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16 diciembre 2012

¡Gracias De la Sota!

Nobleza obliga, tengo que agradecer al Sr. Gobernador de Córdoba José Manuel De la Sota. Muchas veces he usado este blog  para burla, degradación y escarnio de él y su fiel quincho, pero es tiempo de hacer un acto de constricción y en estos humildes párrafos propongo levantarle un monolito.

Es que gracias a José Manuel y su tozuda e incomprendida política de desinversión en EPEC, he adelgazado como si me atendiera Cormillot y me he puesto en forma como si tuviese un carísimo personal trainer.

Desde hace tres semanas, cuando llego a mi humilde departamento el ascensor está fuera de servicio por falta de tensión eléctrica. Este percance diario me hace subir y bajar 5 pisos ya sea para salir de casa al trabajo (por la mañana tampoco funciona el ascensor porque que técnico viene después de las 8.00), para ir a comprar vituallas al almacén y repetir la maniobra cuando descubro que me olvide, la plata, los anteojos, envases, llaves o una bolsa de basura.

Ahora con mis piernas tonificadas, los gluteos firmes y dos kilitos menos veo la vida de otra forma y cuando puteo a José Manuel lo hago despacito, con el poco aliento que me queda después de hacer los diarios ascensos y descensos -cual Sísifo moderno- a mi Himalaya particular.

Pero esto no es nada, como ya hace dos días que la bomba de agua también dijo adios por el mismo motivo que el ascensor, dos o tres veces al día cargo agua para los usos domésticos minimos propios y también los de alguna vecina jubilada que con sus setenta y pico de años no puede bajar y volver a subir con baldes ni alimentos. Esto me ha dado una nueva perspectiva sobre las costumbres de la edad media, la importancia civilizatoria del servicio de agua corriente y me ha transformado en un oloroso añorante de las duchas.

Debo admitir que de esta forma he revalorizado las cosas simples de la vida, como ver el fluir cantarino del chorrito de las canillas; advertir qué importante es ser buen vecino; admirar la capacidad de los bosquimanos para hallar agua en el desierto aprovechándola hasta la última gota; y fortalecer lazos con amigos/as que fraternalmente comparten su ducha conmigo (comparten, en tiempos diferentes, no vayan a creer que ando promoviendo las duchas colectivas... aunque en ciertos casos no estaría mal).

Gracias Goberna, ojalá tengamos 15 años más de afano y destrucción de la empresa eléctrica provincial, para que yo, finalmente, me pueda convertir en el triatlonista profesional que siempre soñé ser.

2 Comentan sin ponerse colorados:

Dr. Carlos A. Medina dijo...

El último párrafo"Gracias Goberna, ojalá tengamos 15 años más de afano y destrucción de la empresa eléctrica provincial, para que yo, finalmente, me pueda convertir en el triatlonista profesional que siempre soñé ser."más allá de la ironía, muestra también un modo de pensar de algunos para alcanzar sus objetivos personales-logros-que por supuesto, no consiguen-15 años de subir y bajar escaleras-para ser un triatlonista, habría que empezar antes y con otro plan.
El que sí hace negocio con ésta forma de pensar es, por supuesto, el "goberna", pero 15 años son muchos....para todos!
Saludos.

Pepe Subizar dijo...

Es que no le reconocemos su espíritu cuestionador.

http://unblogpeperonista.blogspot.com.ar/2012/09/que-buena-pregunta.html

El tiene ramilletes de preguntas.No le pasa lo mismo con las respuestas. Y bueh.

¿Será eso que se carga sobre el cuero cabelludo que le hace presión mal?