Siempre es bueno tratar de crear momentos de distensión, cambiar los climas negativos, prender un saumerio y decirse ¡¡vamos caracho!! ¡¡vamos que podemos!!.
Fundar un Club de la Buena Onda, es siempre una grata idea para romper el maleficio de las sensaciones adversas. Alfonsín, por ejemplo, hombre de la vieja escuela, supo rodearse de jóvenes publicistas quienes deseosos de ayudarlo a cambiar el mal karma social le armaron algunas jugadas marketineras, que si bien no pudieron frenar su desbarrancamiento político dejaron huella en la memoria colectiva. Veamos y disfrutemos tomados de las manos el hermoso tema de 1985 que fue un clásico en su momento y que hoy corona el presente post, no solo para reconciliarnos con la vida sino también para avisarnos que no hay nada nuevo bajo el sol.
Lo que no me queda claro es por qué escuchar estos acordes hoy me deprime tanto...
Lo que no me queda claro es por qué escuchar estos acordes hoy me deprime tanto...



6 Comentan sin ponerse colorados:
Dato: en el 85 Alfonsín ganó las elecciones. Las perdió en 87, pero ese es otro tema.
Slds
Fede: ¡Y ganó por este temazo! ¡Que grande Raúl!
Ahora me explico por qué me deprime.
Uy, me hace acordar a los separadores de 6,7,8... =(
Slds.
Anahí: Ruego que los productores de 6,7,8, lo usen, sería una justa y muy necesaria reivindicación.
Igual los productores de 6,7,8 son un poquito más fiesteros y prefieren a Pimpinela: "♪♫♪♫... buena onda, buena onda... ♪♫♪♫ ... que meta y ponga ♪♫♪♫..." Y así.
Slds.
Anahí: Ese y Montaner con La Vida es una Fiesta. ¡Viva la buena onda!
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