Después de que a Sebastián García Díaz le fuese aceptada su renuncia como secretario de Lucha contra el Narcotráfico y las Adicciones, el muchachín comenzó su recorrido por los más diversos micrófonos que difundieron su llanto y hasta le dieron lugar a que se presentase como víctima de "presiones nacionales".A la nochecita continuó con su paseo plañidero y encalló en un programa de Canal C, donde su manía de llenar baches discursivos con palabras huecas lo llevó a confesarse diciendo:
"Lo que yo hacía lo voy a seguir haciendo, porque -vamos a decir la verdad- para eso no se necesitaba ser Secretario ni tener ningún cargo. Voy a seguir reuniendo gente, vecinos, para charlar de esta problemática (las adicciones) y buscando soluciones"
Si interpreto bien lo que dijo SGD, realmente su tarea la podría haber hecho ad honorem y más allá de los anuncios rimbombantes con los que llenó algunas páginas de diarios, lo suyo era apenas una juntada cuasi-catártica con vecinos. Entonces si todo era cuestión de (buena) voluntad ¿para qué caracho aceptó el cargo?
Además sus palabras confirman lo que era evidente antes: sin apoyo oficial, sin presupuesto propio y sin interés real del estado provincial por tomar seriamente este tema, la política en el área era -y parece que seguirá siendo- solamente una fachada.



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