Redes sociales

01 febrero 2011

Escenarios con y sin De la Sota


Este post se podría llamar también "Con el culo lleno de preguntas", pero me parece que es muy fuerte para este horario.

Desde hace unos días se ha instalado como tema de discusión en distintos mentideros políticos si José Manuel De la Sota finalmente se presentará como candidato a gobernador de Córdoba o no. Los rumores son muchos pero las certezas escasas.

En realidad desde cinco meses atrás el destino de José Manuel es una intriga con más vaivenes que culebrón centroamericano, donde la pregunta es siempre la misma: ¿y... se presenta o no?

Lo concreto es que en diciembre, cuando el Gallego se tomó sus vacaciones brasileras de rigor, el chisme -porque otra cosa no era- rezaba que en vistas de que las distintas encuestas "no le daban bien" el ex-gobernador descartaba presentarse en el 2011. Llamativamente esto fue dicho a pocos días de que el propio De la Sota saliera a recorrer el PJ del interior para asegurar que la campaña estaba en marcha y a tirar algunos lineamientos generales de cómo se tendrían que encarar los meses por venir.

Inmediatamente empezó a circular otra versión que indicaba que en realidad De la Sota buscaba apartarse un par de meses del centro de la escena para no ser salpicado por el descrédito público de una de sus espadas principales, Marcelo Falo, quien carga sobre sus espaldas un sonoro fraude con cheques voladores que suman hasta este momento más de $3.000.000. Platita que, dicho sea de paso, tuvo un origen y un destino desconocido, pero que muchos intuyen se enlazaría con algunos negocios no muy claros, testaferros del poder y mesas de dinero para lavar retornos. Asociado con este obligado perfil bajo se plantearon dentro del delasotismo algunas estrategias para lograr una especie de "operativo clamor" que pusiese como garantía de la unidad del partido al Gallego y que finalmente lo desprendiera de las playas cariocas para depositarlo a orillitas del Dique San Roque.

En ese marco y ante el desasosiego de distintos dirigentes y militantes, se empezó a trabajar para entusiasmar fuerte a la tropa, se organizaron reuniones en distintas ciudades, se garantizó que en los lugares turísticos estuvieran colocados los carteles de "De la Sota 2011" y de paso cañazo repartieron una encuesta adjudicada a Mora y Araujo que finalmente les da un ventaja de 6% sobre Luis Juez. Estas acciones mejoraron el clima interno pero el problema es que de Brasil todavía no llegan novedades, los tiempos ya están corriendo y el estribillo de que "Solo José Manuel puede salvarnos del desastre" suena con un tono cada vez más desesperado y urgente.

En lo personal tengo la impresión desde el principio de esta novela que De la Sota no se va a autoinmolar. Si no está seguro del triunfo sobre Juez o de que está en condiciones de dar una pelea fuerte, no va a exponer su cabeza, en especial porque él sabe que estos son sus últimos tiros -ya no es un pibe- y que su sueño de jugar en la cancha nacional depende directamente de no perder, de mostrarse como un estadista respetado en su provincia manteniendo el control del PJ local. Todos estos objetivos están hoy en riesgo, en primer lugar porque salvo excepciones la gran mayoría de las encuestas lo muestran por detrás de Juez; en segundo término porque muchos de sus laderos más conocidos han sido seriamente cuestionados (Carbonetti y Falo, ambos renunciados de la Legislatura por diferentes escándalos) y finalmente porque su liderazgo dentro del justicialismo es atacado por varios flancos de manera más consistente que en otras oportunidades.

Schiaretti ha marcado un abismo de distancia con su ex-jefe político, pero a la vez está muy cercano a la idea de desdoblar las elecciones provinciales, lo cual le brindaría al oficialismo una luz de esperanza ya que solamente en ese marco podrían sospechar una victoria, además de esta forma no quedaría pegado a Cristina, tampoco tendría que hacerse cargo de una eventual derrota y -lo que es más importante- podría preparar el terreno para su propio futuro político inaugurando obras y tratando de obtener en seis meses una fama de "hacedor" que no pudo conseguir en los tres años y medio anteriores.

Planteadas las cosas así, es evidente que si finalmente De la Sota no se presenta, al juecismo se le haría mucho más sencilla la campaña ya que sería casi imposible de borrar la sensación de que Juez le ganó a su principal oponente sin ni siquiera salir de boxes. El radicalismo podría sumar algo de lo que se la caiga por derecha al PJ, y el Justicialismo -a menos que pueda improvisar algo en estos meses que restan- quedará tercero otra vez. Mientras tanto el PJ kirchnerista se apresta a avanzar con una lista propia encabezada por Accastello que le permita sumar lo que arrastre Cristina pero fundamentalmente posicionar al intendente de Villa María para la interna que se abrirá apenas se concluya el recuento de los porotos. Desde este espacio se tratará de traccionar a FpV no PeJota, pero sospecho que será con suerte bastante dispar.

Visto así, el escenario político cordobés se mostraría fuertemente sacudido, porque el bipartidismo que ha gobernado esta provincia desde 1983 hasta la fecha sería desplazado y las fuerzas políticas que lo integran acentuarían sus procesos de crisis internas (algo que es más que evidente en la UCR pero que ya se perfila agudamente en el PJ).

Por otra parte es importante remarcar que si bien en la Capital todas las encuestas dan una ventaja importante a Ramoncito Mestre para hacerse cargo de la intendencia, no hay que perder de vista que quien gane las elecciones provinciales (si son efectivamente en Julio o Agosto y las municipales en octubre) será quien ejercerá el rol de gran elector. Recordemos que de esta manera De la Sota impuso a Kammerath, ya que desde el rol de gobernador triunfante motorizó su candidatura prometiendo "poner en una misma línea" a la ciudad con la provincia. Con esto en la cabeza es evidente que Mestre no tiene ni lejanamente una victoria cantada sobre todo porque ni el PJ ni el Frente Cívico han definido aún quiénes serán sus candidatos, y el contexto de ese comicio estará múltiplemente influido por el escenario nacional y el local.

1 Comentan sin ponerse colorados:

Juan dijo...

Un desastre el escenario politico en CBA , es una verguenza.

Saludos a todos !!

Juan - Tours en México