Fernando Iglesias troll


No lo pude evitar, vi al diputado Fernando Iglesias por todas partes y en todos lados. En su recorrido de fin de semana largo no se privó de nada, estuvo en por lo menos 2 programas de América, uno de TeLeFe, uno de Metro, y uno de TN (que por supuesto fue reprocesado por el 13 de Buenos Aires, el 12 de Córdoba y por todas las frecuencias de Mitre "nacionales" y provinciales, tanto en AM como FM), donde desplegó lujosamente su falta de argumentos para "rebatir" la "ley mordaza".

Pero viéndolo tanto, me di cuenta por qué Iglesias se transformó en el vocero preferido de los multimedios: él es incapaz de llevar adelante un pensamiento razonado pero avanza con una soltura asombrosa por los senderos que la TV mejor entiende. De esa forma, con consignas fáciles, sin dejar que su circunstancial adversario desarrolle cualquier lógica explicativa, rebate una idea con cualquier otra. (Y cuando digo "cualquier otra" me refiero a que un debate sobre los medios audiovisuales tarde o temprano es conducido por el diputado para terminar atascado en el INDEC, Aerolíneas, las AFJP o Calafate).

Todo vale y -esto es lo central- todo es lo mismo; el conjunto de la política se reduce a la tapa del momento y se sustenta en titulares solitarios sin nada por abajo. Iglesias conoce a fondo el lenguaje televisivo y lo exprime en su provecho como una especie de avezado troll audiovisual. Sin mayores escrúpulos encasilla todo en categorías rígidas donde no hay lugar para los matices y desde allí pivotea sobre el descrédito que el gobierno cosecha en ámplias franjas de la audiencia. Ambas cosas le permiten moverse con la liviandad de un francotirador sin poner nunca en juego más de una o dos oraciones afortuadas. Él sabe que no hace falta más, que predica sobre sobre una base muy alta de convencidos que piensa que cualquier cosa que venga del gobierno nacional está rematadamente mal y que, por ende, no debe perder tiempo en formalidades ridículas como -por ejemplo- tener razón. Por otra parte tambien queda claro que su objetivo no es apretar demasiado las tuercas sobre la ley de medios sino principalmente elevar su perfil personal y seguir desgastando a la Casa Rosada para acotarle sus márgenes de acción.

El gran problema es que en la búsqueda de este objetivo tan pequeñito se vacía el discurso y despolitiza aún más a la sociedad (ver sobre este tema el excelente post de Enrique Lacolla) lo que tarde o temprano se termina volviendo en contra, sobre todo cuando uno tiene algún proyecto de poder o pretende participar de alguna gestión de gobierno en el futuro.

5 Comentan sin ponerse colorados:

Lady Macbeth dijo...

Fernando Iglesias irrumpió en la política de forma mágica:NADIE ANTES SUPO DE SU EXISTENCIA. De la mano de Carrió accedió a una banca de Diputado que le queda grande.No hay registros de una militancia anterior en ningún partido u organización política.Sólo aparece un trabajo como entrenador de voley (femenino en el Club Ciudad de Bs.As. y en otro club barrial),donde no dejó un recuerdo muy bueno: sus grupos siempre perdieron.
Se presenta como:"especialista en globalización (sic.).¿Dónde y quién le otorgó dicha especialización?. Hay que "quitarle la careta" a éste falso personaje.

Tux dijo...

Lady: es que él ES un globo, lleno de aire.

Anónimo dijo...

Fernando Iglesias no coge.

Tux dijo...

Anónimo: ¡Qué denuncia!

Wendy Pepper dijo...

Fernando Iglesias no aparecio del aire, sino que era un independiente, dedicado a organismos pro-globalizacion, etc.

Por lo menos no vende tierras fiscales en el calafate, ni es funcional a los k en sus negocios (Como algun Pino Olivos Solanas que conozco).

Y sí: a vos te invitan a los medios. Si no vas, quedás como un hijo de puta. Y si vas, quedas como un figuretti. Se ve que no se puede dejar a todos contentos (eso es lo bueno)

Pd: La politica del "todo vale" lo han impuesto los peronistas. Que no se te olvide