La igualdad bien vale una misa

La Iglesia Católica no es una institución democrática y quizás esté bien que así sea, al fin y al cabo, los dogmas inapelables, las doctrinas inflexibles y el milenarismo así lo prescriben. Y si bien las hogueras, las excomuniones, las cruzadas y las lapidaciones están un poquito demodé, la curia mantiene ciertas herramientas para disciplinar a los díscolos de la grey, que como todos sabemos no se trata de personas iguales sino de una manada de ovejas a las cuales hay que catalogar de acuerdo al pelaje, su forma de balar, estilo en que trota, preferencias amorosas y por supuesto, grado de sumisión al pastor.

Y tan importante es el mandato de ser manso -porque los mansos heredarán el reino de los cielos- que casi todo se perdona si acepta la autoridad de la Iglesia como la única realmente existente. Sacerdotes que han desconocido a dios en la piel de un hermano son salvos siempre y cuando bajen la cabeza frente al obispo, sin que sea relevante si son pedófilos o apoyaron un sistema represivo genocida.

Por eso, cuando algún sacerdote tiene el valor de mantenerse firme en aquella vieja idea de Monseñor Angelelli de poner siempre un oído en el evangelio y otro en el pueblo, la jerarquía eclesiástica le reclama que se vuelva sordo para repetir solamente lo que el arzobispado le dicte.

Eso le pasó a Nicolás Alessio, párroco de la iglesia de San Cayetano de Barrio Altamira, a quien el obispo de Córdoba le ha quitado el derecho a dar misa, en represalia por su persistente defensa del matrimonio de iguales. A pesar de dicha resolución, este sábado próximo Alessio dará misa y no sería una mala idea que todos los que apoyamos la igualdad de derechos estemos allí para apoyar no solo a Nicolás, sino también a un movimiento de curas que lleva su mensaje de hermandad mucho más allá de las cuatro paredes de su capilla.

4 Comentan sin ponerse colorados:

Daniela Godoy dijo...

Alessio es un signo de que nunca se puede terminar de domar, de disciplinar la vida por mas poder que se detente. Si bien soy una crítica de la Iglesia como institución, también reconozco dentro de ella a quienes se han comprometido con los valores de la justicia, la solidaridad, el amor. Son quienes padecen las peores persecuciones por parte de la jerarquía. Recordemos que Bergoglio prácticamente entregó a los jesuitas díscolos a la Junta Militar.

Tux dijo...

Daniela: Y cuanto más persiste la iglesia Católica en este camino más se aleja de la gente.

EL COLORÁU dijo...

La verdad que es un ejemplo Alessio,lo mismo anoche el que vi en 678,del cual disculpen pero no recuerdo el nombre. Es de una organizacion de Curas con los Pobres,o algo similar.
Una compañera de laburo me comentaba hoy de que el cura que bautizo a su hija,en la misa hablo de De Nevares, Mujica y el Che Guevara.
Son pocos,pero por suerte los hay.

Tux dijo...

Colorau: Alessio es un tipo jugado desde siempre con definiciones políticas que no le esquivan el bulto. Siempre acompañó a los movimientos sociales en los peores momentos de la crisis y marcó una voz diferenciada de la ortodoxia. Políticamente en los 90 me decían que estaba vinculado al PC, desde hace tiempo que es muy cercano a Luis Juez y es uno de los impulsores de Pino Solanas en Córdoba. Con esto último no quiero plantear ningún mérito o demérito sino especificarte que es un cura que no le teme a la política ni a los alineamientos públicos.