Después del tremendo y positivo debate que hemos tenido como sociedad alrededor del Matrimonio y de la igualdad de derechos, es inevitable pensar que, aunque hemos avanzado muchísimo, en nuestra cultura sobreviven, y lo harán por años, construcciones machistas o discriminadoras bastante antiguas.
Como ejemplificaba muy bien aquella broma de Capusotto donde describía cómo había que cambiar la letra de una canción popular para transformarla en consigna de tablón, la enumeración de maldiciones al adversario debe contemplar siempre palabras como "Bolita", "Paragua", "Cagón", "Yuta" y por supuesto "Puto", todos adjetivos contundentes pero además con afinidad para la rima, la memoria, el ritmo y la respiración.
Por eso no sorprende que también en política esos prejuicios embanderados en sus des-calificativos -o en su variación cuasi sartreana: "No Existís"- se hacen presentes cada vez que el momento amerita un insulto rápido en medio de un duelo de barras. Ahora, cuando eso se hace a través de un afiche sumamente cuidado y específicamente pensado para lanzarlo en un momento donde la homofobia es seriamente cuestionada y señalada como un refugio para zonzos, lo que se pone de manifiesto es hasta que punto hay gente que está divorciada de la sociedad que dice representar.
Como se ve al principio del post, la homofobia es el muy explícito leiv motiv de la gráfica que eligió el dueto Aguad - Mestre para "denunciar" lo que consideran un pacto de no agresión entre Juez y Kirchner. Los correctos y muy católicos señores de la UCR, molestos porque perdieron sus respectivas votaciones, no tienen ningún empacho en empapelar la ciudad diciendo a cuatro colores "Miren, son todos putos".
Ahora, amigos y amigas, hermanas y hermanos, sospechemos juntos un afiche que ejemplifique la convivencia histórica entre los dos principales partidos de nuestra provincia; seguramente podríamos hacer algo bastante más ofensivo e infinitamente más certero que un matrimonio entre iguales, quizás podríamos dibujar los maletines de guita que circularon entre ellos, o tal vez trazar sus árboles genealógicos para poder ver como en general son una gran familia (como la maffia), o quizás mostrar cómo se intercambian cargos políticos cual si fueran figuritas a cambio de apoyo en diferentes coyunturas; o demostrar cómo sus líderes históricos se han enriquecido de forma espuria con el consentimiento de sus ocasionales "opositores".
No me cabe la menor duda de que se pueden decir muchas cosas negativas sobre Juez o Kirchner y seguramente se lo podrá hacer con fundamentos políticos; por eso elegir esta imagen no solo es un insulto para una parte de la comunidad, sino que demuestra hasta que punto hay tipos que no aprenden más.
Un comunicado y una buena nota sobre este tema con la palabra de la Asociación Devenir Diverse, se puede leer aquí en la página de CbaNoticias.
Como ejemplificaba muy bien aquella broma de Capusotto donde describía cómo había que cambiar la letra de una canción popular para transformarla en consigna de tablón, la enumeración de maldiciones al adversario debe contemplar siempre palabras como "Bolita", "Paragua", "Cagón", "Yuta" y por supuesto "Puto", todos adjetivos contundentes pero además con afinidad para la rima, la memoria, el ritmo y la respiración.
Por eso no sorprende que también en política esos prejuicios embanderados en sus des-calificativos -o en su variación cuasi sartreana: "No Existís"- se hacen presentes cada vez que el momento amerita un insulto rápido en medio de un duelo de barras. Ahora, cuando eso se hace a través de un afiche sumamente cuidado y específicamente pensado para lanzarlo en un momento donde la homofobia es seriamente cuestionada y señalada como un refugio para zonzos, lo que se pone de manifiesto es hasta que punto hay gente que está divorciada de la sociedad que dice representar.
Como se ve al principio del post, la homofobia es el muy explícito leiv motiv de la gráfica que eligió el dueto Aguad - Mestre para "denunciar" lo que consideran un pacto de no agresión entre Juez y Kirchner. Los correctos y muy católicos señores de la UCR, molestos porque perdieron sus respectivas votaciones, no tienen ningún empacho en empapelar la ciudad diciendo a cuatro colores "Miren, son todos putos".
Ahora, amigos y amigas, hermanas y hermanos, sospechemos juntos un afiche que ejemplifique la convivencia histórica entre los dos principales partidos de nuestra provincia; seguramente podríamos hacer algo bastante más ofensivo e infinitamente más certero que un matrimonio entre iguales, quizás podríamos dibujar los maletines de guita que circularon entre ellos, o tal vez trazar sus árboles genealógicos para poder ver como en general son una gran familia (como la maffia), o quizás mostrar cómo se intercambian cargos políticos cual si fueran figuritas a cambio de apoyo en diferentes coyunturas; o demostrar cómo sus líderes históricos se han enriquecido de forma espuria con el consentimiento de sus ocasionales "opositores".
No me cabe la menor duda de que se pueden decir muchas cosas negativas sobre Juez o Kirchner y seguramente se lo podrá hacer con fundamentos políticos; por eso elegir esta imagen no solo es un insulto para una parte de la comunidad, sino que demuestra hasta que punto hay tipos que no aprenden más.
Un comunicado y una buena nota sobre este tema con la palabra de la Asociación Devenir Diverse, se puede leer aquí en la página de CbaNoticias.




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