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17 febrero 2011

El Delta y la Cuarta

Durante mucho tiempo ha sido una norma reírse de la clásica división de la izquierda y en particular de la trotskysta, pero hoy en día cualquiera que se de una vueltita por la política cordobesa se encontraría con que el kirchnerismo ostenta por lejos la mayor acumulación y despligue de fracciones, organizaciones, PyMEs electorales y oradores monotributistas.

Si quisiera uno trazar un mapa ideológico de semejante abanico seguro que se perdería al primer intento y si quisiera recorrer de nuevo el panorama se daría cuenta que cambia en cuestión de minutos como si fuera el delta del Nilo en temporada de crecientes. Es que hay tantos matices diferentes que muchos se preguntan hasta donde tanta subdivisón es real y hasta donde solo se trata de egos en pugna imposibles de asociar ni con poxipol.

Y lo más llamativo es que todos estos grupos, etnias y / o tribus políticas, varias de ellas ostentando muchos más caciques que indios (tal como marca el manual) corren desesperados tras un 8 ó 10% de los votos.

Algunos se alinean detrás del PJ acastellista, otros aportan generosos al PJ oficial, no faltan los que odian a De la Sota pero se resignan a votarlo; unos cuantos apoyan a Giacomino, algunos más se ubican por fuera del Justicialismo pero bancan cualquier lista que éste presente; a un costado miran los que no quieren saben nada con De la Sota, ni con Aguad, ni con Juez, ni con ellos mismos; entre los decorados se asoman algunos juecistas K temerosos de que los descubran, por la ventana aparece el sabatellismo y le hace ojitos a los más dubitativos, y en el medio de todo esto nadie sabe a qué lista provincial terminará adosando su voluntad el día de las elecciones.

Como un fantasma que recorre La Cañada, el rumor de la tormenta trae un run-run que dice: "Armemos la Cuarta, armemos la Cuarta", pero si alguien cree que se refiere a la Cuarta Internacional la esta pifiando y feo. La vocecitas claman por la Cuarta Lista, una especie de nirvana electoral donde esperan aguantar el temporal y dar testimonio, aunque no saben bien testimonio de qué. Es más si uno incurre en el loco proyecto de indagar qué impulsa a los diferentes grupos que sostienen esta idea de La Cuarta, a poco de andar termina dándose cuenta que lo central para ellos es, primero, no compartir un espacio con De la Sota -a quien claramente enfrentan- y segundo, serrucharle el piso por izquierda a Luis Juez... para que gane De la Sota o Aguad ¡¡¿Quién los entiende?!!

Ah, pero el menjunje no termina ahí porque como el despiporre es descomunal tampoco falta quien quiere encauzar el lío y los pareceres. Con ese fin surgió una Mesa Coordinadora que al poco tiempo se transformó en dos y probablemente al terminar este post haya surgido otra más o las dos anteriores estén a punto de colapsar.

Como sea que termine esta novela, lo que está garantizado es que para los que queden afuera del PJ oficial, del PJ de Acastello, de la Cuarta Lista, de la licuadora electoral, de las mesas coordinadoras descordinadas y de toda esta mar en coche, le estará esperando al final de la maratón de escrutinios una cómoda habitación en el hospital de Oliva.

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