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18 abril 2011

La Cuarta todavía no entra

El kirchnerismo cordobés quiere poner la cuarta, pero parece que la caja de cambios está rota y todavía los engranajes no terminan de engancharse entre si.

Hace poquitas horas el intendente Daniel Giacomino, quien estaba llamado a ser parte del armado político de una cuarta lista K, diferenciada del PJ cordobés, ha declarado que “A pesar de que fui uno de los impulsores de la cuarta lista, creo que se ha caído" y agregó "Por lo que he hablado con algunos dirigentes kirchneristas en Córdoba no hay voluntad ni tampoco en los funcionarios nacionales, quienes han tomado una decisión o semi-decisión de hacer una alianza grande cuya columna vertebral sea Unión por Córdoba”, (oír nota de Cadena 3 y leer en La Voz del Interior).

Esta noticia es un verdadero balde de agua fría para aquellos que hace rato vienen coqueteando con esta idea pero que a medida que pasan los días sienten que la misma se desvanece al influjo de los vientos poco propicios que llegan desde la Casa Rosada.

La alianza entre Cristina y De la Sota está firme a pesar de los chisporroteos y los enojos sobreactuados que se escenificaron durante la reciente visita de la presidenta a Córdoba y esto implica necesariamente castrar cualquier posibilidad de surgimiento de un espacio político que lime en algo las aspiraciones electorales del delasotismo.

Para llegar a este punto confluyeron varios factores, el primero es el profundo desprecio hacia el progresismo no peronista que caracteriza a la mayoría de los dirigentes del PJ tanto nacionales como cordobeses; el segundo es que los sondeos de opinión más recientes no le dan bien al Gallego e incluso en algunas ciudades del interior el juecismo aparece perforando timidamente su techo histórico, de hecho, por primera vez se sostiene que en Villa María Juez ya está cabeza a cabeza con De la Sota, algo inimaginable hace un año atrás. Limitada muy seriamente por estos elementos la propuesta de la Cuarta tiene un lastre extra en la dispersión del kirchnerismo no PJ, lo que no es un dato menor porque la multiplicidad de actores e interlocutores ha sido hábilmente utilizada desde Buenos Aires para congelar el asunto.

Otras de las incógnitas a develar en esta ecuación es si la Cuarta se desvanece en todas las instancias electorales del presente año o si finalmente aparecerá una -o más de una- lista K para la votación de intendente capitalino, o si la posibilidad de construir una colectora cristinista pura para la instancia nacional finalmente se hará realidad casi como un premio consuelo para el sector. Ahora no hay respuestas claras para estas incógnitas pero es inevitable pensar que para acceder a dicho premio la senda también es empinada, porque falta poco tiempo para las internas abiertas de agosto (y todo el que quiera llegar a octubre debe pasar por ese colador), porque hay demasiadas ambiciones, desconfianzas y contradicciones en la diáspora K, y además porque el PJ de Córdoba tampoco esta dispuesto a ceder el o los diputados nacionales que una colectora alternativa (encima de carácter casi antidelasostista) le pueda morder.

Repito algo que plantee alguna vez y como dice la canción: "nada de esto fue un error", tampoco estamos asistiendo a algún tipo de proceso político excepcional en el seno del oficialismo nacional, sino que la presente es la profundización del rumbo que delineó Néstor Kirchner desde el momento mismo en que decidió hundir el proyecto de la transversalidad y que hoy tiene como norte "pejotización o expulsión", una consigna que se pone en práctica cotidianamente sin mayores sutilezas. y de una forma claramente macartista. El panorama entonces se pone oscuro porque lejos de archivarse en fondo de la historia, se vienen muchos más Urtubeys, Insfranes, Sciolis, Barones, Giojas... y De la Sotas.

La ilusión que algunos alimentan de pelear desde adentro de estas estructuras es apenas eso, una ilusión con fecha de vencimiento en octubre. En Córdoba lo podemos ver en toda su magnitud, porque ya no se trata solamente de permitir o impedir que se imprima una boleta electoral más, sino que directamente una buena parte del progresismo kirchnerista mediterraneo se ha esfumado de los problemas de la provincia al renunciar a confrontar con Schiaretti / De la Sota y el statuo quo que ellos representan. Además, entrampados como están los principales dirigentes de ese espacio en la espera de las decisiones y mensajes cruzados de los operadores porteños, tampoco pueden articular ninguna respuesta hacia su potencial electorado, que cada vez en mayor número piensan en votar a Luis Juez como gobernador.

3 Comentan sin ponerse colorados:

Anónimo dijo...

Y Corpacci, y Rossi, y Candela?

Que lindo va a ser ver varios K en las listas para las dos cámaras.

Tux dijo...

Anónimo: Es probable que los K tengan lugares en las listas del PJ y terminen siendo otro ladrillo en la pared del delsaotismo.

Tux dijo...

Además. me dejaste pensando ¿defendés a Corpaccio Saadi? La misma persona que dijo al otro día de los festejos por su elección que el de María Soledad Morales fue un "crimen Pasional?