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21 agosto 2012

¿Qué pasa con la Caja de Jubilaciones de Córdoba?


Altamente recomendable la nota que le hizo Guillermo Posada (Revista Veintitres) al contador Eduardo Viera, especialista cordobés en temas previsionales, sobre la situación de la Caja de Jubilaciones.

De allí extraigo unas respuestas que me parecieron muy interesantes para tener siempre presentes a la hora de los debates, pero recomiendo leerla entera porque es una de las pocas oportunidades en que el tema es presentado de manera tan completa: ver aquí "El déficit de la Caja lo pagarán los jubilados"

(...) –Pero hace 15 años estábamos en pleno auge neoliberal con el discurso “hay ajuste porque no hay plata”. Con una situación macroeconómica distinta se reproducen tanto aquellas argumentaciones como los sectores sobre las que se aplican ¿Las consecuencias serán similares en Córdoba? ¿Se abrirá otra catarata de juicios que a los años deba cubrir la Caja?
–Lo perverso es que esta situación es buscada por las conducciones políticas para pasar el problema a futuro. Un juicio jubilatorio tarda cuatro o cinco años en resolverse. El fallo Badaro obligó a la Nación a fijar una fórmula de movilidad cuando no la había, hacían lo que querían bajo una fórmula graciable. Pero sucede que ese caso se empezó en el ’91 y recién se resolvió en el 2007. ¿Cuántos jubilados aguantan para ver el resultado? Lo mismo sucedió con el fallo Iglesias, el jubilado murió antes que saliera su sentencia. Por eso, en cuatro años, cuando termine esta gestión, algún tribunal dirá que está mal pero mientras tanto muchos murieron sin ver reconocidos sus derechos. Es perverso porque saben que la Justicia es lenta y muchos no llegan con vida. Especulan con eso.

–¿Con el diferimiento de los aumentos a los 180 días el gobierno armoniza la Caja con el sistema nacional, que paga dos veces al año?
–Sí, porque además la Nación paga con el cálculo de índice del semestre anterior, igual a como se hará en Córdoba. Si tomamos como referencia la ley 8.024, somos los que más armonizamos en todo el país. Otras provincias partieron de sistemas menos progresivos, más cercanos al nivel nacional, y por eso parecen más equivalentes. Pero nosotros hemos armonizado prácticamente todo, salvo el cálculo inicial de los haberes. Se quitaron muchos beneficios como la jubilación por indigencia, la pensión para los chicos hasta 23 años si estudiaban, la jubilación ordinaria reducida; pasaron la edad jubilatoria de 58 a 65 años, asumieron el baremo (libro que marca las incapacidades) nacional, cuando Córdoba tenía antes uno propio mucho más beneficioso para los que sufrían discapacidades como producto de la vida laboral. Hoy si un pianista de la orquesta sinfónica de la provincia pierde un dedo, lo mandan a tocar el tambor porque no se puede jubilar, no le reconocen la actividad en que se formó. Antes en Córdoba se jubilaban con el último mejor sueldo, Schiaretti lo cambió por el promedio de los últimos 48 meses que significó una quita importante. Está pendiente hacer el cálculo por los últimos 10 años, como hace la Nación, y rebajar las jubilaciones provinciales. Eso es, objetivamente, lo que reclama la ANSeS. Y por último abandonar el 82% y pagar el 53% como lo hace la Nación. La ANSeS paga jubilaciones en función del 1,55 por año trabajado, con un tope máximo de 35 años. Eso da 52,5% a lo que se suma la prestación única universal de 800 pesos. Si Córdoba hace eso rebajará las jubilaciones a la mitad. (...)

(...) –¿El déficit tiene carácter estructural?
–El problema tiene 17 años. En aquel entonces la decisión de Mestre fue consecuencia del Pacto Fiscal que el gobierno nacional obligó a firmar a todas las provincias (que recientemente denunció De la Sota) porque quería la transferencia de las cajas provinciales al sistema nacional, estando en vigencia el negocio de las AFJP. El millón de trabajadores estatales de provincias y municipios les garantizaban a las AFJP la estabilidad laboral y, por lo tanto, los aportes que eran la clave del negocio. Por eso había que sacarles las cajas a las provincias para hacer un gran paquete privatizado, como lo querían Cavallo y Menem. En ese proceso también se quisieron llevar puestas las Cajas de Profesionales, unos 800 mil aportantes calificados para el negocio. Por supuesto, a este negocio entraron las 11 provincias más chicas, que ya en ese momento no aguantaban sostener su propio sistema. Las provincias grandes como Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba, con muchos trabajadores estatales, no adhirieron. Como resultado las provincias chicas se beneficiaron porque la Nación les paga las jubilaciones mientras que a las grandes, que no transfirieron, no les reconoce la quita del 15% del dinero de coparticipación que significó el pacto fiscal. Hoy ese dinero ronda los 2 mil millones para Córdoba, bastante por encima del déficit de la Caja.

–Mientras usted describe este proceso, pienso en el papel que ocupó el actual interventor de la Caja, Osvaldo Giordano, en el equipo de Cavallo de los ’90.
–Él fue secretario de Empleo Público, mientras Schiaretti fue secretario de Industria. Junto con Cavallo y Walter Schulthess, como secretario de Seguridad Social, Giordano formó parte del equipo que implementó el sistema de AFJP.

–Es una paradoja que esa gente que quería destruir el sistema previsional cordobés, ahora diga defenderlo.
–Sí, y patean el pacto fiscal que ellos mismos impulsaron en el ’92. Nada de eso les fue ajeno.

–¿La Caja podrá superar la coyuntura financiera, con la situación política como está, en función del ajuste dispuesto por la provincia?
–Si se mantiene la inflación podrán hacerlo porque durante los seis meses que no pague aumentos tendrán mayores ingresos y al mismo tiempo se licuará la deuda con los jubilados. Es una atrocidad pero se les hará pagar el impuesto inflacionario mientras se aprovecha de los aportes por un semestre. Van a zafar con esta otra emergencia previsional, pero el déficit de la Caja lo pagarán los jubilados.

1 Comentan sin ponerse colorados:

Pepe Subizar dijo...

Hola Tux, ¿cómo me puedo comunicar con vos?
abrazo grande,
Pepe