Redes sociales

01 diciembre 2010

Vivienda propia, utopía y negocio

En Córdoba las administraciones de De la Sota y Schiaretti han tenido una política habitacional con enormes déficits y sesgados por la imitación del modelo brasilero que ha contemplado la erradicación de villas para colocar a sus habitantes en complejos de vivendas denominados "ciudades" contruidas en la periferia urbana. Allí además de haber tenido que soportar la falta de transporte que los traslade a sus trabajos, los "beneficiarios" de este modelo debieron resignarse al corte periódico de determinados servicios (agua, luz o cloacas) por desidia y falta de mantenimiento.

Esta realidad ha impulsado que muchos de los que originalmente recibieron aquellas casas las hayan entregado a terceros, las alquilaron por unos pocos pesos y cargaron sus pocas cosas para regresar a ocupar un espacio en el lugar del asentamiento original u otro nuevo, desde donde pueden al menos ir a trabajar a pie, en bicicleta o sin tener que tomar dos colectivos de ida y dos de vuelta.

Cuando desde el aparato mediático se observa este panorama, surge en la gran mayoría de los casos una visión excluyente y que hace centro en un discurso agresivo donde los "culpables" son los pobres a quienes el "estado regala casas" en detrimento de los sectore medios que ven como muy lejana lejos la posibilidad de convertirse en propietarios.

Esa forma de pensar es abonada diariamente desde las editoriales radiales, las cartas al director de los diarios y hasta por investigaciones televisivas que pretenden denunciar una situación que desde su perspectiva -de clase- tiene mucho de injusticia y bastante de demagogia.

Lo que es innegable es que más allá de cómo se han implementado los planes es evidente que han ido orientados justamente a los sectores más vulnerables y desprotegidos de la sociedad lo cual no solo no es objetable sino que representa el rol que en este tema debiera cumplir siempre el estado. Incluso, en los momentos cercanos a las elecciones tanto De la Sota como Schiaretti anunciaron también los Planes Clase Media, que terminaron naufragando o quedando a medio camino cuando los dineros del estado nacional dejaron de llegar y los que llegaron se utilizaron parcialmente en otros emprendimientos.

El gran talón de Aqulés del asunto es que en el otro extremo de la escala social, entre los más ricos y pudientes el estado ha desarrollado una tarea muchísimo más profunda orientando importante cantidad de recursos públicos y de planificación a facilitar el crecimiento de desarrollos urbanos carísimos que representan un negocio monumental para las empresas constructoras que los venden y para los funcionarios que los habilitan.

En este juego ha participado decididamente la provincia desalojando las villas más grandes y cercanas al céntro de Córdoba capital, rematando propiedades del fisco, habilitando ahora la venta de las comisarías mejor ubicadas y los recientes mega proyectos del Centro Cívico y la Manzana Histórica del Banco de Córdoba.

El viejo esquema de vender las joyas de la abuela ha llevado a que desde la Casa de las Tejas se coordine activamente con la municipalidad de Córdoba para conseguir permisos especiales, elevación de cotas edilicias y se ha desarrollado un plan cuyo único objetivo es conseguir la mayor cantidad de viviendas y locales comerciales que se puedan vender /alquilar rápidamente a los mejores precios de una plaza inundada por el excedente sojero. Detrás de eso las fortunas personales de varios dirigentes políticos locales se multiplica sin que importe demasiado que arquitectos y urbanistas digan que nos encaminamos a un desastre sin precedentes.

Mientras tanto, mientras las constructoras se vuelven cada vez más poderosas vendiendo onerosos deptos edificados sobre ex terrenos del estado; mientras enormes bloks de oficinas se elevan por encima de pequeñas casas en barrios que otrora eran de baja altura y residenciales; mientras las cloacas, desagües y el sistema eléctrico de esos sectores se llevan al límite; y mientras se regalan dispensas y decretos de excepción municipales; los teléfonos de las radios de Córdoba reciben diariamente a decenas de señoras indignadas que voz en cuello sueltan su furia contra "esos villeros vagos reciben casas que pagamos los que jamás podremos acceder a ese privilegio".

1 Comentan sin ponerse colorados:

Anónimo dijo...

Me parece muy acertado su comentario. Pero el ejemplo que ud cita sobre como los poderosos le dan viviendas a los mas vulnebles del sistema pora solo "sacarcelos" de encima o recibir una contraprestacion electoralista. Mientras ellos construyen en lugares previlegiados y acosta del Estado sus mansiones, es un mal no solo Cordobes, sino tambien de toda la Argentina. Lo que sucede es que el único perjudicado siempre es la clase media, quien no solo no recibe un hogar "gratis",sea el lugar que sea, sino que tampoco lo puede acceder trabajando. Lo dice quien pertenece a esa "clase" y quien trabaja 18 horas por dia para pagar el Alquiler. En conclusion : ni relagar viviendas ni tenerla a costa del Estado. Perdón si parezco que discrimino, pero cada uno debería ganarse su vivienda con el sudor de su frente, con con la del otro. Gracias y muy bueno su blog.
Daniel de la Provincia de Buenos Aires. Masticando bronca.