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21 noviembre 2010

La Vuelta de Obligado en tiempo presente

La Vuelta de Obligado hoy

La Batalla de la Vuelta de Obligado no solamente estuvo enmarcada por una creciente ofensiva imperialista, en esos días encabezada por Francia e Inglaterra, sino también por la lucha interna entre unitarios y federales, es por eso que Lucio Mansilla, el comandante de las tropas argentinas que se atrincheraron en un recodo del Río Paraná para enfrentar a la flota invasora, dedica su corto discurso previo al combate tanto a apuntar contra los enemigos externos como a defenestrar a quienes considera sus socios locales:

"¡Milicias del Departamento del Norte! ¡Valientes soldados federales, defensores denodados de la Independencia de la República y de América! Los insignificantes restos de los salvajes traidores unitarios que han podido salvarse de la persecución de los victoriosos ejércitos de las Confederación y orientales libres, en las memorables batallas de Arroyo Grande, India Muerta y otras, que pudieron asilarse de las murallas de la desgraciada ciudad de Montevideo, vienen hoy sostenidos por los codiciosos marinos de Francia e Inglaterra, navegando las aguas del gran Paraná, sobre cuyas costas estamos para privar su navegación bajo otra bandera que no sea la nacional...

¡Vedlos, camaradas, allí los tenéis...! Considerad el tamaño insulto que vienen haciendo a la soberanía de nuestra Patria, al navegar las aguas de un río que corre por el territorio de nuestra República, sin más título que la fuerza con que se creen poderosos! Pero se engañan esos miserables. ¡Aquí no lo serán ! ... ¿No es verdad, camaradas? ¡Vamos a probarlo!...
¡Suena ya el cañón! ¡Ya no hay paz con la Francia ni con la Inglaterra! ¡¡Mueran los enemigos!!... ¡¡Tremole en el río Paraná y en sus costas el pabellón azul y blanco y vamos a morir todos antes que verlo bajar de donde flamea!! Sea ésta vuestra resolución, a ejemplo del heroico y gran porteño, nuestro querido brigadier don Juan Manuel de Rosas y para llevarla contad con ver en donde sea mayor el peligro a vuestro jefe y compatriota el general"
Lucio Mansilla

La claridad en la individualización del enemigo y también lo que está en juego es tan certera que sus palabras al día de hoy continúan inspirando algo de aquella voluntad patriótica que llevó a cientos de soldados a entregarlo todo en nombre del ideal de soberanía. Esta idea tan revolucionaria entonces a veces es minimizada hoy donde los discursos se inflaman sobre las tribunas para hacerse cenizas frías y volátiles a la hora de plasmarlos en hechos concretos en las mesas de discusión con empresarios extranjeros o representantes de la banca internacional.

Por eso también es importante recordar otro hecho, narrado por un oficial inglés, quien al devolver en 1883 una bandera argentina tomada en la batalla al Consulado de nuestro país en Inglaterra, adjuntaba la siguiente nota:

“En la batalla de Obligado en el Paraná el 20 de octubre de 1845 un oficial que mandaba la batería principal (era la Manuelita) causó la admiración de los oficiales ingleses que estábamos más cerca de él, por la manera con que animaba a sus hombres y los mantenía al pie de los cañones durante un fuerte fuego cruzado bajo el cual esa batería estaba expuesta. Por más de 6 horas expuso su cuerpo entero.

Por prisioneros heridos supimos después que era el coronel Ramón Rodríguez del Regimiento de Patricios de Buenos Aires. Cuando los artilleros fueron muertos, hizo maniobrar los cañones con los soldados de infantería y él mismo ponía la puntería. Cuando el combate estuvo terminado habían perdido 500 hombres entre muertos y heridos de los 800 que él comandaba. Cuando nuestras fuerzas desembarcaron a la tarde y tomaron la batería, con los restos de su fuerza se puso a retaguardia, bajo el fuego cruzado de todos los buques que estaban detrás de la batería, defendiéndola con armas blancas. La bandera de la batería fue arriada por uno de los hombres de mi mando y me fue dada por el oficial inglés de mayor rango. Al ser arriada cayó sobre algunos cuerpos de los caídos y fue manchada con su sangre."


En estos tiempos de posmodernismo donde las distancias entre lo que se dice y lo que se hace es tan grande que casi no hay puentes discursivos que las justifiquen, no solo es oportuno recordar este hecho del pasado sino poner en tiempo presente la soberanía, interpretando que ella también se fortalecerá cuando del país desaparezcan definitivamente la mortalidad y el trabajo infantil o cuando ningún otro argentino caiga acribillado por la burocracia sindical al defender elementales derechos laborales.

2 Comentan sin ponerse colorados:

Anahí dijo...

Pero hasta donde se de historia, la victoria sucedió al año siguiente en Punta Quebracho
http://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_Quebracho
Hoy, el hito que conmemora el hecho fue trasladado a 200 mts del emplazamiento original por la empresa Cargill ... Qué linda es la soberania...
Slds.

Tux dijo...

Anahí: Tiene razón la batalla de Punta Quebracho -que terminó en victoria- es la otra parte de la historia silenciada.
Muy interesante el dato sobre Cargill, lo había escuchado antes pero no lo asociaba a la Vuelta de Obligado.