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05 septiembre 2010

¿Ley y trampa?

Cuando todos esperábamos cuál sería la próxima maniobra del Grupo Clarín para tratar de bloquear la nueva Ley de Servicios Audiovisuales y mientras la derecha se alineaba para embestir en contra de la reglamentación dictada hace unos día por el Poder Ejecutivo, leemos lo siguiente:

Aunque el ministro de Planificación, Julio de Vido, se esfuerce en convencer a su audiencia que las últimas medidas que dictó en materia de medios y telecomunicaciones no benefician a las empresas telefónicas, las normas que propone su Gobierno indican lo contrario. La reglamentación que se publicó esta semana sobre la Ley de Medios pretende eximir a Telefé del requisito de ser argentino para ser propietario de una licencia de medios audiovisuales. Esa exigencia no es un capricho opositor, sino un requerimiento de la propia ley que sancionó el kirchnerismo el año pasado. Leamos: cuando se sancionó la ley que reemplazó la normativa de la dictadura, el Gobierno propuso que, para ser licenciatario de un medio, no se debe “tener vinculación jurídica societaria ni sujeción directa o indirecta con empresas de servicios de comunicación audiovisual extranjeras”. Es sabido: Telefé es propiedad de Telefónica de Argentina, subsidiaria de Telefónica de España.

La reglamentanción publicada en los últimos días pretende saltear esa exigencia. Qué dice ahora la Casa Rosada: el Ejecutivo pretende ahora hacer cumplir el requisito de nacionalidad sólo a las empresas extranjeras que adquirieron licencias de medios con posterioridad a la sanción de la ley de Preservación de Bienes Culturales, una norma sancionada en 2003 durante la presidencia de Néstor Kirchner que fue negociada por Eduardo Duhalde con Clarín para evitar que el multimedios terminara en manos de sus acreedores extranjeros. (nota completa aquí)

De ser esto cierto no solo iría en contramano de la letra y el espíritu de la LSCA sino que además implicaría que cierta parte del discurso anti-monopolio oficial contiene excepciones inexplicables y da un giro sobre si mismo solamente para cambiar el liderazgo de la cartelización mediática.

6 Comentan sin ponerse colorados:

Anahí dijo...

Yo ya no tengo la menor duda.
Y el que no lo quiera ver, es un avestruz metiendo la cabeza en un agujero.
Y aclaro que no me refiero a usté, tux que escribió este post, porsupu.
Slds.

Anónimo dijo...

¿los derechos adquiridos son solo para los ciudadanos? pucha ¿dónde me meto el art. 20 de la constitución?

el mundo al reves dijo...

Buenas Runfla. Hace unos días descubrí el blog, leí algunos post y me gusta mucho lo que poblican y cómo lo publican. Era eso nomás che, saludos.
Germán.

Tux dijo...

Anahí: Si esto no es un traje a medida, los trajes a medida ¿dónde están?

Anónimo: Eso de los derechos adquiridos es justamente uno de los argumentos del Grupo Clarin que fundamenta su reclamo en el art. 20 de la Constitución Nacional. Es un tema espinoso.

Germán: Gracias

pablo k dijo...

Si Anahí esta de acuerdo yo no, como me cansan los ultra críticos la ley todavía no camina y bien bendría apoyarla en ves de buscar la forma de convencernos que los k son malos malos malos.

Tux dijo...

Pablo: La idea es que si la ley está hay que aplicarla y si específicamente se prohibe que los medios estén en manos extranjeras no solo me parece justo sino indispensable que esto se aplique así, sin buscarle la quinta pata al gato.

Así como exigimos que desaparezcan los monopolios y les damos un año para que los grupos vendan los medios que tienen "de más", la reglamentación bien podría haber incorporado el mismo plazo para que se nacionalicen, o sea, para que los extranjeros vendan lo que no pueden tener según la ley argentina.

Aquí no se trata de buscar probar que los K son malos o bueno, eso es parte del infantilismo que parece dominar el "debate político" actual, sino de marcar ahora que la reglamentación tiene partes hechas a medida de un grupo en particular y que así como en el pasado ciertas legislaciones fueron retocadas para favorecer a Ernestina y los suyos ahora se hace algo parecido para congraciarse con Telefónica.