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23 abril 2010

Los "hijos de Noble"

Las recientes declaraciones y solicitada de quienes son identificados como Felipe y Marcela Noble Herrera, han despertado distintas reacciones que van desde la conmiseración al rechazo liso y llano de sus palabras. No han existido muchos puntos medios en las valoraciones a raíz justamente de que estamos frente a una evidente estrategia comunicacional donde sus apropiadores tienen mucho más para ganar que para perder en un un momento en que la causa judicial se encamina hacia un fallo desfavorable a sus intereses.

De esta manera y acicateados por un innegable maniqueismo mediático, los que dicen que ya son grandes y que por eso pueden decidir sobre quienes quieren ser, se cruzan con los que dicen que como personas adultas no pueden repetir las mentiras de sus apropiadores sin tranformarse en cómplices de ellos. Ambas posturas dejan de lado lo central; Marcela y Felipe son rehenes de una situación que no eligieron y son víctimas de un delito en curso.

Ahora que los videos de seguridad se han puesto de moda para denunciar tanto a una jueza que tiene un brote racista contra empleados municipales, como para juzgar a los cacos que circulan por las calles del Conurbano; no estaría mal tener presente que cada vez que las cámaras de televisión o de los reporteros gráficos toman una imagen de "los hijos de Noble" está retratando a dos personas que han sido dañadas doblemente, porque no solo perdieron a sus padres en el marco de un plan sistemático de exterminio sino que además ellos mismos han sido despojados de sus nombres reales y de sus verdaderas familias.

Un amigo me decía ayer que al ver a estos dos chicos leyendo el texto de la solicitada que ambos firmaron había sentido una sensación de asco; en mi caso debo confesar que solamente sentí tristeza e impotencia, las mismas sensaciones que he tenido cuando los medios difunden pruebas de vida de los secuestrados por alguna banda de delincuentes.

Personalmente pienso que no comprender la dimensión dramática de esta coyuntura en la existencia de cualquier persona y caer en encasillamientos taxativos puede ser comprensible en personas o grupos que se niegan a reconocer la tarea destructiva que llevó adelante la Dictadura; pero es preocupante cuando vienen de gente cuya idea de lo sucedido en el marco del genocidio debiera ser más profundo como para entrar en un juego perverso donde todos perdemos.

5 Comentan sin ponerse colorados:

Anónimo dijo...

Yo tengo 27 años, tengo dos hijos, vivo solo y visito una vez por mes mi casa paterna.
Si esos son "chicos", yo que soy, un bebé?

Anónimo dijo...

a mi me tiene podrida esta novela. Que cotejen el adn con todas las muestras y se dejen de joder. Que queremos, que no queremos, que aqui, que alla. Baaaasssta.
Ya que está de moda victimizarse: los rehenes somos el resto de la sociedad que tenemos que aguantar un tira y afloja solo porque los "niños" fueron "adoptados" por una persona influyente.

pepe subizar dijo...

gracias compañeros por decirlo como corresponde.
basta de "hijos de ernestina", "Marcela y Felipe", "los jovenes adoptados por ernestina".
se dice como es "de quienes son identificados como Felipe y Marcela Noble Herrera".
porque ese es el punto. no es si quieren o no quieren. el Estado tiene la obligación de identificar a las personas como quienes son. porque si no el Estado mismo participa de los mismos delitos que ernestina está cometiendo. apropiación, falsedad de docuemto público...porque les impide a las victimas identificarse como quienes son.
abrazón,
pepe subizar
un abrazo.

Anahí dijo...

Conozco una historia dramática: una señora amiga tiene de clienta una hija de desaparecidos apropiada y lo sabe. El hermano al enterarse se suicidó. Ella no quiere acercarce a Abuelas porque piensa en los apropiadores (son psiquiatras, parece que el contacto fue un médico en Campo de Mayo) que irían presos, y le preocupa "la madre". Según me contó esta señora, la chica esperará hasta que se muera, para recién ir.
Francamente no pude sacarle más (a mi amiga, digo) y no sé hasta dónde sepa. Porque ella dice que es en la única que la chica confía, fuera del terapeuta. Pero de obtener más info, iría yo a Abuelas a avisar.
Es realmente dramático. No importa la edad, es dramático igual.
Slds.

Tux dijo...

Anónimo 1: Tenés razón nos han instalado la palabra "Chicos", pero hasta Estela de Carlotto los nombra así.

Anonima 2: Como sea Felipe y Marcela son víctimas y son rehenes, como lo es el conjunto de la sociedad hasta que no se encuentren a todos los hijos apropiados por la Dictadura genocida.

Pepe: Totalmente de acuerdo. Abrazo

Anahí: Sería bueno tener más datos, porque su historia es mucho más común de lo que parece.