Hace muchos años, recuerdo que un amigo escribió un volante para universidad con el mismo título de éste post: Más por menos es igual a menos. Con aquel texto se pretendía darle una vuelta de tuerca diferente a la enorme campaña que llevaba la iglesia católica con el fin de promover las donaciones en su colecta anual.
En este 2009 la cruzada de Cáritas se ha puesto en la tapa de todos los medios gracias al mensaje papal que denuncia la escandalosa miseria que aqueja a nuestro país; pero en el fondo -y más allá de las buenas intenciones que pavimentan el camino al infierno- es evidente que la caridad alcanza apenas como un parche que en forma perversa muchas veces termina congelando y legitimando situaciones de injusticia social.
La limosna limpia conciencias, lava las manos y es totalmente funcional a pensamientos absolutamente anticristianos e inhumanos como "Pobres hubo siempre y siempre los habrá"; pero desgraciadamente, mientras el cepillo pasa por entre los feligreses cada vez más escasos de los templos católicos, la sensación de estar haciendo algo para combatir la miseria se apodera de más de uno.
La realidad es bien otra, porque la colecta Más Por Menos, hace rato que viene estancada y año tras año sube un poco menos que la inflación (entre un 15% y un 20%) , es decir que en términos reales la gente aporta cada vez menos. Me gustaría pensar que esto es debido a que muchos descreen de la institución que realiza la acción o porque muchos más se han dado cuenta de que la caridad no es la solución. Desgraciadamente no soy tan iluso y sospecho que el problema es que las virtudes teologales se llevan a las patadas con el individualismo posmoderno.
La miseria escandalosa es una realidad tan evidente que muchos solo pueden verla cuando el Papa la declama y la denuncia, ya era hora. Y ya es hora de que tomemos nuevos caminos para saltarle a las vallas de nuestra limitaciones ideológicas y empezar a luchar contra la pobreza de manera contundente.
A nadie se le escapa que con $6.000.000 ó $7.000.000 (que es lo que se recaudó vía Más por Menos en el 2007 y 2008) es vergonzosamente poco lo que se puede hacer; pero del otro lado es cada vez más evidente que entregar toda nuestra fe a un mejoramiento de los parámetros sociales basados solo en la ilusión de la copa que rebalsa no solo es un error sino que termina siendo un engaño que como las monedas depositadas en la sacristía alcanza apenas para dormir más tranquilo.
Es la esencia del capitalismo liberal: la copa no se comparte.
Es la esencia del pensamiento nacional y popular: Solo el pueblo salvará al pueblo.
Mucho se ha dicho y discutido ya sobre el tema, tanto que ha quedado más que claro que hacen falta políticas sociales infinitamente más proactivas que las que se han llevado adelante desde el estado hasta el momento, porque la copa que se llena en mesas ajenas a la del pueblo solo derrama cuando se la sacude hasta que se rompe, y no hay nada nuevo en ello.
En este 2009 la cruzada de Cáritas se ha puesto en la tapa de todos los medios gracias al mensaje papal que denuncia la escandalosa miseria que aqueja a nuestro país; pero en el fondo -y más allá de las buenas intenciones que pavimentan el camino al infierno- es evidente que la caridad alcanza apenas como un parche que en forma perversa muchas veces termina congelando y legitimando situaciones de injusticia social.
La limosna limpia conciencias, lava las manos y es totalmente funcional a pensamientos absolutamente anticristianos e inhumanos como "Pobres hubo siempre y siempre los habrá"; pero desgraciadamente, mientras el cepillo pasa por entre los feligreses cada vez más escasos de los templos católicos, la sensación de estar haciendo algo para combatir la miseria se apodera de más de uno.
La realidad es bien otra, porque la colecta Más Por Menos, hace rato que viene estancada y año tras año sube un poco menos que la inflación (entre un 15% y un 20%) , es decir que en términos reales la gente aporta cada vez menos. Me gustaría pensar que esto es debido a que muchos descreen de la institución que realiza la acción o porque muchos más se han dado cuenta de que la caridad no es la solución. Desgraciadamente no soy tan iluso y sospecho que el problema es que las virtudes teologales se llevan a las patadas con el individualismo posmoderno.
La miseria escandalosa es una realidad tan evidente que muchos solo pueden verla cuando el Papa la declama y la denuncia, ya era hora. Y ya es hora de que tomemos nuevos caminos para saltarle a las vallas de nuestra limitaciones ideológicas y empezar a luchar contra la pobreza de manera contundente.
A nadie se le escapa que con $6.000.000 ó $7.000.000 (que es lo que se recaudó vía Más por Menos en el 2007 y 2008) es vergonzosamente poco lo que se puede hacer; pero del otro lado es cada vez más evidente que entregar toda nuestra fe a un mejoramiento de los parámetros sociales basados solo en la ilusión de la copa que rebalsa no solo es un error sino que termina siendo un engaño que como las monedas depositadas en la sacristía alcanza apenas para dormir más tranquilo.
Es la esencia del capitalismo liberal: la copa no se comparte.
Es la esencia del pensamiento nacional y popular: Solo el pueblo salvará al pueblo.
Mucho se ha dicho y discutido ya sobre el tema, tanto que ha quedado más que claro que hacen falta políticas sociales infinitamente más proactivas que las que se han llevado adelante desde el estado hasta el momento, porque la copa que se llena en mesas ajenas a la del pueblo solo derrama cuando se la sacude hasta que se rompe, y no hay nada nuevo en ello.




3 Comentan sin ponerse colorados:
Hay un gran problema de las instituciones que se dedican a "ayudar al otro" y es que si el otro sale de ese estado de carencia, la organización se queda sin sentido. Y esto, en organizaciones que movilizan miles de pesos, es un problema serio.
Por el otro lado, la ayuda que reciben va en relación a la cantidad de "beneficiarios" a los que puedan llegar. Lo que termina significando que los "beneficiarios" pasan a ser un "capital" de las ONGs (donando plata a través nuestro ayudas a 25.000 niños!).
La lógica de las ONGs que no tienen inserción territorial o laburo de base fuerte partiendo de una lógica que devuelva el lugar de sujeto a los destinatarios no tiene ningun resultado. Ese es el punto fuerte a reconocerle a la politica de desarrollo social de Alicia: sabe que lo más importante es la organización comunitaria, el resto viene sólo.
Saludos!
El ejemplo mas lucido es el tema "La navidad de Luis" de Leon Gieco.
Primo: Es así como usted dice. Pero creo que lo de Alicia arrancó muy bien y después se fue desinflando sobre todo porque se chocó con otras prácticas que desnaturalizaron un poco la propuesta inicial.
José: Temazo y muy gráfico
Publicar un comentario en la entrada