Redes sociales

08 mayo 2010

Panorama recontra-pre electoral de Córdoba

Hay épocas donde las encuestas brotan por todas partes como si estuvieran en temporada y, a pesar de que aún falta rato para las elecciones del 2011, hay muchos interesados en saber cómo y cuanto miden los potenciales candidatos cordobeses.

Mediciones de imagen e intención de voto planteadas en un panorama donde el oficialismo muy probablemente despegue los comicios nacionales de los provinciales y cuya fecha -que dejaron trascender sectores delasotistas- rondará por julio del año próximo. Este "desenganche" es central para la estrategia del PJ a fin de evitar el negativo efecto arrastre que implicaría asociar la gestión local con la nacional y por eso nadie duda que finalmente el sufragio a gobernador y legisladores de la unicameral se hará por cuerda separada a la de presidente y diputados / senadores nacionales.

Por supuesto en el trasfondo de la maniobra es central el hecho de que aún no despunta claramente ningún candidato o fórmula justicialista que levante vuelo sin que José Manuel De la Sota sea protagonista excluyente. El problema es que el Gallego así como aparece como el único capaz de disputarle la gobernación a Luis Juez, acumula un alto porcentaje de imagen negativa lo cual le impone un techo de crecimiento potencial demasiado estrecho, al punto de hacer dudar a su círculo íntimo sobre la conveniencia de correr un riesgo que, de serle adverso, pondría puntos suspensivos a su futuro político.

Lo cierto es que el conjunto del PJ -sumando incluso al sector del partido de Acastello y Riutort que fueron como FpV en el 2009- sin De la Sota y en un escenario que tenderá a la polarización apenas si puede pelearle un segundo lugar a la UCR, con el agravante de quedarse en la cancha auxiliar jugando como tercera fuerza, por lo que hasta aquí son pocos los que realmente creen en la posibilidad de que el Gallego haga un paso al costado.

En la gobernación, atentos a éstas señales, han comenzado a nombrar a personal político en cargos de la planta permanente en lo que se puede leer tanto como una forma de condicionar a una próxima gestión no PJ como devolverle atenciones al delasotismo que hizo lo mismo cuando Schiaretti estaba cercano a asumir.

Del otro lado del escenario los radicales evalúan que Oscar Aguad, su estrella principal, tampoco termina de florecer en las encuestas debido a que su protagonismo durante la administración mestrista le resta muchísimo lo que se agrava cuando su pobre desempeño frente a las cámaras se conjugan con un carisma solo apreciado por los gurmets del autoritarismo, determinando una intención de voto interesante pero con poca proyección para sumar a los indecisos. De hecho los muchachos de la blanca boina andan tratando de medir una hipotética fórmula Mestre (h) - Negri para ver si pueden romper el maleficio de descrédito que ha alejado al radicalismo del gobierno en esta última década. El tema es que Ramoncito Mestre tiene la mira puesta en la intendencia de Córdoba ciudad y será difícil hacerlo cambiar de idea, por lo menos en el corto plazo.

El juecismo, frente al panorama de sus oponentes y a su propio desarrollo, aparece superficialmente como optimista y tranquilo; pero como siempre en esta fuerza hay un mar de fondo más que interesante. Y esto es así porque realmente la única candidatura definida es la de Luis Juez. Todo el resto de las cuestiones están abiertas y por charlarse, por ejemplo, aún cuando todo indica que Juez apoyará a Pino Solanas en las presidenciales, el hecho de que -como decía más arriba- se despeguen las elecciones, no sería raro que diluya ese apoyo en una visión personal permitiendo a los distintos sectores de su fuerza que jueguen "libres y a conciencia" en las nacionales.

Teniendo en cuenta esto, para Juez es mucho más importante definir un candidato potable para la intendencia de la ciudad capital ya que es aquí donde cuenta con el grueso de sus votos, y justamente es aquí donde le aparecen varios problemas complicados de resolver.

En este sentido corre lo de Carlos Vicente, vice intendente actual, que venía apostando a ser el delfín del Partido Nuevo para el cargo, pero que hace unos meses empezó a tomar nota de que la cosa se le venía complicada en ese espacio y hace pocas horas anunció su alejamiento del juecismo para trabajar más alineado a Sabbatella en lo nacional y cerca de Giacomino en lo local, aunque tratando -en este último caso- de no quedar pegado con una gestión municipal que se cae a pedazos. La movida de Vicente, muy en línea con la imposibilidad de que el oficialismo nacional logre conformar una fuerza 100% K, es apuntar a rescatar a los heridos del kirchnerismo no peronista que seguramente no jugarán con De la Sota ni a las figuritas y aprovechar para esmerilar por izquierda al juecismo. Aunque muchos piensan que esta maniobra excede largamente las habilidades y la imagen pública de Vicente, hay una sensación creciente de que su campaña tendrá los recursos económicos suficientes para intentar pararse como la "auténtica alternativa de centroizquierda".

Afortunadamente nadie tiene la bola de cristal, lo que hará que los meses por venir se presenten cada vez más entretenidos a medida que la campaña empiece a levantar presión.

1 Comentan sin ponerse colorados:

Andrés dijo...

Muchas gracias por la actualización.

Saludos,

Andrés