Faltando muy pocas urnas, los datos prácticamente finales de las elecciones en Brasil son los siguientes:
Electorado: 135.804.433
Votantes efectivos: 110.928.201 (81,89%)
Abstención: 24.524.645 (18,11%)
En Blanco: 3.476.021 (3,13%)
Nulos: 6.108.216 (5,50%)
Votos válidos: 101.421.034 (91,37%)
Mesas escrutadas: el 99,83%
Votantes efectivos: 110.928.201 (81,89%)
Abstención: 24.524.645 (18,11%)
En Blanco: 3.476.021 (3,13%)
Nulos: 6.108.216 (5,50%)
Votos válidos: 101.421.034 (91,37%)
Mesas escrutadas: el 99,83%
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Esto, en primer término significa que habrá una segunda vuelta entre la candidata del PT, Dilma Roussef, y el candidato del PSDB, José Serra. El segundo dato saliente es que tercera salió la candidata del Partido Verde, Marina Silva, quien fuera ministra de Lula pero que se alejó de él con fuertes críticas por izquierda hacia la gestión y encarnó, de manera muy efectiva por lo visto, a aquellos sectores que impulsan una mayor contundencia para combatir la corrupción interna, atender problemas de la agenda social y particularmente ecológica del país. Estos votos serán decisivos en el ballotage.
¿Cómo se comportarán los votos de Marina? Es difícil decirlo pero en Brasil sostienen que mayoritariamente se volcarán hacia Serra, en especial por algunos guiños más conservadores en los últimos tiempos (me apuntan en un comentario que Silva ha sido muy refractaria al matrimonio igualitario por ejemplo). En este sentido es importante marcar tres hechos: a) Dilma necesita un poco más de 3,3 puntos para consagrarse ganadora; b) Serra en cambio necesita más de 17 puntos; c) por abajo de los tres principales candidatos NINGÚN partido llegó al 1% de los votos, así que su incidencia en el segundo turno es prácticamente nula. Con éste panorama, salvo que efectivamente haya un corrimiento automático de los electores de Silva hacia Serra es utópico pensar que le puedan dar vuelta la enorme diferencia que sacó Roussef.
¿Cómo se comportarán los votos de Marina? Es difícil decirlo pero en Brasil sostienen que mayoritariamente se volcarán hacia Serra, en especial por algunos guiños más conservadores en los últimos tiempos (me apuntan en un comentario que Silva ha sido muy refractaria al matrimonio igualitario por ejemplo). En este sentido es importante marcar tres hechos: a) Dilma necesita un poco más de 3,3 puntos para consagrarse ganadora; b) Serra en cambio necesita más de 17 puntos; c) por abajo de los tres principales candidatos NINGÚN partido llegó al 1% de los votos, así que su incidencia en el segundo turno es prácticamente nula. Con éste panorama, salvo que efectivamente haya un corrimiento automático de los electores de Silva hacia Serra es utópico pensar que le puedan dar vuelta la enorme diferencia que sacó Roussef.




2 Comentan sin ponerse colorados:
no creo que los votos de silva vayan a serra, los partidos que integran su movimiento tienen realciones historicas con el PT. de hecho fueron parte el PT hasta el 2005. Como el Psol o son de izqiuerda como el PSTU. El voto de SIlva es identitariamente de izquierda, segun mi opinion. vamos a ver dentro de poco.
Anónimo: Yo pensaba como usted pero gente que vive en Brasil y analistas de allá dicen que es más mecánico el paso de los votos de Silva a Serra que a Rousseff, igual reclco que a Dilma le alacanza con que una muy pequeña porción de votos de Marina vaya a la bolsa del PT, apenas el 3,3% mientras Serra necesita practicamente todo lo del PV.
Gana Dilma, a mi me parace.
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