Cada 2 de septiembre vuelve a doler. Duele el fraude y duele la traición a tres bandas. Duele recordar la madrugada parados en Colón y General Paz, el Canal 12 cortando la transmisión abruptamente y los fiscales sacados a los empujones del interior del Correo.
Duele ver a un tipo como Schiaretti ocupando una silla en la Casa de las Tejas. Duelen los sabiondos que aconsejan todavía hoy, cómo hacer las cosas. Duelen los hipócritas que se olvidan del pasado o lo sacan a relucir solo cuando les conviene.
Duele tanto apoyo evaporado al elevar una vulgar estafa a la categoría de problema electoral. Duelen los que no quisieron ver, pero más duelen los que vieron y gozaron la situación como si se tratase de una lección de cancha política.
Duele una Casa Rosada, tan en Buenos Aires, tan lejos, tan nada.
Duele verlo a De la Sota preparando sus bártulos para volver porque sus costos polìticos los pagamos todos y los seguiremos haciendo con retroactividad. Duele Ricardo Jaime, tejiendo y destejiendo derrotas donde la sangre la ponen otros.
Duele Luis Juez con sus barrocas volteretas inútiles, su discurso vacío y sus chistes cada vez más amargos. Duele un Frente Nuevo que terminó siendo mucho de lo viejo asociado con los mismos que antes denunciaba.
Ay. Todavía duele.
Duele ver a un tipo como Schiaretti ocupando una silla en la Casa de las Tejas. Duelen los sabiondos que aconsejan todavía hoy, cómo hacer las cosas. Duelen los hipócritas que se olvidan del pasado o lo sacan a relucir solo cuando les conviene.
Duele tanto apoyo evaporado al elevar una vulgar estafa a la categoría de problema electoral. Duelen los que no quisieron ver, pero más duelen los que vieron y gozaron la situación como si se tratase de una lección de cancha política.
Duele una Casa Rosada, tan en Buenos Aires, tan lejos, tan nada.
Duele verlo a De la Sota preparando sus bártulos para volver porque sus costos polìticos los pagamos todos y los seguiremos haciendo con retroactividad. Duele Ricardo Jaime, tejiendo y destejiendo derrotas donde la sangre la ponen otros.
Duele Luis Juez con sus barrocas volteretas inútiles, su discurso vacío y sus chistes cada vez más amargos. Duele un Frente Nuevo que terminó siendo mucho de lo viejo asociado con los mismos que antes denunciaba.
Ay. Todavía duele.




2 Comentan sin ponerse colorados:
El Gobierno se queda con todos los medios??!!, esta es una ley Mordaza??!!, Cada 2 años decide si te renuevan las licencias???!! acá todas las respuestas
http://www.youtube.com/watch?v=SR2LyNkSevc
lo cierto es que nestor jugó para matarlo a juez y nos terminó garcando al resto. pero ni ahi que se hizo cargo, como no se hacen cargo el resto de sus adeptos cordobeses. creo que lo del ferrourbano es el último desatino...
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