Redes sociales

29 septiembre 2010

Contagio


Lo que los medios no muestran, así están
varios colegios secundarios en Córdoba

Mientras en Córdoba empiezan a aparecer los coles tomados y se multiplican las asambleas de estudiantes secundarios, algunos de los medios de nuestra provincia comienzan a minimizar el problema reduciendo todo a un "efecto contagio". Parece que para algunos de nuestros más lúcidos analistas los pibes no tienen de qué quejarse y en vistas de lo que sucedió en Buenos Aires, lo de aquí es apenas una copia de la rebelión porteña.

No faltan tampoco los "decanos de la mañana" como Rebeca Bortoletto o Mario Pereyra que con un odio genético a cualquier tipo de lucha o conflicto social editorializan en contra de los adolescentes con una furia digna de mejores empresas.

En el fondo, unos y otros, los que minimizan y los que despotrican, tienen como trasfondo una búsqueda constante de quedar bien con uno de los principales anunciantes de Córdoba: el propio gobierno provincial que año tras año destina fabulosas partidas a la difusión de sus obras y a la compra solapada de la opinión de algunos.

Por ese motivo son raros los medios que han ingresado a los colegios para mostrar el estado de los mismos y han obviado explicitar hasta que punto De la Sota antes y Schiaretti ahora han abandonado el mantenimiento de decenas de establecimientos secundarios, a algunos de los cuales -por ejemplo el Cassafousth- los llegaron a tener dos (2) años sin baños para los alumnos.

Paralelamente la provincia ha hecho caros spots que documentaban como se inauguraban escuelas primarias en los cuatro puntos cardinales de la provincia, eso si lo que nunca se mostró de forma convincente fueron los montos que se pagaron por ellas y alguna respuesta convincente a la noticias recurrentes de encontrar establecimientos estrenados hace apenas dos o tres años con serios problemas estructurales, techos que se llueven, cielorrasos que se caen y redes eléctricas colapsadas.

La verdad es que el sobreprecio que se paga por arreglar un colegio no tiene nada que ver con lo que se puede cobrar por una escuela nueva y allí está el quid de la cuestión. Toda esta última década la principal fuente de financiamiento de la corrupción ha provenido de esta área y es muy común encontrar hoy valores inflados por tres o por cuatro en la construcción escolar.

Esta es la realidad de nuestra provincia y los intentos oficiales de taparla son tan inútiles como los razonamientos mentirosos de sus voceros mediáticos.

Hoy, el ministro Grahovac debía reunirse con representantes de los centros de estudiantes en conflicto, y debía hacerlo porque él había sido el promotor y publicista del encuentro. En vez de eso prefirió no enfrentarse con una realidad que lo incomoda y dio una muestra de lo que son ciertos "adultos", que prefieren mantener la supuesta dignidad de su investidura aún a costa de enfrentarse con la prolongación de la toma de colegios hasta el viernes. Todo un ejemplo este ministro que da su palabra y la incumple en menos de 8 horas.

Ojalá que los estudiantes nos den -otra vez- una lección de dignidad que toda la sociedad pueda aprender y ojalá que los que se indignan tan fácilmente por la rebeldía estudiantil se den una vueltita por los coles en conflicto y vean lo inhumana de las condiciones edilicias.

Más detalles del conflicto en las páginas de CbaNoticias.

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