El Dr. House y Mr. Escudé


Este frío fin de semana no daba para hacerse el loco y andar recorriendo las callecitas de Córdoba, por eso era conveniente optar por la forzada calidez hogareña y ver un poco (solo un poco) de televisión. Las fechas, coincidentes con las vacaciones invernales de Buenos Aires, parecen ser propicias para que los programadores de los canales nos inunden de dibujitos, películas infantiles y toda una batería de productos mediáticos orientados a "los más chiquitos (¡Qué tiernos son los gurrumines!).

De entre todo ese fárrago de entretenimiento pude disfrutar (es un decir) de unos pocos minutos de la peli "Stuart Little" donde el actor inglés Hugh Laurie hacía uno de sus primeros papeles importantes en la meca del cine, como padre de un blanco ratoncito. Lo interesante es que Laurie es quien hoy por hoy interpreta al ácido Dr. House de la serie homónima y fue sin dudas un dramático cambio dominical verlo un poco más flaco, un tanto más joven e increiblemente insípido tratando de darle algún carácter a un personaje que no solo no tenía ni una gota de cinísmo sino que debía mostrarse tan bueno como bobo.

Semejante contraste no pudo menos que llevarme a pensar, mientras me dormía una soberana siesta, que en nuestro elenco político mediático hay algunos tipos que han hecho también metamorfosis alucinantes, y uno de ellos es sin dudas Mr. Carlos Escudé, quien pasó de ser uno de los defensores más acerrimos del menemismo e ideólogo - justificador de la política de "relaciones carnales con los EE.UU." de Di Tella, a un muy actual defensor de las políticas del gobierno nacional.

El cambio de Escudé -claro está- no fue de golpe sino que su salto comenzó hace unos años, entre el 2005 y el 2007, cuando dejó de fustigar a Kirchner para exteriorizar sus primeras autocríticas. Hoy esa transformación de gusano a mariposa ya ha cuajado en el imaginario de muchas mentes inocentes que tienen a Mr. Carlos en tan alta estima como al propio Dr. House, y por eso bien valdrían hacer unas consideraciones al respecto.

- La primera es que Escudé sin dudas es un cuadro muy lúcido del stablishment, con una importante capacidad de comprender los procesos macro.

- La segunda es que durante su trayectoria se ha mantenido firme en algunos conceptos básicos, como por ejemplo su rechazo viceral al populismo "de izquierda" cuestión que se disimula a partir de una aceptación apenas coyuntural y como una salida de emergencia en un mundo que también se transforma.

- La tercera es que no es casual que cuando la crisis global pone en crisis los paradigmas de globalización neoliberal, sujetos como Escudé se trepen a lo que entienden es el nuevo tren de la historia, pero lejos de hacerlo como un pasajero más, este matriculado de Oxford, egresado de Yale, docente de CEMA y orador habitué de la Fundación Atlas, comprende que su asistencia es necesaria para explicarle al maquinista como doblar hacia la derecha en el próximo cruce de vías.

- Y la cuarta, bueno la cuarta no es de cuarta, y tiene que ver con un arte tan viejo como la humanidad y a política. Escudé es un sofista y como tal defiende lo que le dicen que hay que defender por eso en cierta forma nunca vamos a saber quién es realmente y cuál es su forma de pensar (aunque la podemos vislumbrar en su extensa bibliografía).

Pero volviendo al paralelismo del principio, Hugh Laurie y Carlos Escudé son tremendos actores, capaces de asumir sus papeles sin fisuras, tanto que pareciera que son parte de ellos mismos, pero convengamos que sería muy infantil asumir que Laurie es el Dr. House o que el Escudé de hoy más allá de la máscara, no es consistente con el de ayer y menos aún que se "arrepintió" o "vió la luz". Y este detalle es bien importante tanto como entrarse que los Reyes son los padres o que el dinosaurio Barnie es un tipo disfrazado. [(El caso de Escudé es a la inversa, es un dinosaurio disfrazado de tipo)]

5 Comentan sin ponerse colorados:

Anahí dijo...

Suscribo. Hace poquito discutía esto mismo por ahí, con la mismísima idea.
Yo le añadiría a matriculado de Oxford, egresado de Yale, docente de CEMA y orador habitué de la Fundación Atlas, "filósofo referente y columnista de 6-7-8".
Me recontra-quedo con Hugh que aún siendo yanqui, dice ser actor y por ende actúa.
Slds.
pd: la de explicarle al maquinista como doblar a la derecha es de antología... XD

Tux dijo...

Anahí: Además el Dr. House es mucho más divertido, eso si, los dos parecen igual de rayados.

Daniel dijo...

Hace unos días un amigo citaba un video de Escudé defendiendo al gobierno nacional, y yo no podía creer lo que veía.
La última vez que había visto a Escudé, hace años, era un soldado ideológico del neoliberalismo Menemista, pero un cuadrazo, y ahora lo veo así.
No salgo de mi asombro.

Tux dijo...

Daniel: Es para Ripley, pero creo que lo peor es que hay gente que lo tiene como un cuadro del progresismo.

EL COLORÁU dijo...

No,lo de Escudé es lo menos serio y creible que vi en años.
El que cree que este tipo se cree asi mismo lo que dice no entiende nada y nunca leyo o escucho algo de lo que dijo y defendio a capa y espada hasta hace no mucho. Y pensar que es un "cuadro del progresismo"...no no
es vomitivo la verdad lo de Escudé,como se puede ser tan panqueque y oportunista.