Soja, tren, aduana y poder


Cuando el hoy senador saliente Roberto Urquía, dueño del complejo industrial AGD decidió romper su amistad personal con Cristina Kirchner votando en contra de la resolución 125, en la misma noche que Cleto Cobos consagró la categoría del "No Positivo"; se produjo una profunda decepción en Olivos. La misma se expresó claramente cuando los legisladores oficialistas llegaron hasta allí invitados por la presidenta para agradecerles todo lo que habían hecho en esos largos y críticos días y Cristina dijo que lo que más le había sorprendido era justamente la actitud de Urquía que ni siquiera había optado por ausentarse o excusarse de la votación amparado en su condición de agroindustrial. En ese momento alguien de Córdoba le recordó que no había que sorprenderse porque la presidenta ya había sido advertida hacía mucho tiempo sobre quien era realmente Roberto Urquía.

Como consecuencia inmediata de aquella votación, varios de los negocios del senador-empresario quedaron en el freezer, uno de ellos, el más jugoso y substancial, era el de conseguir luz verde para instalar una aduana seca en General Deheza, lugar donde se concentra su negocio y punta de línea de su ferrocarril, el NCA, con el que se transporta el grueso de la producción cerealera de la región. En realidad Urquía ya contaba con una ley que creaba dicha aduana -la 26.359, del 12 de marzo de 2008- que él no votó arguyendo pruritos que después se guardó literalmente en el bolsillo, pero que por lógicas razones políticas del momento se encontró con un larga cadena de trámites administrativos que trabaron su puesta en marcha efectiva.

Para AGD la aduana era una necesidad de primer orden que terminaría de cerrar el negocio de la aceitera / acopiadora / exportadora, ya que con dicha dependencia ubicada a pasitos de su planta procesadora, sus silos, sus vagones y sus campos no solo se facilitaría la comercialización propia sino que se daría un salto en calidad orientado a acentuar la presión para que las cooperativas y productores independientes de la zona se vean casi obligados a venderle sus granos a la empresa de la familia Urquía.

Pero como todo lo que entra en el congelador tarde o temprano sale del congelador, tan pronto como en agosto del 2008 se comenzaron a ver señales de que el enojo de Olivos estaba cediendo al iniciarse las negociaciones destinadas a garantizar las ganancias del F.C. NCA (el tren del pool), tratativas que culminaron con la reducción de su canon, la condonación parcial de una deuda de 107 millones de pesos por obras comprometidas no realizadas y el establecimiento de un plan de pago de 15 años -libres de intereses y multas- de solo 60 millones. Un buen acuerdo para el grupo sobre todo si tenemos en cuenta que las ganancias limpias reportadas por este ferrocarril fueron de 317 millones de pesos en el ejercicio 2007 - 2008.

Con el microndas político en "defrost" el F.C. NCA luego fue premiada por el Ministerio de Obras y Servicios Públicos de la Nación con un subsidio de 77 millones de pesos para refaccionar 16 kilómetros de vías del ferrourbano cordobés y arreglar sus tres estaciones. El trato, cerrado con Jaime, le permitió a Daniel Giacomino inaugurar a días de las elecciones la estación de Alta Córdoba; aunque menos de dos meses después el servicio fue suspendido por falta de usuarios y fundamentalmente porque las cuotas del subsidio dejaron de llegar después del 28 de junio. El tira y afloje inmediato duró un par de semanas pero lo concreto es que al hacerse efectivos los pagos el tren volvió a rodar con su andar cansino (funciona a paso de hombre en gran parte de su recorrido) y ya se promete que el tramo hasta la Estación Mitre estará listo en marzo... siempre y cuando llegue la plata del estado. Eso si, la empresa ha aclarado que "dada la competencia en el sector, no es de interés de NCA la prestación del servicio de transporte de pasajeros". Clarito como el agua: si no es monopólico no es rentable. Esta forma de pensar explica mejor que nada por qué el ex senador, surgido de las filas de la UCeDé y luego acólito del menemismo es también uno de los principales sostenedores económicos de la Fundación Mediterranea hoy adscripta políticamente al duhaldismo.

