Otro campo para otro país

Una interesante reflexión sobre el presente y el futuro de la producción agrícola a partir de dos conceptos que suelen dar ataque de caspa al capital concentrado, leemos:

Reforma agraria y soberanía alimentaria son dos conceptos un tanto relegados. En general, no son temas que ocupen espacio en los medios de comunicación. Pero, de tanto en tanto, campesinos nucleados en diversos movimientos como el Movimiento Nacional Campesino (MNCI) marchan a Buenos Aires e intentan, infructuosamente, hacerse escuchar.

Piden por una distribución más equitativa de la tierra. Le dicen no a los monocultivos y agrotóxicos. Luchan por autoabastecerse y en contra de los monopolios de la comercialización de alimentos y la destrucción de los mercados locales. Pugnan por conseguir mejores condiciones de vida, salud y educación para las poblaciones rurales, relegadas y casi borradas del mapa por los grandes productores y por un “modelo de agronegocios impulsado y dominado por grandes empresas transnacionales y las tecnologías que ellas controlan”.

A diferencia de Brasil, en donde el programa Hambre Cero se abastece de productos producidos por el campesinado y no por las multinacionales, el tema aquí “no está en la agenda”, como aseguran a Notio fuentes consultadas de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y la Pampa (Carbap). “No es necesaria ninguna reforma agraria”, sentencian.

Según Diego Monton, dirigente mendocino del MNCI, el “proceso de concentración de la tierra” comenzó en la conquista y se agravó en distintos momentos como la Campaña del Desierto, la incorporación de las semillas transgénicas y la política neoliberal. “En este marco –dice- cientos de miles de familias campesinas e indígenas han sido expulsadas de la tierra para que la misma se concentre en las oligarquías locales y las transnacionales".

Desde Carbap aseguran que los movimientos campesinos “son inexistentes” y que “fueron alentados por el gobierno nacional en la época de la pelea con el campo”.

El último Censo Nacional Agropecuario fue realizado en 2008, en pleno conflicto por las retenciones móviles. Según datos del censo realizado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), entre 2002 y 2008 desaparecieron unas 60 mil explotaciones agropecuarias. De 333.533 establecimientos existentes en 2002 a 273.590 en 2008, un 18% menos. O sea: más concentración en manos de unos pocos. (leer nota completa aquí)

1 Comentan sin ponerse colorados:

Mariano T. dijo...

Para cada expropiación hace falta una ley. Cuantos miles de millones querrías dedicar a que las tierras cambien de mano? Y estas seguro que eso no significa que los nuevos propietarios se las alquilen a los pooles?