¿Y la Norma?


Este agitado recambio de legisladores que culminará el 10 de diciembre ha tenido a varios de los nuevos representantes en viaje o a punto de no llegar a tiempo. Al caso de Pino Solanas que llegó con lo justo para sumarse a la jura -casi, casi de Ezeiza al Congreso mientras su compañeros de bancada cortaban clavos con los glúteos- se le suma el de Norma Morandini, Senadora electa por Córdoba y ladera de Luis Juez, quien hasta el momento no ha regresado de una larga gira por Oriente Medio.

La excusión por demás extensa causa algunos malestares al interior del juecismo porque sin la presencia de Norma se hace muy complicado completar los trámites administrativos necesarios para constituir su bloque en el Senado de la Nación, lo cual no es poco.

Desentendida de estos mundanales problemas, Morandini pasea y aprovecha no solo para distenderse mentalmente sino fundamentalmente para evitar la vorágine de discusiones políticas que inundaron el ámbito del congreso en estas últimas semanas y a las cuales ella es tan poco proclive a prestarle atención. Al fin y al cabo la salud de la República, que ella ausculta periódicamente con el estetoscopio de Clarín y los dos demonios, no es tan importante como una buenas vacaciones a kilómetros de distancia de los chistes de Luis.

2 Comentan sin ponerse colorados:

Fede M dijo...

Uf... iba a volver a decir algo, pero está todo bien. No vamos a ponernos a pelaear acá por lo que hicieron los que sí esuvieron. Buen fin de semana Tux.

Tux dijo...

fede: El rol de perdonavidas le queda que ni pintado.