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26 abril 2011

Mucha, mucha, mucha interna

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En el justicialismo cordobés las internas están al rojo vivo. Después de haber hecho un profuso elogio a las elecciones que permitieron regularizar las autoridades partidarias de la Capital provincial y de otras ciudades del interior, ahora la corriente se ha revertido y aparentemente hay varios sectores que no quieren internas para dirimir candidaturas. De hecho Olga Riutort, quien salió tercera en las reciente compulsa del PJ pero a quien las encuestas le dan los mejores números para ser candidata a intendenta capitalina dentro de su partido, anunció que ella no participará de ninguna otra instancia interna y que el armado de las listas, al menos para Córdoba ciudad, debería hacerse con un acuerdo entre dirigentes, caso contrario ella no descartaba sumarse al juecismo, especie envenenada que el propio Juez desmintió con un particular despliegue de adjetivos.

La pelea de fondo, y que mueve las estanterías del justicialismo, es la disputa entre De la Sota y Schiaretti para conformar las principales listas, de hecho el actual gobernador ha planteado que su candidato para la capital es el Pichi Campana y el Gallego se ha manifestado a favor de su ex-esposa.

Pero este no es el único ring donde ambos se miden, también lo hacen en aquel donde se debe decidir quien llenará el item vice-gobernador y allí los nombres más firmes hasta este momento son Martín Llaryora (quien va a la delantera) y el actual legislador Paserini.

Pegaditos al ring side y comentando acaloradamente cada trompada, el kirchnerismo pide pista para treparse a la discusión, de hecho Florencio Randazzo apuró a los contendientes recordándoles que los K necesitan lugares espectables (se habla de la vicegobernación, 3 diputados nacionales, legisladores y concejales en varias ciudades) y garantías de participar en el gabinete de José Manuel en el caso de que triunfe.

Puestas así las cosas Eduardo Accastello (Intendente kirchnerista de Villa María y un referente del PJ del sur cordobés), parece dispuesto a forzar cuidadosamente los límites que le imponen a su espacio, por lo que lanzó la idea alternativa de tener para las elecciones provinciales una lista K a legisladores SIN candidato propio a gobernador, lo cual es sumamente beneficioso para él ya que de esta forma existiría la posibilidad de articular un bloque legislativo con representantes del interior y le daría una válvula de escape a una situación demasiado incómoda. Lo interesante sería saber si estos legisladores K tendrían algún tipo de independencia del PJ o fungirán -como hasta ahora- como una extensión del mismo. Además se mantiene firme el deseo de meter sendas colectoras para las presidenciales y no cejan en su voluntad de colocar a alguien del palo en la fórmula gobernativa, por ejemplo la actual rectora de la UNC Carolina Scotto.

Con astucia el kirchnerismo cordobés se vistió de plural y progresista para la normalización de sus dos principales espacios políticos, el Frente para la Victoria y el Partido de la Victoria, pero se aseguró de dejar a la cabeza de ambos a dirigentes que históricamente han sido parte del PJ cordobés: Accastello y Carmen Nebreda respectivamente, al fin y al cabo no es cuestión de dejar en manos de los "chicos" las roscas de los grandes. En gran medida será allí y con la filosofía de no mellar las posibilidades del justicialismo, donde se cocinen y se planifiquen los pasos a seguir en la ruta de mostrarse a la izquierda de Schiaretti.

Señales de este rumbo sobran, por ejemplo ayer vimos como el intendente villamariense le dio en bolsa al gobernador y se situó en las antípodas de Flequilletti (que no compite en estas elecciones), pero se abstuvo con mucha viveza de decir algo en contra de De la Sota (que si compite en estas elecciones) y quien sin dudas es uno de los padres del modelo en marcha en la provincia.

Párrafo aparte merecería la presencia en los actos K del multiprocesado Ricardo Jaime, quien fue "redescubierto" como un militante ejemplar y casi como un mártir de la causa, que carga abnegadamente sobre sus sienes una corona de 12 espinosas causas por peculado, sobreprecios, coimas y enriquecimiento ilícito.

En el juecismo mientras tanto la procesión va por dentro y salvo el principio de incendio que se pudo avizorar con las candidaturas de Villa Carlos Paz, todo parece indicar que las definiciones de listas y especialmente de quien será el candidato que represente a Luis Juez en la capital, estará condicionado por cómo se terminen de acomodar los melones a nivel general, una vez que esto suceda y se conozca en profundidad los detalles, candidatos y las fechas electorales, seguramente las aparentemente calmadas aguas del FC se comenzarán a agitar. También se espera con cierta ansiedad en el Frente Cívico saber con cuáles armas desembarcará el Justicialismo a la campaña que se abre, sobre todo porque se espera que dentro de la brevedad y contundencia que propone el equipo de De la Sota, ya se intuyen grados altos de agresividad y un impactante despliegue de aparato.

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