No aprenden más


Ayer leía un militarmente sintético artículo escrito por el Almirante Michael Mullen (Marina de los EE.UU.). El mismo se titula: Comunicación estratégica: volver a lo básico, aparecida durante esta semana en el revista Foreing Policy. (Aquí les dejo el link para que le peguen una miradita y aporten lo que crean necesario).

La preocupación principal que fundamenta la nota gira alrededor de los obstáculos que tienen los Estados Unidos en su actual raid colonialista en Afganistán y que, en gran medida, el marino los ubica en una mala estrategia de comunicación.

Con bastante certeza y conocimiento de causa nos explica que el mayor inconveniente para las tropas de ocupación no son los talibanes que viven en las cavernas de las montañas afganas, sino que reside en aquellos que viven resistiendo en las aldeas, que son parte de su pueblo, que imparten justicia, que cobran impuestos y que se han transformado en un poder paralelo mucho más enraizado que aquel construido por los tanques y marines americanos.

En ese sentido apunta que muchas veces los afganos le han preguntado "¿Realmente ustedes se van a quedar?" o "¿Realmente podemos confiar en ustedes?" Y aquí está la madre del borrego, porque como el propio Almirante remarca para que comprendamos las implicancias de lo que dice: "Nuestro problema no está en las cuevas, sino en nuestra credibilidad". (En su falta de crediblidad, claro)

Pedazo de descubrimiento ¿no?. Sobre todo para un soldado imperial que ya tendría que saber que esa fue una de las enseñanzas que dejó Vietnam y que sin dudas implica aún hoy el nudo gordiano que no pueden desatar desde Washington.

Guerras supertecnológicas. con misiles inteligentes (perdón por el eufemismo), satélites, armamento nuclear y un poder de fuego nunca antes visto se choca de narices con una pregunta tan vieja como las invasiones: ¿Cómo hacer para que el esclavo confíe en el amo?

Y la falta de respuestas a semejante realidad repetida hasta el hartazgo en la historia de la humanidad, construye todos los días ese muro que separa definitivamente a los EE.UU. de algo que se parezca a la victoria en la desangrante campaña afgana.

2 Comentan sin ponerse colorados:

Emilio dijo...

Excelente el Blog. Saludos.

La Runfla dijo...

Gracias Emilio