¿Te imaginás qué pasaría en la Argentina si los cortes rotativos de energía electrica de 6 horas diarias que sufrimos los cordobeses se sucedieran sin solución de continuidad en Capital Federal?¿Te imaginás como estarían en ese caso los medios "nacionales" clamando por la cabeza de funcionarios varios, promoviendo cacerolazos y poniendo en cadena nacional a toda hora a los vecinos de Caballito indignados por los cortes?
¿Te imaginás cómo titularía Clarín? ¿Qué diría La Nación? ¿Qué argumentos suavizantes tiraría Vertbisky?
¿Te imaginás la panzada que se harían con Transener, la empresa a la que se le fundió un transformador y evaporó el 25% de energía en la provincia y que es propiedad de Electroingeniería y Enarsa?
Lo imaginemos, es gratis y es tan facil... pero tengamos la seguridad de que nada de eso va a pasar, porque en Córdoba estamos demasiado lejos de Capital Federal y es sabido que los vecinos de cualquiera de los 100 barrios porteños tienen más peso específico para las cadenas informativas "federales" que cualquier cordobés. Además hay ciertas cosas que costaría hacerlas entrar dentro del corset argumental de los medios de Buenos Aires. Por ejemplo sería muy dificil para los opinólogos de turno comparar a Córdoba con Venezuela (azotada también por cortes de energía) o poner en pie de igualdad a Chávez con Schiaretti. ¡Chávez es tan malo y Flequilletti es tan bueno!...
Y encima, sin investigar demasiado se encontrarían con que desde hace décadas los gobiernos provinciales han planificado el sistema eléctrico local con una proyección pequeñita, de crecimiento cero. Al fin y al cabo desde la perspectiva de ciertos gerentes neoliberales noventistas las economías regionales suelen ser una carga para el erario público (porteño) y gran parte de lo que está más allá de la General Paz tiende a ser "inviable".
De esta forma, desde Angeloz en adelante todos los gobernadores que nos han tocado en suerte apostaron a la privatización del sistema, achicaron a la EPEC y dejaron en manos de la "iniciativa privada" el desarrollo de un servicio público que tendría que haber sido planificado inteligentemente desde el estado con una mirada de mediano y largo plazo, algo que los cavallistas a cargo siempre consideraron una pérdida de tiempo.
El desastre que encabezó Mestre en su momento, construyendo usinas con fondos públicos y entregándolas a administradores privados para que le saquen el jugo hasta el final de su vida útil es una muestra del plan montado para adaptar a Córdoba al modelo menemista. Así, y al igual que en muchas otras provincias, solo se levantaron centrales y tendidos para reemplazar a los equipos viejos y muy pocas veces para multiplicar el potencial energético como si nuestro futuro fuese el de una factoría agricola sin ninguna perspectiva de crecimiento industrial.
Luego, con la llegada de De la Sota al poder el plan avanzó dos casilleros y se puso en marcha la entrega de EPEC, apurando el paso en el vaciamiento de la empresa, despojándola de muchos de sus mejores cuadros técnicos -que se fueron con retiros voluntarios- frenando inversiones necesarias, disponiendo de su recaudación como si se tratase de dineros de la administración central, dejando que la obsolecencia avance sobre buena parte de los equipos generadores propios y reforzando líneas o transformadores zonales solo en lo estrictamente indispensble. Eso si, la boleta "de la luz" se transformó en un excelente canal de captación para items que poco y nada tenían que ver con el servicio (por ejemplo el famoso y oscuro Fondo del Fuego).
Afortunadamente el ciclo privatizador fue detenido en parte por la extensión de la lucha de Luz y Fuerza y en parte también cuando la sociedad comenzó tomar nota de los gruesos errores cometidos mediante la aplicación del "decálogo menemista de la reforma del estado", pero sus consecuencias se hacen presentes una y otra vez porque todo lo destruido en aquellos años es muy dificil de reconstruir hoy sobre todo cuando no existe voluntad política de hacerlo.
Schiaretti fue en su momento socio necesario de esta planificación y hoy como gobernador no tiene intenciones ni dinero como para cambiar el sino tragicómico de la actual situación, solo puede refugiarse en su gastado rol de "víctima del destino", apostar a que las cadenas mediáticas porteñas le sigan perdonando la vida y echarle la culpa al clima, al sindicato o a los aire-acondicinadores funcionando a full.
Agregado al cuete: Este video está bueno, porque explica una parte de la destrucción neoliberal pero también sirve para apreciar a algunos dinosaurios que no quieren extinguirse, como Menem que entre Alzaimer y Alzaimer todavía sueña con volver, o Duhalde, a la diestra del Turco, que quiere poner a las fuerzas armadas en la calle para protegernos de los cacos, o Roberto Dromi que después de su paso como privatizador compulsivo y locutor del saqueo ahora continúa su carrera rutilante como asesor de De Vido.



4 Comentan sin ponerse colorados:
Muy Bueno Tux!
...es sabido que los vecinos de cualquiera de los 100 barrios porteños tienen más peso específico para las cadenas informativas "federales" que cualquier cordobés.
Tux, por estos barrios del sur capitalino estuvimos varios casi una semana sin luz, y no nos dio pelota ni el administrador del edificio... Sé que pasó por varios otros barrios... no vi que saliéramos en la tele. Pero bueno, dsde entonces se me quemó la tele y no la hice arrglar.
Slds.
Recién lo leo: ¿Dromi asesor de DeVido? =[ (Ruckauf asesor de Scioli...) Todo lo que baja tiende a subir.
slds.
Inmanente: Gracias por el concepto.
Anahí: Es que ustedes son del sur de Capital y eso los hace casi, casi del otro país.
Y si, Dromi ha sido llevado al ministerio de De Vido para asesorar sobre el tema Telecom / Telefónica y aporta su sapiencia en el proceso de desmonopolización...
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