Redes sociales

17 abril 2011

Mr. Urtubey

El embajador yanqui Wayne, junto a Urtubey, donando algo que necesitan mucho los pibes salteños: equipos de beisbol
Los índices sociales y el perfil económico-político de Salta se parecen más a los de un empobrecido país semi-colonial que a los de una provincia perteneciente a un país como el nuestro donde se publicitan periódicamente "tasas de crecimiento chinas". La miseria y la pobreza dominante allí se expresan en datos oficiales contundentes: 1 de cada 10 salteños es indigente, 1 de cada 3 es pobre, y la desnutrición hace estragos entre los niños menores de 5 años; de la mano de esto que ya de por si es muy alarmante, nos encontramos con que el 80% de los puestos de trabajo son provistos por el estado en sus diversas formas (nacional, provincial y municipal) ya que el desarrollo industrial es más bien escaso y la única rama que realmente ha crecido es la de servicios fuertemente impulsada por el turismo.

La paradoja es que el de Salta no es un páramo pobre, ya que contiene numerosas riquezas agrícolas y minerales, al punto que en su territorio se encuentra la segunda reserva gasífera del país. El impulso del cultivo de la soja también ha crecido geométricamente, aunque acompañado de una desorestación tan preocupante que en el 2009 la Corte Suprema de Justicia ordenó cesar la tala salvaje que no solo ha borrado del mapa gran parte de la selva sino que ha ocasionado la expulsión de poblaciones rurales y pueblos originarios. Este esquema trae como consecuencia que la distribución del ingreso salteño sea uno de los más injustos de la Argentina ya que buena parte del crecimiento económico de la región ha sido absorbido por un núcleo muy reducido de familias tradicionales y grupos empresarios del país y del extranjero.

Ninguno de estos hechos es fortuito, Salta se reconoce a si misma como un polo naturalmente conservador, donde el poder ha sido sostenido históricamente en pocas manos, de hecho los tres candidatos de las últimas elecciones provinciales (Urtubey / Olmedo / Wayar) son personas ligadas de alguna manera al menemsita Romero. Ese mismo perfil conservador, lo podemos apreciar en toda su magnitud cuando nos enteramos de que Salta es una de las tres únicas provincias argentinas donde aún hoy se imparte religión católica en las escuelas públicas.

Por otra parte es muy interesante resaltar hasta que punto el poder económico real salteño se expresa notablemente en el recientemente re-electo Juan Manuel Urtubey. No es un dato menor que el padre del gobernador, Rodolfo (ex Fiscal del Estado), sea uno de los principales directivos de Panamerican Energy (Grupo Bridas), la segunda productora de hidrocarburos del país y por supuesto con varios pozos gasiferos en la provincia.

Siguiendo el viejo manual de la oligarquía argenta, papá atiende los negocios privados y el pibe los negocios públicos, un modelito de gestión donde los Urtubey son muy parecidos a los Macri. Pero al combo le hace falta un elemento central: el verdadero guía espiritual de Juan Manuel no fue otro que Julio Mera Figueroa (fallecido en el 2002) quien, como se recordará fungió como Ministro del Interior de Carlos Saúl Menem.

Hay otro hecho distintivo que despega a Juan Manuel Urtubey del resto de los gobernadores del signo que sean, y esto es su fluida, periódica y permanente relación con la embajada de los Estados Unidos, país que conoce muy bien ya que, como otras "jóvenes promesas" del stablishment, tiene estudios terciarios en la tierra de Washington & MacDonalds. 

Wikileaks informó en algunos de los cables de la delegación yanqui que el bueno de Juan Ma estaba en la boca de varios, pero además que visitaba algunos despachos de la dependencia imperial con resuelta asiduidad. Ahora bien, yendo más allá de la Wikileaks y dejándola de lado como fuente, cualquiera se puede tomar el trabajito de googlear "Urtubey embajador norteamericano" y la cantidad de links sobre charlas, asistencias a actos, encuentros y eventos donde Urtubey y el embajador estadounidense Anthony Wayne, comparten escena es realmente asombrosa, superando por varios cuerpos -por su calidad- a cualquier otro mandatario del interior.

Mirando varios de esos enlaces que nos regala el Google, podemos apreciar a Mr. Urtubey como el típico conservador católico que viaja por los EE.UU. y apenas desembarca, como buen sobrino, va de visita a la casa del Tío (Sam) para contarle cómo le fue y regalarle alfajores. Lo vemos tratando de hacer convenios para introducir el Beisbol en Salta, departiendo con Wayne sobre lucha contra el narcotráfico, o sencillamente en el mismo recinto inaugurando obras locales.

Este pibe es algo más que un delfín de la diestra kirchnerista, tampoco es un gorila común como lo definen en la CGT, sino que entre sus cartas de presentación más preciadas (y menos tenidas en cuenta en nuestro país) está su línea directa con el Departamento de Estado norteamericano.

2 Comentan sin ponerse colorados:

Marcelozonasur dijo...

"Lo vemos tratando de hacer convenios para introducir el Beisbol en Salta"... esto es dicho con ironía o como hecho concreto? porque hasta donde tengo entendido, historicamente, Salta es el lugar de Argentina donde mas está desarrollado ese deporte. El beisbol en Sata ya está introducido, antes de urtubey y antes de Wayne.

Después, todo lo otro, estoy de acuerdo. A mi también me da "miedito" las intenciones de Urtubey. No me gusta que se ataque al movimiento obrero organizado y no importa que Moyano tampoco sea San Francisco de Asís. Pero sabemos bien que esa frase iba a repiquetear en zócalos, titulares y agregados radiales todo el día. Dar armas a los enemigos del pueblo es ser cómplice me parece.

En el futuro veremos quién es realmente Urtubey.

Tux dijo...

Marcelo: Lo del beisbol es una descripción de uno de los temas que ocupan la relación Urtubey - Embajada, pero en realidad lo realmente preocupante es que muchas veces Salta parece -en muchos aspectos- una república centroamericana. El gran problema para este lado de la vereda es no tener la capacidad de mostrar hasta qué punto Urtubey es un representante de las políticas que se dictan desde la embajada.

No hace falta esperar al futuro, el tipo es lo que es AHORA, y es una característica muy distintiva del gobernador de Salta, tanto que es seguida por varios de los especialistas de relaciones internacionales de partidos progresistas de la región.