Adios Nabo adios

En el diario de hoy hablan de Sebastián García Díaz, personaje del cual ya nos ocupamos varias veces en este blog y que incluso llegó a contestar nuestras opiniones en los comentarios de un viejo post donde criticábamos su pobre desempeño como secretario de Prevención de la Drogadicción y Lucha contra el Narcotráfico del gobierno provincial.

Lo que ocurre es que Sebas hace varios días que está en el ojo de la tormenta y ahora podemos decir que ha sido despedido en forma poco diplomática -sin telegrama de preaviso o notificación oral de sus jefes- mediante una nota del principal matutino local.

Lo que desató la partida de aquel que aquí -y entre amigos- tratamos cariñosamente como El Nabo, fue su informe y balance anual de gestión 2009, donde llamó la atención sobre el proceso de "favelización" de Córdoba y, en el mismo texto, exigió mayor compromiso del estado nacional en la lucha contra el narcotráfico.


La crónica también anota que a los ojos de sus superiores García Díaz es un antikirchnerista emblemático dentro de la gestión y da a entender que su cabeza sería ofrecida a la Rosada como muestra de los nuevos vientos que recorren la relación Córdoba - Nación. De más está decir (pero lo decimos aunque sea demasiado obvio) que la actual administración cordobesa está copada por antikirchneristas de todo color y pelaje, varios incluso con mucho más predicamento que el pobre Nabo de marras y resulta por lo menos interesante que lo despidan extraoficialmente usando un argumento que en el fondo lo preserva para próximas batallas políticas.

La verdad de la milanesa puede ser bien otra, porque Sebas fue nombrado oportunamente en un cargo absolutamente simbólico de una secretaría que carecía de presupuesto y oficinas, y que solo generó durante su escaso tiempo de gestión propuestas de alto perfil mediático pero vacías de efectividad real. Es más, su llegada al gabinete tuvo como norte sellar un pacto electoral con ciertos sectores de la derecha provinciana, pero además ganar en marketing en un área donde Schiaretti no tiene, ni tuvo jamás, la menor intención de revertir la situación de fondo; por eso un figurín de papel maché debía estar a cargo de la prevención y lucha contra el narcotráfico, brindando la falsa sensación de que se "está haciendo algo".

Síntoma notorio de lo que decimos es que mientras el alcohol, la merca, el faso, las pastillas y el paco circulan con total impunidad bajo las narices mismas de la policía cordobesa, institución con la cual nunca se coordinó en forma efectiva, García Díaz hace llamamientos para constituir redes de adolescentes que denuncien a sus amigos "adictos" o despotrica contra la despenalización de la tenencia de marihuna para consumo personal.

Por otra parte desayunarse ahora con que Córdoba se faveliza o que existen gruesas fallas de coordinación en las políticas nacionales y provinciales del área no solo desnuda lo poco preparada que estaba esta persona para asumir su cargo sino que también explica por qué las bandas de narcos se extienden libremente por nuestra provincia bajo el amparo de la ineficacia cómplice del poder.


En síntesis, a García Díaz no le dan el empujón de salida ni por inutil, ni por antik sino porque es necesario cambiar a un jugador que cree que tiene vuelo político propio, que no le aportó votos al oficialismo en las últimas elecciones y que encima varias de sus propuestas fueron tan hacia la derecha que hasta recibieron gruesas críticas de una sociedad que no se caracteriza por estar volcada hacia el progresismo.

Contrariamente a lo que expresamos en el título del post no habrá un adiós sino un hasta luego, porque intuimos que tendremos Nabo por largo tiempo, sobre todo ahora que no deberá dar explicaciones de una gestión inexistente y podrá dedicarse con bastante libertad a poner una sucursal del PRO en Córdoba o mostrarse como la cabeza visible del proceso de modernización de una derecha conservadora que conoció mejores tiempos y líderes mucho más avispados.

6 Comentan sin ponerse colorados:

Javier Trettel Buteler dijo...

García Díaz es un fiel representante del Opus Dei cordobés, de la derecha servil y de la inoperancia política.
Un tipo ambicioso con menos valores que las acciones de Clarín el día que se promulgó la Ley de Medios.

Buen artículo, gracias.

Anahí dijo...

A mí, que me gusta meter polémica =P me gustaría que me dijeran "los bochos" de Carta Abierta ¡¿qué tan nueva es esta derecha?! Opus Dei... Opus Dei... ¿será una nueva marca de vinos?
Slds.

Tux dijo...

Javier: Buena descripción

Anahí: Me parece que está molesta...

Cosas dichas dijo...

Sabe Tux que esperé para comentar este post porque tenía la sensación de que nuestro querido vernáculo a quien apodamos cariñosamente el nabo, iba a aparecer.
Me parece que se viene un gran tour nabístico por chongos programas de TV por cable locales contando las experiencias de ser funcionario y laburar en un cyber. En fin, qué alegría tenerlo por estas huestes mediáticas de nuevo (?)
Saludos

Tux dijo...

Cosas Dichas: El tour ya empezó, lo escuché esta mañana con Lalo Freyre, pero como todavía no lo rajaron formalmente, rectifica sus dichos y redobla la apuesta.

Anahí dijo...

Tux, fuera de broma, no me parece mal que cobren, me parecería mejor si usaran sus mentes para elaborar cosas más productivas, que tengan sustento y "algún peso vinculante" digamos, en vez de perder el tiempo delirando sobre el sueño de la cucaracha, y encima tener en vilo al resto con teorías traídas de los pelos, teorías conspirativas sin sustento sociológico, teorías propagandísticas oficialistas...
En fin, como si a este gobierno no le hicieran falta buenas ideas... y sobretodo "estrategias"... yo al menos, se los agradecería en vez de molestarme.
Slds.