Jauretche dijo, prologando sobre el 17 de octubre del 45:
Frivolas fueron, en París, la vísperas del 89. Frivolas, en Petrogrado, las vísperas del 17. María Antonieta jugaba a los pastores en Versalles cuando alguien en los suburbios de París afilaba guillotinas. Y en la corte del Zar, nadie presentía tras las barbas de Rasputín, el rostro lampiño de los adolescentes de la marinería de Kronstadt. Aquí también la multitud se puso de pronto en movimiento.
Es que para hablar de cualquier revolución hay que empezar por LA revolución, la Francesa y su acto iniciático, la Toma de la Bastilla, de la cual hoy se cumplen 221 años. Y a pesar del tiempo transcurrido, de estos dos siglos largos de evolución humana, las banderas de los que ayer se alzaron en París contra el viejo orden monárquico absolutista siguen siendo necesarias hoy: Libertad, Igualdad, Fraternidad.
Esta tarde quizás, quien te dice, en el Congreso de la Nación, el deseo tan humano de ser libres, iguales y hermanos se pueda plasmar con la sanción positiva de una nueva ley de matrimonio que reconozca el derecho de todos los argentinos a vivir su vida sin ser víctima de ninguna discriminación por raza, religión, estatus social o sexualidad.
Ojalá que en este 14 de julio de 2010, otra Bastilla pueda ser tomada para que entre todos nos liberemos como sociedad de los viejos prejuicios que nos han tenido como prisioneros. Ojalá...
Frivolas fueron, en París, la vísperas del 89. Frivolas, en Petrogrado, las vísperas del 17. María Antonieta jugaba a los pastores en Versalles cuando alguien en los suburbios de París afilaba guillotinas. Y en la corte del Zar, nadie presentía tras las barbas de Rasputín, el rostro lampiño de los adolescentes de la marinería de Kronstadt. Aquí también la multitud se puso de pronto en movimiento.
Es que para hablar de cualquier revolución hay que empezar por LA revolución, la Francesa y su acto iniciático, la Toma de la Bastilla, de la cual hoy se cumplen 221 años. Y a pesar del tiempo transcurrido, de estos dos siglos largos de evolución humana, las banderas de los que ayer se alzaron en París contra el viejo orden monárquico absolutista siguen siendo necesarias hoy: Libertad, Igualdad, Fraternidad.
Esta tarde quizás, quien te dice, en el Congreso de la Nación, el deseo tan humano de ser libres, iguales y hermanos se pueda plasmar con la sanción positiva de una nueva ley de matrimonio que reconozca el derecho de todos los argentinos a vivir su vida sin ser víctima de ninguna discriminación por raza, religión, estatus social o sexualidad.
Ojalá que en este 14 de julio de 2010, otra Bastilla pueda ser tomada para que entre todos nos liberemos como sociedad de los viejos prejuicios que nos han tenido como prisioneros. Ojalá...





2 Comentan sin ponerse colorados:
Y en diputados la ley de glaciares de Bonasso.
Slds.
Anahí: Tiene razón.
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