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09 noviembre 2010

Para Paco

Hace muchos años, allá cuando los ochenta se cerraban para darle paso al noventismo tuvimos la oportunidad de poner pequeñas placas para bautizar las aulas y salones de la vieja Escuelita de Ciencias de la Información de la UNC, y al lugar donde funcionaba el centro de estudiantes le tocó llamarse Paco Bauducco, un alumno de periodismo, militante del PRT, cuya muerte dentro del penal de San Martín fue presentada a la prensa como fruto de la aplicación de la Ley de Fugas.

Hace poquitas horas en el juicio que se lleva adelante contra los genocidas Videla y Menéndez el nombre de Paco resonó de otra forma cuando su asesino material, el Cabo Pérez se transformó en el primer criminal que en este juicio no solo confesó su culpa -aunque aclarando que se le "escapó un tiro"- sino que además mostró arrepentimiento y pidió disculpas a la familia de su víctima.

Después de haber relatado el hecho donde asesinó a Paco y de responsabilizar al Ejercito Argentino de haberle arruinado la vida, Pérez agregó:

"Por último quiero pedirle perdón a la familia Bauducco, a Diego que se crió sin su padre, y a Doris por haberles arruinado la vida. Únicamente a ellos les debo explicaciones. Y ahora, en democracia, a este tribunal. Confío en este tribunal y en este fiscal. Creo en la democracia. He colaborado con la justicia. Me considero una buena persona. Amo al prójimo y a los animales, sobre todo a los perros. Jamás le hubiese pegado a una persona indefensa. No conozco el pabellón de las mujeres, al de los hombres no lo recuerdo”.

Paco no era un perro y seguramente para Pérez tampoco un prójimo, pero estas palabras quizás sean una ventana singular que se abre desde el lado de los represores para comenzar a entender la enajenación de todos los que participaban -convencidos o no- de la enorme máquina de matar que montó la dictadura cívico-militar de Videla, Martínez de Hoz y compañía.

Hoy, puestos a mirar de puntitas de pie por encima de la tapia de la coyuntura, aún esta confesión a medias nos sirve también para reafirmarnos en la idea que la larga lucha de millones de argentinos lanzados a buscar verdad y justicia rinde sus frutos y llama la atención sobre el hecho de que la resignación, el conformismo o la obsecuencia han sido hasta ahora el mayor obstáculo que han tenido que vencer todas la reivindicaciones populares.

Haber aprendido esto es nuestra mejor ofrenda a la memoria de Paco Bauducco.

4 Comentan sin ponerse colorados:

Daniela Godoy dijo...

Comparto lo que decís de la resignación, el conformismo, la obsecuencia han sido y serán los peores obstáculos para que una sociedad pueda aprender a no repetir estas atrocidades.
Hay una cosecha en la lucha inclaudicable por la memoria y la jsuticia, que implica una cultura diferente, de respeto por la vida.
Un saludo

Tux dijo...

Daniela: Es así, pero te subo la apuesta, no se trata de no repetir los errores y atrocidades del pasado, se trata de no repetir la resignación y la obsecuencia para mantener el espíritu crítico y no ceder en la búsqueda de cambios estructurales.

julio_h dijo...

Gracias, amigos. A Paco lo mataron muy cerca de mí. Fuimos compañeros de lucha y prisión. Un saludo afectuoso, de otro periodista.

Julio
http://www.juliocarreras.com.ar

Tux dijo...

Gracias Julio a vos, muy interesante tu página.