Pichi, Pichi ¿dónde estás?

Es extraño el destino político de los vice en estos tiempos que corren. Por un lado vemos a un Cleto Cobos que avanza decidido en su rol de opositor y encabeza cada embestida contra un gobierno al cual teóricamente él pertenece. También tenemos el caso de Gabriela Michetti, quien supo ser la estrella que más brillaba acompañando a Mauricio Macri, y que ahora se corre de las luces de las cámaras para definitivamente alejarse de su rol de vice jefa de gobierno porteño apostando al perfil bajo que la salve de quedar pegada a una gestión PRO que hace agua por los cuatro costados.

Y en nuestra provincia hay otro caso paradigmático porque el Pichi Campana ha probado en pocos y meteóricos años el vino y la hiel de la política. Pasó de ser héroe deportivo a sinónimo de panqueque mientras recorría los salones del poder en todas sus variopintas versiones. Hoy no hay oropeles en sus días sino la tarea gris de administrar la gestión legislativa. Campana es apenas eso, la campana que chicharrea para llamar a sesionar a los legisladores, mientras la política real, los acuerdos gruesos y el corazón de los negocios provinciales pasan por alguna oficina cercana físicamente pero políticamente inaccesible. Él, que cuando salía a la cancha vistiendo la verde de Atenas nos ilusionaba con sus fintas y protagonismo, ha quedado reducido a un burócrata silenciado que hace banco mientras espera que algún día su suerte cambie y el poder vuelva a recordar que existe.

2 Comentan sin ponerse colorados:

el ojo con dientes dijo...

Como político el Pichi ¿alguna vez estuvo?

Tux dijo...

Ojo: En algunas boletas figuró, pero eso no implica necesariamente la EXISTENCIA política ¿no?