De más está decir que la recomposición de relaciones entre la Casa Rosada y el pool AGD / NCA tuvo su reflejo en el acompañamiento de los votos de Roberto Urquía en el Senado a los proyectos del ejecutivo, culminando en setiembre de este año con un Gordo de Navidad anticipado, cuando la AFIP publicó la resolución 544/2009 que habilitó la puesta en marcha de la Aduana Seca de General Deheza con jurisdicción sobre los departamentos cordobeses de Río Cuarto, Tercero Arriba, General San Martín, Unión, Marcos Juárez, Juárez Celman, Presidente Roque Sáenz Peña y General Roca, sumados a los departamentos de Rancul, Realicó, Chapaleufú, Trenel y Maracó (General Pico), en La Pampa. Con semejante vaca atada ahora Don Roberto puede retirarse tranquilo a cuarteles de invierno y dormir sin frazada porque su fortuna está garantizada y es probable que creza mucho más en los años por venir, lo cual -lógicamente- tendrá siempre su correlato de poder y lobby político.

Entiendo que esto que escribo suena casi a pendejada porque me rebelo contra la real politik, ese eufemismo maldito que encaramó a "empresarios exitosos" como Urquía para permitirles que sigan enriqueciéndose a costillas del erario y la infraestructura del estado, o que -para citar solo un peligro más actual- habilita a los hermanos Gioja, uno como diputado y otro como funcionario de la Barrick Gold, a decidir sobre el uso y abuso de nuestros recursos naturales, comprometiéndolos por generaciones. Pero la cosa deja de ser una rabieta adolescente cuando me doy cuenta que no fue casual que estos verdaderos monos con navaja hayan desembarcado en su momento en la presidencia de sendas comisiones parlamentarias, (casualmente en Agricultura, Urquía y en Minería, Gioja) amparados bajo el paraguas del realismo pragmático o de las "contradicciones del proyecto", sino que, vistos en perspectiva, expresaron el sustrato ideológico que no se pudo vencer en estos años y que junto al abandono de la iniciativa de ampliar la base política y la decisión de refugiarse sectariamente en el PJ, determinaron la evaporación de millones de votos imprescindibles para apoyar los cambios que todos deseamos.

8 Comentan sin ponerse colorados:

Angeles Martin dijo...

Excelente nota. Vender el alma al diablo tiene un alto costo. Lástima que ese costo lo pagamos entre todos.

Tux dijo...

Angeles: y encima el diablo está en todas partes.

Anahí dijo...

Ay, sí, Tux, y acá no tenemos un tema de John que nos diga que el diablo es un concepto...

Anahí dijo...

Ah, y le dejo este artículo de Cena, sobre el decreto 1039/09, no sé si lo conozca, y por ahí tengo el "marco acuerdo", con la apostilla en margen derecho superior que dice: en el año de homenaje a Scalabrini Ortiz: toda una metáfora.
Saludos.
pd: la real politik es un concepto que lo hizo prevalecer "el pendejo" de Kissinger.

Tux dijo...

Gracias Anahí, muy buen artículo el de Cena, no lo había leído.

Toto dijo...

Muy buen post.

De Urquía qué se puede decir? Son piratas.
Lo doloroso es quiénes son sus cómplices políticos.

timoneldetormenta dijo...

Este es el poder real. El de los "K" es el formal. Algo es algo, peor es cuando tienen todo el poder, como en la dictadura que añoran.

Anahí dijo...

Sí, timon...., habrá que conformarse con lo menos malo, y es menos malo el que te abusa que el que te viola y el que te deja tullido al que te mata. ¿y cómo quedará en la escala el que te extorsiona?
En fin, lástima que no seamos Bolivia.
Slds.