Fin de record

Hace dos semanas que en cada acto oficial se recalca el hecho de que Argentina ostenta una cifra record de reservas: U$S 50.000 millones. Hoy el premio a ese record se lo llevarán otros, los dueños del Boden 2012 que recibirán el pago U$S 2.252 millones.

El Boden 2012 es otro de los curros legales que los argentinos debemos solventar para continuar pagando el desmadre del 2001. Como si ya los enormes costos sociales que sufrimos en aquellos años no fueran sacrificio suficientes, como si los índices de morbilidad infantil, desempleo y marginación masiva de aquellos días no hubieran sido castigos importantes, hoy, en este momento, miles de millones dólares van a parar al bolsillo de los especuladores financieros.

El bono que hoy se honra fue la respuesta que el gobierno de la Alianza le dió a los cientos de miles de ahorristas que perdieron parte de su dinero fruto del Corralito. Como las entidades bancarias habían fugado sus propias reservas y ante la evidencia de que ninguna entidad financiera se haría cargo del muerto ni cumpliría con las obligaciones que las leyes del país y los contratos con sus clientes exigían, el estado argentino debió salir al cruce y entregar papeles para tratar hacerse cargo de la monumental estafa.

Este hecho signó el destino de los Boden 2012 ya que en su gran mayoría -más del 60%- tiene a sus hoy felices poseedores en el exterior, quienes compraron por monedas estos papeles a los desesperados ahorristas que habían visto evaporarse su dinero en cuestión de semanas; un 30% se encuentra en manos de organismos nacionales como el ANSES, PAMI, AFIP y Banco Nación y menos de un 10% quedó en manos de los depositantes originales.

Como si esto fuera poco aquel 60% de tenedores extranjeros están vinculados directa o indirectamente a la misma banca que se robó la plata en el 2001 con lo cual los nefastos negociados que adornan buena parte de nuestra deuda soberana se repiten una vez más, aunque esta vez en nombre del desendeudamiento.

La zanahoria al final de este proceso es la posibilidad cada día más cierta de conseguir nuevos préstamos (o sea endeudarse otra vez) a través de bonos que paguen una tasa menor a los 10 puntos con lo cual el anhelado "retorno a los mercados" tantas veces exigido por los voceros neoliberales se hará realidad.

3 Comentan sin ponerse colorados:

Mariano T. dijo...

Y bueno, entonces para qué los pagan?
defaulteenlós y listo.

Tux dijo...

Mariano: Pagan solamente para tomar deuda nueva.

Sergue dijo...

Dos cosas:
Los Boden 2012 no fueron creados por el gobierno de la Alianza sino por Duhalde-Lavagna (es cierto que el quilombo se había generado con De la Rua).
Una parte importante se emitieron después y fueron vendidos a Venezuela durante el gobierno de Néstor Kirchner, creo que se siguieron vendiendo hasta el 2006 o 2007.