Redes sociales

30 enero 2012

Es el ajuste, estúpido


El ajuste, como un incendio silencioso que se agita con el viento norte del verano, de a poco va quemando distintas políticas sociales con una facilidad que asombra.

Ahora parece ser que le toca el turno a los Comedores del PAICOR que se encuentran en las escuela provinciales y que durante largos años han sido una respuesta para garantizar un mínimo alimentario a los niños de los sectores populares más marginados. Ahora, bajo la idea equivocada de que la bonanza nos ha llegado a todos y que los pobres son apenas un recuerdo, De la Sota se prepara para borrarlos del mapa; la excusa elegida por supuesto tiene pinta de ser "piola", ya que según La Voz del Interior se esgrimen las siguientes razones:
"El mandatario provincial escuchó a muchos especialistas en políticas sociales, quienes le advirtieron que si los niños reciben el almuerzo fuera de su casa, pierden lazos familiares. Incluso eso dice un informe de las Naciones Unidas. Ese sería uno de los motivos para el cambio de rumbo del Paicor, el programa creado por Eduardo Angeloz en el regreso de la democracia y mantenido por todas las sucesivas gestiones."

El tema es que inmediatamente se acota:
"De la Sota cree que se gasta mucho en la actual modalidad de los comedores en las escuelas y está convencido de que si los niños se llevan la vianda, el costo total del plan podría reducirse en casi un 50 por ciento." (nota completa aquí)

Permitannos ser desconfiados y decir: al gallego no le interesan los lazos familiares de nadie que no sea de su propia familia, sino la plata que se pude ahorrar. 

Por otra parte es evidente entonces que los primeros en quedar en la cuerda floja serán los trabajadores del Plan y así se explica la obstinación de no permitirles el ingreso a planta permamente o hacer concursos en el área (como se hizo en otros sectores) a pesar de que muchos de ellos llevan años desempeñándose bajo contrato como empleados de la provincia.

Y la verdad es que si uno analiza el historial del PAICOR se dará con que ha sido una caja de la política, desde donde se administraban favores con proveedores y donde la calidad hace rato que no está entre las prioridades de los ejecutivos del Plan. A esto se le suma la innegable voluntad de achicar el PAICOR (ya el año pasado Schiaretti había querido dar de baja a miles de pibes) demostrando que para este gobierno del PJ (tan menemista y tan poco peronista) el hilo SE DEBE cortar por lo más delgado.

Aunque el ajuste se vista de progreso, ajuste queda. De la Sota empieza a salir de su letargo festivalero para ponerse a trabajar, tijera en mano, a recortar un presupuesto que le queda demasiado grande y donde serán los sectores populares los primeros en sentirlo en carne -y estómago- propio.

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