victoria se presentó como alianza no hizo lo propio para presentarse como sumatoria y aunque los votos de las dos listas que lo conforman (FpV y Frente Grande) estuvieron oficializadas en tiempo y forma hay un antecedente jurídico bastante importante que podría dejar al FpV sin la única banca ganada en Córdoba ya que se terminaría invalidando una de las boletas. Este reparo legal no es nuevo y ya se llevó adelante hace unos años cuando en el 2001 el senador electo Alfredo Bravo (PS) fue impugnado con los mismos argumentos y su caso llegó hasta la Corte Suprema. Como bien aporta y corrige un comentario anónimo a este post, la senaduría fue finalmente otorgada a Gustavo Béliz y terminó asumiendo su segunda, María Laura Leguizamón ya que Beliz era por aquellos días (2003) Ministro de Justicia de Néstor Kirchner. Bravo, que compartiendo fórmula con Susana Rinaldi había sacado el 16,98% (segunda minoría) murió pocos días antes de que la Corte se expidiera en su contra.
Lo que los magistrados establecieron en ese momento es que las bancas correspondían a los partidos políticos y no a los candidatos; pero además dejó en manos del Senado de la Nación la decisión final sobre el asunto ya que este cuerpo es constitucionalmente, el juez último de los títulos y diplomas de sus miembros. Puestos en ese brete los senadores del Justicialismo ratificaron el fallo judicial. Como una paradoja más de la política nacional digamos que quien presidía la Comisión de Asuntos Constitucionales y más fuertemente abogó sosteniendo la tesitura de la Corte Suprema era Cristina Fernández de Kirchner.
Si finalmente el PJ decide presentarse ante la justicia, Nebreda tardaría varios meses (sino años) en llegar al Congreso de la Nación, hasta que los jueces fallen finalmente sobre quién tiene la razón. No son pocos en el FG que cuando se enteraron de lo sucedido no dejaron de pensar en Jaime y sus teléfonos descompuestos, sus arreglos de última hora y todas las medias verdades que salpicaron la interna, embarrando la comunicación entre operadores y apoderados, causa de esta enorme desproljidad técnica.
Por ahora, la desición (y la banca) está entonces en las manos del Justicialismo (¿o del delasotismo?) y es de estricto corte político.
En paralelo con esta noticia, el diputado electo por el PJ/UPC, Francisco (que es Fortuna) anuncia que va a llevar al Congreso de la Nación la "reforma política" realizada en Córdoba y que contempla la desaparición de la sumatorias y la implementación de una boleta única. Cabe aclarar que dicha "reforma" no fue aplicada en las últimas elecciones porque estas tuvieron carácter nacional y gracias a ello UPC se pudo presentar con una multitud de boletas en el cuarto oscuro, aprovechando -quizás por última vez- el sistema que todos, incluido Schiaretti, identifican como uno de los peores vicios de nuestra democracia. Como no podía ser de otra manera Fortuina (que es Francisco) defiende a la República enarbolando la bandera del "Haz lo que yo digo, no lo que yo hago".




2 comentarios:
El caso por la senaduría porteña no se archivó con la muerte de Bravo.
La Corte, formada por conjueces, le quitó la banca a Alfredo Bravo y se la adjudicó a Gustavo Béliz.
Como Béliz en ese entonces era ministro, asumió María Laura Leguizamón.
Anónimo: Muy bueno el dato, y ahora que lo aporta me parece que tiene razón. Gracias, voy a corregir el post.
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