Cuando Domingo Cavallo, uno de los cerebros más importantes de la Fundación Mediterranea, impuso en el 2001 el malhadado corralito, produjo no solo extendido un clamor de las clases medias argentinas sino que además, la acción sirvió como uno de los detonantes de la crisis social que estalló en diciembre de ese año.
Ahora en Córdoba, otros alumnos de la misma fundación han puesto en práctica otra variante de recurso bancario de emergencia: el scruche. Pero antes de seguir con el relato, aclaremos -para quienes no pertenecen al mundo del choreo- qué es un scruche (o escruche): Se trata de una modalidad delictiva consistente en robar, con violencia material, en viviendas, comercios u oficinas desabitadas.
En el caso concreto de Córdoba los funcionarios del Ministerio de Economía provincial hicieron uso de este novedoso recurso hace dos fines de semana, cuando extrajeron de las cuentas de los jubilados bancarios y de la EPEC, el pago de retroactivos que había depositado la Caja de Jubilaciones. Es decir que el Gobierno de Córdoba se puso por encima de todas las leyes y reglamentaciones federales que regulan la vida bancaria nacional y le ordenó al Banco de la Provincia extraer los dineros que ya estaban acreditados en las cajas de ahorro PERSONALES de miles de ciudadanos. Un vulgar afano.
No conforme con eso, y como ya varios beneficiarios habían chequeado el domingo por cajero o computadora que ese dinero estaba en su cuenta, al lunes siguiente desde el Ministerio se impuso un bloqueo de las mismas, una medida que solo se toma -orden judicial mediante- sobre morosos incobrables o delincuentes. Por supuesto, al levantarse el bloqueo los damnificados vieron con bastante molestia que la platita se había evaporado.
Desde el estado se arguyó que todo esto se debió a un error, que esas retroctividades se pagarían pero en 4 cuotas y que la Caja no había consultado al Ministerio para realizar los depósitos... por supuesto que en el medio el ministro Eletore olvidó que la Caja de Jubilaciones es autárquica y que sus fondos son independientes del erario provincial. Lo que pasa es que tantos años manejando la plata de los aportes como si fueran patrimonio de los gestores de turno, terminaron de confundir a alguien que piensa que los platos rotos los pagan siempre los trabajadores. ¡Qué facil que es ser liberal! (con el bolsillo de los ancianos).
Por supuesto la historia no terminó allí porque naturalmente y como es lógico, los culpables del scruche terminaron siendo los propios jubilados quienes fueron acusados desde las páginas de La Voz del interior como "privilegiados", en una nota -que como bien marcó Primo Louis en un comentario a un post anterior- tenía poco de periodístico y mucho de comunicado de prensa redactado en alguna oficina estatal.
Ahora en Córdoba, otros alumnos de la misma fundación han puesto en práctica otra variante de recurso bancario de emergencia: el scruche. Pero antes de seguir con el relato, aclaremos -para quienes no pertenecen al mundo del choreo- qué es un scruche (o escruche): Se trata de una modalidad delictiva consistente en robar, con violencia material, en viviendas, comercios u oficinas desabitadas.
En el caso concreto de Córdoba los funcionarios del Ministerio de Economía provincial hicieron uso de este novedoso recurso hace dos fines de semana, cuando extrajeron de las cuentas de los jubilados bancarios y de la EPEC, el pago de retroactivos que había depositado la Caja de Jubilaciones. Es decir que el Gobierno de Córdoba se puso por encima de todas las leyes y reglamentaciones federales que regulan la vida bancaria nacional y le ordenó al Banco de la Provincia extraer los dineros que ya estaban acreditados en las cajas de ahorro PERSONALES de miles de ciudadanos. Un vulgar afano.
No conforme con eso, y como ya varios beneficiarios habían chequeado el domingo por cajero o computadora que ese dinero estaba en su cuenta, al lunes siguiente desde el Ministerio se impuso un bloqueo de las mismas, una medida que solo se toma -orden judicial mediante- sobre morosos incobrables o delincuentes. Por supuesto, al levantarse el bloqueo los damnificados vieron con bastante molestia que la platita se había evaporado.
Desde el estado se arguyó que todo esto se debió a un error, que esas retroctividades se pagarían pero en 4 cuotas y que la Caja no había consultado al Ministerio para realizar los depósitos... por supuesto que en el medio el ministro Eletore olvidó que la Caja de Jubilaciones es autárquica y que sus fondos son independientes del erario provincial. Lo que pasa es que tantos años manejando la plata de los aportes como si fueran patrimonio de los gestores de turno, terminaron de confundir a alguien que piensa que los platos rotos los pagan siempre los trabajadores. ¡Qué facil que es ser liberal! (con el bolsillo de los ancianos).
Por supuesto la historia no terminó allí porque naturalmente y como es lógico, los culpables del scruche terminaron siendo los propios jubilados quienes fueron acusados desde las páginas de La Voz del interior como "privilegiados", en una nota -que como bien marcó Primo Louis en un comentario a un post anterior- tenía poco de periodístico y mucho de comunicado de prensa redactado en alguna oficina estatal.




6 Comentan sin ponerse colorados:
Mire que yo segui la historia por los medios, pero asi contada tan clarita como la contó usted parece casi increible.
¿Como puede ser?
Primo: Puede ser porque -por como lo contaron los medios- el nudo de la cuestión (que le metan la mano en la caja de ahorro)quedó en un segundo plano y casi como una anécdota. Pero además es innegable que para que esto se produzca es necesario -imprescindible- una justicia sumisa que no dice nada y que encima amenaza con procesar a aquellos jubilados que retiraron toda la guita antes de que les bloqueen las cuentas.
La desición del Ministerio de Economía de la provincia pasó por encima de dos entes autárquicos:
a) La Caja, que realizó los depósitos porque hay una resolución judicial de MARZO que la obligaba.
b) El Banco, que operó a contramano de todas las reglamentaciones.
Ahora, como otras tantas veces, esto termina en tribunales con todos los costos que esto implica.
Por otra parte, si esto fue un error ¿alguien renunció? ¿sancionaron a alguien?... Hasta ahora nada, pero lo más probable es que si la bola crece terminará algún perjil con un sumario.
QUE HIJOS DE...........
Retenciones a los jubilados.
Muchachos, diganme que esto es una jodita... sino voy a creer que la pato Bulshit anduvo asesorando a estos pibes...
salutes
\P/
Anónimo: Tal cual.
Línea Roja: No es joda y creo que la Pato se hubiera quedado corta.
Linea Roja, pero no tiene competencia! estamos hablando de los creadores del Mingo Cavallo!
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