Sobre los Votos Negativos

La semana pasada se le dió media sanción en la Cámara de Diputados de la Nación al proyecto de ley de extracción de ADN para la identificación de hijos de desaparecidos. En la oportunidad hubo pocos votos en contra, apenas 32, pero de ellos una interesante cantidad fueron de legisladores cordobeses. Algunos le hicieron honor en este acto a su pasado conservador y otros fueron aparentemente en contramano de su propia historia personal.

A los esperables votos negativos de los radicales Oscar Aguad, Silvia Storni y Heriberto Martínez , se le sumó el de Griselda Baldata, otrora referente del progresismo del interior y hoy parte de la CC - ARI, quien eligió el sinuoso y contradictorio camino que Lilita Carrió ha marcado.

El mismo derrotero prefirió Norma Morandini, quien alguna vez fue identificada como una pluma de la centroizquierda y hoy corre por derecha al propio Luis Juez, fiel -quizás- a los designios del Grupo Clarín a quien sirve como periodista en la Revista Viva. Lo interesante es que Morandini fue electa como Diputada Nacional en el año 2005 representando al Partido Nuevo y luego de que Sonia Torres, histórica referente de Abuelas de Plaza de Mayo de Córdoba, le rechazara a Juez el ofrecimiento de encabezar sus listas.

Menos de dos años más tarde Morandini abjuró del juecismo en una durísima carta con afilados dardos verbales contra el estilo político de Luisito, pero dos años después, en este 2009, aceptó gustosa al mismo sujeto que denostaba, para acompañarle en la fórmula de senadores.

Pero quien quiera ver en esto una actitud veleta se equivoca, porque Norma tiene una línea de conducta intachable (de derecha, pero incuestionable) y que se reflejó muy bien en un reciente debate epistolar entre una periodista de Córdoba, Katy García, y ella, cuando se discutía la Ley de Medios. Entre otras lindezas Morandini -quien tiene hermanos desaparecidos- dijo lo siguiente:

No voy a ser yo la que te advierta sobre mi trayectoria. Vivo con enorme serenidad, porque yo no tengo que sobreactuar los derechos humanos y a la democracia y a mis hermanos no los mató sólo la dictadura sino la intolerancia de sus propios compañeros. (El debate completo en el Blog El Dirigible)

Clara como el agua clara, Morandini no solo cree en los dos demonios sino que en cada acto legislativo les hace un altar. El suyo era voto cantado.