Hace muchos años, al principio de los principios, cada 10 de diciembre nos convocaba por una doble vía, por un lado como Día Internacional de los Derechos Humanos y en el mismo nivel como el día en que los argentinos habíamos recuperado la democracia.Con estas dos motivaciones los 10/12 eran una fecha importante, que se escribía así en cientos de paredes acompañados de un vibrante Todos a la Marcha. Luego, cuando la democracia se hizo rutina y los derechos humanos reclamaron otras efemérides como trascendentes, la cosa fue cambiando y salvo actos puntuales o movilizaciones de la Madres casi no había algo que distinguiera al 10 de diciembre de cualquier otro día.
Este año fue diferente, el 10 estuvo plagado de hechos que "conmemoraron" a su manera, bastante contradictoria, un día muy especial. Y fue así como en un nuevo aniversario de la asunción de primer presidente -Raúl Alfonsín- elegido por el pueblo al finalizar la dictadura, así como celebrábamos el desarrollo de juicios contra los represores del proceso, también nos encontró enfrentándonos a declaraciones fascistas o a reivindicación de la represión ilegal y el genocidio en boca de un asesino convicto, Luciano B. Menéndez y antes, de un Ministro de Educación del gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Abel Posse.
Casi al mismo tiempo buena parte de la derecha ganó pantalla saludando a sus agrodiputados con el "Acto del Campo" que sirvió para alertarnos de que el discurso intolerante no solo existe sino que está envalentonado y repitiendo desde el escenario los mismos yeites de siempre, hablando de descabezar gobernaciones, recomendándonos volver a esquemas económicos fracasados y -lo más contradictorio- encomendándose a un dios que se encargan todos los días de asesinar enarbolando su avaricia.
Y entonces ¿el vaso está medio lleno o medio vacío? Yo soy optimista, aunque a veces cargar con éste optimismo sea como empujar a lo Sísifo una piedra cada vez más pesada y con viento -mucho viento- en contra. Supongo que todo tiene su raíz en que hace mucho tiempo, al principio de los principios, mis compañeros me enseñaron que esta pelea es permanente y solo es posible ganarla con determinación y alegría.



1 Comentan sin ponerse colorados:
No sabia que era el Día Internacional de los DDHH, todos los días se aprende algo nuevo.-
Buen dato, gracias.-
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