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15 noviembre 2010

Poniéndose chauvinistas

Hay una larga tradición de canciones folklóricas, pop, rockeras, cuarteteras y esa cosa rara que llaman fusión que hablan de Córdoba. Las hay romanticonas, pegadizas y hasta utópicas que tararean una Córdoba que creo no existió nunca más allá de los cuatro acordes que la inventaron.

Todas esas, las que hablan del vino y la soda, la del vino agotado, la del dirigible que atraviesa el cielo de La Docta, las que describen cañadas y suquías, las que te hacen bailar Alberdi al ritmo de valsesitos, o las más densas que te gritan ¡che culiau! en cada estribillo, abren un hendija más o menos chiquitita para tratar de describir una ciudad tan diferente a si misma como la distancia física, estética y de lenguaje  que existe entre Nueva Córdoba y Villa El Libertador o Las Delicias y Villa Revol.

Oda Docta de Marcos Luc actualiza el mito urbano cordobés y nos baña nuevamente con un medido elogio localista que no viene mal después de ciertos bajones a la autoestima. Aparte muy interesante el video que acompaña el tema y que fue realizado por Manuel Funes y Juan Manuel Costa.

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