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24 marzo 2011

La deuda de los genocidas

La Junta no solo mataba, también saqueaba al país

Un auto robado siempre es un auto robado, no importa cuantas veces lo vendan o lo revendan o cuantos documentos "legales" fraguados lo respalden. De la misma manera, la deuda externa argentina está floja de papeles desde su nacimiento y todo intento por obviar esta realidad no tiene otro objetivo que favorecer a los ladrones y a sus cómplices. Para refrescar esa idea, leemos y compartimos lo siguiente:

El período durante el cual la deuda argentina explotó, corresponde a la dictadura militar del general Videla (1976-1981). La política económica de Martinez de Hoz, ministro de Economía de la dictadura, aplicada a partir del 2 de abril de 1976, marca el comienzo de un proceso de destrucción del aparato productivo del país, creando las condiciones para une economía de especulación que devasta al país.

La mayoría de los empréstitos otorgados a la dictadura argentina, provenía de los bancos privados del Norte. Hay que destacar el completo acuerdo de las autoridades de los Estados Unidos (ya sea la Reserva Federal o la administración americana), con esta política de endeudamiento. Los conductores argentinos de la política de endeudamiento eran el ministro de economía, Martinez de Hoz y el secretario de estado de coordinación y programación económica, Guillermo Walter Klein. Para conseguir empréstitos de bancos privados, el gobierno exigía a las empresas argentinas endeudarse con los bancos privados internacionales.

Las empresas públicas se convierten así en la palanca fundamental para la desnacionalización del Estado, y la pérdida de la soberanía nacional.

Endeudamiento obligado de las empresas públicas

Es así, por ejemplo, que la principal empresa petrolera pública argentina, YPF (Yacimientos Petrolíferos Fiscales), fue obligada a endeudarse en el exterior, a pesar de que disponía de recursos suficientes para su propio desarrollo. En el momento del golpe militar del 24 de marzo de 1976, la deuda externa de YPF era de 372 millones de dólares. Siete años más tarde, al final de la dictadura, esta deuda llegaba a los 6000 millones de dólares. El endeudamiento se había multiplicado por 16 en siete años.

Casi ningún empréstito en divisas extranjeras llegó a las cajas de la empresa, sino que quedaron en manos de los dictadores. Bajo la dictadura, la productividad de cada trabajador de YPF aumentó el 80%. El total del personal se redujo de 47 000 a 34 000 empleados. Para aumentar los recursos de las cajas, la dictadura disminuyó a la mitad el dinero reintegrado a YPF sobre las ventas de combustibles al público. Además, YPF estaba obligado de entregar el petróleo extraído a las empresas multinacionales privadas Shell y Esso para su refinamiento, cuando hubiera podido disponer de una refinería propia, dada su buena situación financiera. En junio de 1982, todo el activo de la empresa estaba representado por el endeudamiento. 

El endeudamiento del estado

Los responsables económicos de la dictadura y el FMI (Fondo Monetario Internacional), justificaron el endeudamiento masivo del estado argentino, con el objeto de aumentar sus reservas en divisas extranjeras y así poder sostener una política de apertura económica. Si se hubiera tratado de una buena gestión económica, el aumento de las reservas internacionales del estado argentino, tendrían que haber surgido del producto de sus actividades de intercambio en el mercado mundial. Sin embargo, las reservas internacionales anunciadas por la dictadura argentina provenían del endeudamiento.

Las reservas no eran administradas ni menos aún controladas por el Banco Central. En general, los fabulosos montos prestados por los bancos del Norte, eran inmediatamente colocados bajo forma de depósitos en esos mismos bancos o en bancos concurrentes. 83% de estas reservas fueron invertidas en 1979 en instituciones bancarias situadas fuera del país.

Les reservas se elevaron a 10.138 millones de dólares y las inversiones en los bancos exteriores a 8 410 millones de dólares. En ese mismo año, la deuda exterior pasaba de de12.496 millones de dólares a 19.034 millones (Olmos,1990, pág. 171-172). En todos los casos, el interés percibido por los montos depositados, era inferior al interés debido por los empréstitos. La lógica de esta política que habían trazado las autoridades argentinas era:

1) enriquecimiento personal gracias a la percepción de comisiones abonadas por los bancos del Norte;

2) aumento de las reservas internacionales de manera a poder sostener un importante aumento de las importaciones, sobre todo de la compra de armas;

3) política de apertura económica y de endeudamiento recomendados por el FMI lo que permitíría a la dictadura argentina mejorar su credibilidad internacional por parte de los principales países industrializados, comenzando por los Estados Unidos.

La dictadura argentina no hubiera podido mantener un régimen de terror interno en los primeros años (1976-1980) sin la bendición de la administración norteamericana. 

3 Comentan sin ponerse colorados:

AntiKK(Antikingkong) dijo...

Cada vez que veo o leo eso, me da una impotencia, pena, mucha tristeza, no se son tantos sentimientos tristes, como dejaron el Pais estos hijos de puta.-

Anónimo dijo...

Yo quiero decir que me rompió soberanamente las pelotas que durante la marcha hayan pintado la paredes de la facultad de ciencias exactas, cuya fachada había sido inaugurada el martes pasado.
Si sos militante de la educación para todos, por una universidad digna, etc ¿por que lo hacen? Hay gente que estuvo laburando casi un año para que la fachada quede limpia (y pasa con otras facultades). Con lo que cuesta mantener los edificios públicos y de esa antigüedad!
Otra de las tantas incoherencias de los "militantes" en mi opinión. Con respecto a la lucha por los derechos de los homosexuales (lucha con la que coincido plenamente): ¿En qué aporta escribir en una pared (de la facultad, de nuevo) "Soy lesbiana y me cojo a tu mamá y a tu hermana"?¿Qué parte de eso es un mensaje que puede cambiar el modo de pensar de alguién?. Gracias por permitir expresarme.

Tux dijo...

Anónimo: Lo suyo es toda una Catarsis