Redes sociales

06 diciembre 2010

Redefinime "progresismo"

En el marco de la habitual cena de fin de año que organiza la Fundación Mediterránea, el gobernador Schiaretti planteó muy suelto de flequillo, que su gobierno ha sido "progresista".

Dicho esto por quien ha sido uno de los gerentes del menemismo y del delasotismo estaría interesante saber qué cuernos significa para Juancito ser progresista, en vista que su propia gestión fue alumbrada bajo el signo del fraude electoral y desde ese momento no se ha caracterizado por ser un ejemplo izquierdista o ni siquiera de "centro".

En cambio su tarea ha sido sostener a cualquier costo la superestructura corrupta del llamado partido cordobés, manteniendo en esencia todos los elementos que en su momento impulsaron Angeloz, Mestre y De la Sota.

La justicia provincial, por ejemplo, sigue siendo tan adicta al poder de turno como lo fue siempre, mirando con lupa a los ladrones de gallinas pero poniéndose la venda y las orejeras a la hora de juzgar a los funcionarios en ejercicio.

La policía, heredera de una larga tradición represiva -que fue perfeccionada por Menéndez y cia.- mantiene su estilo racista y autoritario, basando gran parte de su accionar en un Código de Faltas cuyo eje central es el disciplinamiento social.

Lejos de abonar la idea de no reprimir y de privilegiar el diálogo con los sectores populares en conflicto, el gobierno de Schiaretti ha funcionado combinando dosis parejas de represión y de judicialización hacia los delegados y dirigentes gremiales estatales díscolos, pero por otro lado comprando voluntades y tratando de tener siempre bajo el ala a la burocracia sindical que acepta participar de la torta.

La corrupción sigue estando a la orden del día y tiene su manifestación más cruda y reciente en los dos legisladores oficialistas (Falo y Carbonetti) que debieron abandonar sus bancas envueltos en las repercusiones de actividades fraudulentas, además en poco tiempo otro legislador estaría por caer, se trata de Horaldo Senn quien ha sido identificado como un ex miembro de grupos de tareas durante la represión ilegal en Santa Fe. Es necesario subrayar que Senn no ha sido durante las dos últimas gestiones un funcionario de segunda línea sino que ha cumplido diversas tareas de importancia: Secretario de Seguridad de la Provincia donde se destacó en la aplicación de la doctrina de tolerancia cero y reprimiendo brutalmente a los presos de la Carcel de San Martín, más tarde y casi como un premio fue designado como responsable de la Agencia Córdoba Ambiente donde administró discrecionalmente el famoso Fondo del Fuego y finalmente terminó como operador de Schiaretti en la Legislatura provincial.

En este marco, de tanta venalidad y sospechas cruzadas, donde se la fidelización política se consigue mediante pagos cash, mientras escuelas y colegios públicos se caen a pedazos por falta de presupuesto o arrasadas por licitaciones truchas, es muy difícil calificar esta administración de "progresista" a menos que estemos dispuestos a cambiar de fondo lo que esta palabreja -tan desacreditada por algunos- significa realmente.

Lo que si está claro es que tomarse la libertad de autodefinirse como "progre" en una cena de la Fundación que nació como una pieza muy importante de la estructura ideológica de la Dictadura (ver este viejo post) y que luego generó las políticas que aplicó uno de sus retoños más tristemente célebre -Domingo Cavallo- solo puede ser entendida como una muestra de un macabro humor negro.

0 Comentan sin ponerse colorados: