El monumental presupuesto militar 2010 destinado por los EE.UU. para garantizar su seguridad nacional hace pensar que, desde la perpectiva norteamericana, no hay lugar en el mundo más atacado e inseguro que su propio país. A los 517.800 millones de dólares orientados al equipamiento, mantenimiento y despliegue de armas y tropas, hay que sumarles otro 70.000 millones para la extensa, y a veces confusa, red de inteligencia que monitorea permanentemente a amigos y a enemigos del imperio.Pero para tener una idea más acabada sobre lo que significa esto, Doug Bandow -Cato Institute- ha puesto las cifras en perspectiva: Tomado al año 2000 como base de dólares constantes, EE.UU. gastó 774.600 millones durante el último año de la Segunda Guerra Mundial; 416.100 millones en último año de la Guerra de Corea y 421.300 en 1968 en plena Guerra de Vietnam. La desproporcion de las cifras del pasado con las del presente se hacen más notables cuando comparamos a los adversarios que los EE.UU. enfrentaron en cada uno de esos conflictos, y hacen preguntarse si los talibanes afganos y la resistencia iraquí deben combatirse usando casi los 2/3 del dinero que se utilizó para derrotar a dos potencias industriales como Alemania y Japón. De hecho es notorio que las ocupaciones en curso en el medio oriente insuman más recursos que los conflictos en Corea o Vietnam donde tanto los chinos como los soviéticos aportaron apoyos importantes a los pueblos que enfrentaban al Tío Sam.
Aún admitiendo que las sofisticaciones actuales en arte de despanzurrar seres humanos son bastante más caras que en el pasado y aceptando que la industria bélica norteamericana es una encantadora fuente histórica de sobreprecios, se hace evidente que quedan cientos de miles de millones de gasto sin explicación en un mundo unipolar donde los grandes desafíos atómicos de la Guerra Fría han quedado en segundo plano y los oponentes reales no pasan de ser redes "terroristas" o grupos insurgentes.
Tal vez la respuesta sea que hoy en día, guidado por una clase dirigencial magalómana y bastate paranoica, el Gran País del Norte ha llegado a concebir como "patio trasero" a todo el extenso mundo que rodea Whashignton, Nueva York, Los Ángeles y Disneylandia, lo que conlleva una visión de que el mundo deben alinearse a sus necesidades y que todos -incluida una buena parte de su ciudadanía- son enemigos declarados hasta que su muerte demuestre lo contrario.



2 Comentan sin ponerse colorados:
Perdón Tux, pero no hoy, sino desde su formación: la WASP elaboró la doctrina del "destino manifiesto", que en principio decía: Ninguna nación tiene el derecho de expulsar a otra, si no es por un designio especial del cielo como el que tuvieron los israelitas, a menos que los nativos obraran injustamente con ella. En este caso tendrán derecho a entablar, legalmente, una guerra con ellos así como a someterlos.
John Cotton (1585-1652)
O sea, son "el pueblo elegido", y "in God they trust".
Aparte:
Wikileaks divulga ¡¡¡92.000 documentos secretos!!! sobre la guerra de Afganistán (DN!)
No tienen paz.
Slds.
Anahí: Tiene razón, pero creo que el proceso se ha acentuado y perfeccinado en estos timpos-
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