Schiaretti necesitaba dar una señal de su acercamiento con la Casa Rosada y reflejar en algo concreto los acuerdos que se están cocinando entre los jefes del partido. En función de ese objetivo sumó su voz de apoyo al proyecto de ley de reforma política presentado la semana pasada, y la frase elegida fue tan contundente como eficaz: hay que eliminar los “sellos de goma y las PyMEs electorales”.
Mirá vos que certero y profundo el análisis, más viniendo de alguien cuya estructura electoral ha hecho uso y abuso de distintos sellos de goma, listas espejo y sumatorias a granel. Schiaretti habla como si no supiésemos del fraude que él mismo encabezó, de las personerías que se compraron y de la permanente búsqueda de la triquiñuela legal para conseguir una ganancia ilegítima en las urnas.
En nuestra provincia, tanto PJ como UCR, motorizaron históricamente todas las deformaciones al sistema dirigiendo un oligopolio de poder que va mucho más allá del político partidario, pero ahora apuntan finito y van por las minorías realmente existentes antes que por los inventos electorales que ellos mismos promovieron volcando miles de fichas de afiliación en estructuras falsas o en testaferros de ocasión.
Por supuesto que en esta jugada no buscan -al menos en el corto plazo- al juecismo al que limitará su propia definición provincial; pero es evidente que otras fuerzas e identidades en crecimiento nacional se enfrentarán con un corset complicado -pero no imposible- de romper.
Por otra parte comprendo perfectamente a quienes ven con alegría en este proyecto una limitación al desarrollo de las fuerzas de centroizquierda; los entiendo porque para algunos es más fácil la chicana que el debate; porque siempre es más sencillo pensar en un bipartidismo a la norteamericana que en la pluralidad enquilombada tan argentina y tan latinoamericana; los comprendo porque su proyecto de poder no se forja en un crisol de ideas sino que se alcanza comprando un pasaje en el trencito del stablishment.
Mirá vos que certero y profundo el análisis, más viniendo de alguien cuya estructura electoral ha hecho uso y abuso de distintos sellos de goma, listas espejo y sumatorias a granel. Schiaretti habla como si no supiésemos del fraude que él mismo encabezó, de las personerías que se compraron y de la permanente búsqueda de la triquiñuela legal para conseguir una ganancia ilegítima en las urnas.
En nuestra provincia, tanto PJ como UCR, motorizaron históricamente todas las deformaciones al sistema dirigiendo un oligopolio de poder que va mucho más allá del político partidario, pero ahora apuntan finito y van por las minorías realmente existentes antes que por los inventos electorales que ellos mismos promovieron volcando miles de fichas de afiliación en estructuras falsas o en testaferros de ocasión.
Por supuesto que en esta jugada no buscan -al menos en el corto plazo- al juecismo al que limitará su propia definición provincial; pero es evidente que otras fuerzas e identidades en crecimiento nacional se enfrentarán con un corset complicado -pero no imposible- de romper.
Por otra parte comprendo perfectamente a quienes ven con alegría en este proyecto una limitación al desarrollo de las fuerzas de centroizquierda; los entiendo porque para algunos es más fácil la chicana que el debate; porque siempre es más sencillo pensar en un bipartidismo a la norteamericana que en la pluralidad enquilombada tan argentina y tan latinoamericana; los comprendo porque su proyecto de poder no se forja en un crisol de ideas sino que se alcanza comprando un pasaje en el trencito del stablishment.




4 comentarios:
Gente acá les dejo el link del video, que incluyen las imperdibles declaraciones de Omar Dragún y el porqué de la expulsión.
Si lo postean muy agradecido y si lo difunden, también.
http://www.youtube.com/watch?v=mHtY79DM_RY
Me olvidé, el video tiene una "grabación oculta", donde off the record, este personaje se manda varias de las suyas
saludos
Tux es creíble el efecto de agupación de todo el chiquitaje de izquierda que la reforma supondría (que como dicen, le permitió al FA en Uruguay romper con el bipartidismo) o es un nuevo pacto de olivos para fortalecer a los 2 partidos mayoritatios?
El FA de Uruguay o el PT de Brasil surgieron de necesidades políticas concretas de esos países y de la mano de una maduración de las fuerzas que los integran. No aparecieron o se generaron por ley.
Si la izquierda argentina no se pone de acuerdo en las actuales coindiciones difícil que acuerde solo porque el Congreso votó tal o cual reglamentación.
Lo que si puede suceder es que terminés mandando a la marginalidad político/electoral a una mayor cantidad de organizaciones políticas negándole la posibilidad de expresarse -aunque sea mínimamente- en las urnas. Eso creo es más peligroso.
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