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03 noviembre 2010

La platita y la campaña

¿Alguna vez te preguntaste cuánto sale una campaña política, cuánto necesita un partido cualquiera para ganar o siquera participar de una elección? Los números suelen ser exhorbitantes y detrás de ellos se esconde una doble moral que se enarbola desde la gente común pero muy especialmente desde los medios, donde lo que se gasta en política siempre es presentado como demasiado, pero es evidente que sin grandes despliegues publicitarios -aún con campañas humildes- es muy dificil instalar candidaturas, más en estos tiempos donde un potencial gobernador, intendente o concejal son presentados casi con las mismas virtudes y con idénticas herramientas de márketing que un lavarropas o un LCD.

Suele ocurrir que en las cercanías de una elección se dediquen espacios periodísticos para evaluar negativamente cuánto gasta tal o cual candidato pero son esos mismos medios los que inflan ese gasto al tener tarifas diferenciadas y que a veces doblan los costos "comerciales" para la publicidad política. Además también pasa que si el partido "X" no pauta con algún medio o en alguna productora ni su propuesta ni sus listas aparecen allí aunque más no sea como relleno informativo.

Otra herramienta que juega y fuerte en instancias preelectorales es la pauta oficial, y en Córdoba eso es cada vez más notable, ya que el gobierno -el de De la Sota primero y el de Schiaretti hoy- se ha constituido en el principal avisador local, superando por varios cuerpos a cualquier empresa. Por eso no es dificil encontrar en el panorama periodístico cordobés radios, canales de televisión o publicaciones cuyo exclusivo sostén proviene del estado provincial. Esto condiciona seguramente la línea editorial de quienes notoriamente suelen dedicar generosos espacios al oficialismo y silencian cualquier crítica.

Esta situación está prácticamente naturalizada al punto que hasta los propios consumidores de estos productos mediáticos se dan cuenta fácilmente a qué intereses responden la mayoría de los mismos. El problema actualmente es otro porque desde hace un tiempo a esta parte se ha comenzado a usar la pauta oficial con un fin recaudatorio, o mejor dicho, como un canal de retornos cada vez más caudaloso. Si estas coimas tienen como fin financiar la campaña del 2011 ó ayudar a las finanzas personales de quienes se presentan como intermediarios es un misterio que finalmente resulta enecdótico frente a lo que significa que cientos de miles de pesos hoy están entrando en el agujero negro de la corrupción.

Algún dueño de productora ya lo ha denunciado públicamente a través de Twitter (@maxdelupi) diciendo que en la actualidad el manejo es discrecional y que la pauta se está entregando solo a quienes aceptan que entre un 35% a un 50% de lo facturado vuelva como "comisión" a sus gestores.

Gente vinculada a revistas comerciales (en especial de ciudades del interior) han confirmado esta forma de operar y varios han comentado que terminaron recurriendo a la propia secretaría de prensa de la provincia para avisar que funcionarios del área estaban embarcados en esta práctica. Hasta ahora que se sepa no se ha despedido o sancionado a nadie aunque en estos casos se han dejado de cobrar los "plus" en cuestión, la inquietud es si, en los meses por venir, la pauta se repetirá.

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