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10 mayo 2011

Punteros de alta gama

Los jueces Otero Alvarez, Díaz Gavier y Muscará con el ministro
de la Corte Suprema Juan Carlos Maqueda
(Foto El Sur)

Normalmente el concepto de "puntero" está asociado con la militancia territorial o los barrios más humildes; pero en Córdoba el punterismo también se puede ver con nitidez en algunos sectores VIP del estado.

Es muy conocido que la Caja Previsional de Córdoba alberga en sus oficinas a apellidos ilustres, portados por familiares de dirigentes políticos de diferente signo que se acumularon geológicamente sobre escritorios y cargos muy pagos.

Otro caso muy parecido pero con una trascendencia enorme, es el sistema judicial mediterraneo, donde una casta de doctores bastante conservadora y reaccionaria a asentado sus reales para desarrollar desde allí una innegable influencia. La misma no solo es reconocible por medio de los lazos familiares que unen a personajes de gran poder económico o político con jueces, fiscales y secretarios de juzgado, sino que también es claramente visible entre las nuevas camadas que se van incorporando a los tribunales pra continuar con la línea y el linaje.

De eso se ocupa una muy interesante nota de la Revista El Sur, escrita por Guillermo Posada y que describe la situación general de la justicia cordobesa a partir de un hecho puntal:

Durante los últimos diez días, un terremoto movilizó los cimientos de la justicia federal cordobesa. Sonaron teléfonos de un despacho al otro, clamaron pedidos de reunión y reclamos de tregua por parte de caracterizados funcionarios de la corporación judicial, ante la posibilidad concreta de que se quebrara la tensa calma que históricamente acompañó el status quo de la torre de avenida Concepción Arenales. Tres querellantes que intervienen en la conocida "causa de los magistrados" acusaron al fiscal Gustavo Vidal Lascano de haber desestimado la denuncia contra el juez jubilado Carlos Otero Álvarez, a cambio de que éste hiciera nombrar a Julieta Vidal Lascano, hija del fiscal, en el Tribunal Oral Federal Nº1. En la causa se investiga la complicidad de funcionarios judiciales en el alevoso fusilamiento de presos políticos durante la dictadura. Los abogados Miguel Ceballos y Hugo Vaca Narvaja, junto al referente de derechos humanos Luis Miguel Baronetto, fundamentaron su planteo en que se habría realizado un trueque: el fiscal habría excluido al juez jubilado de la causa a cambio de que éste le diera trabajo a su hija. Al cierre de esta edición, Ceballos y Vaca Narvaja evaluaban denunciar penalmente a Vidal Lascano y a Otero Álvarez por cohecho y tráfico de influencias.
Esta situación pone luz sobre un ejercicio propio de punteros políticos, pero de alta gama, que se desarrolla hace años en la justicia federal de Córdoba A caballo de la influencia corporativa, la endogamia y el aprovechamiento de los vacíos legales existentes, los nombramientos parentales no son la excepción sino la regla en la sagrada familia judicial cordobesa.

Seguir leyendo la nota aquí

2 Comentan sin ponerse colorados:

corto dijo...

tux, gracias por el comentario
salu2!

Profesor Demetrius dijo...

Leí la revista. Muy buenas las notas sobre la caverna en forma de torre donde están estos verdaderos trogloditas. Lamentable la prensa 'independiente' de Córdoba que no levanta ni una sola de las noticias que van en desmedro de estos intocables de apellidos largos. Y no lo digo por Vaca Narvaja (el editor de la revista), claro está. Saludos