Redes sociales

09 diciembre 2012

Inflación o desempleo, una disyuntiva para avivar el miedo

Trabajadores/as pobres en el Gran Córdoba. CIPPES - IBP

Hay coyunturas donde tipos inteligentes son convocados no ya para dar su opinión sobre un tema sino para tratar de darle un andamiaje a la justificación todo terreno.

A esa empresa lo convocan a Zaiat del Página 12, quien abandona este domingo su rol de periodista económico para transformarse en vocero de la preocupación oficial de explicar lo inexplicable.

El título de su nota, como pueden ver es "Inflación y empleo"; pero para ser justos y comprender bien de qué habla tendría que haberse llamado Inflación o desempleo, que es el nuevo leit motiv de la cartera de economía. Es que desde el Ejecutivo nacional han reconocido hace tiempo y de manera tácita que no le encuentran la vuelta al tema inflacionario, al menos con las recetas que dan por sentadas y en el marco de un estado neoliberal heredado de los 90, al que realmente no piensan cambiar de fondo.

Ya durante el menemismo la ecuación "inflación o desempleo" había funcionado bastante bien; pero en un sentido inverso. Si hoy nos dicen que es malo tener inflación pero que peor sería tener desempleo; los menemistas nos supieron decir que si bien el empleo no crecía o se precarizaba rápidamente peor sería tener índices de (hiper)inflación galopantes.

Ambas afirmaciones son falaces y son parte de un mismo acto de extorsión. En Argentina los trabajadores nos merecemos empleo digno y el conjunto de la sociedad necesita tasas de inflación manejables. Plantear que es lo uno o lo otro no tiene sustento económico salvo en el sentido de garantizar que la enorme aspiradora de recursos,que se concentra cada día más en las corporaciones, siga funcionando a toda potencia.

La inflación que lima permanentemente el poder adquisitivo de los trabajadores es parte de esa aspiradora, pero también lo es trabajo en negro, la burocracia sindical que contiene reclamos, y una tasa de desempleo que lejos de desaparecer se mantiene viva como una advertencia para los trabajadores que pretendan "ir por más".

Con los datos del CIPPES en la mano es facil apreciar el panorama real de lo que está pasando: solamente en el Gran Córdoba hay más de 111.000 trabajadores que tienen ingresos MENORES a la Canasta Básica Total, es decir que son pobres. Parte de este fenómeno se explica porque el 40% de los laburantes aquí desarrollan su trabajo en negro, bajo condiciones de precariedad propias del siglo XIX y a años luz de distancia de las preocupaciones oficiales de ciertos funcionarios y escribas que se autojustifican pensando: "pero al menos tienen un salario a fin de mes" o "peor sería que no tuviesen empleo alguno".

Seguramente si a alguen le preguntás ¿qué preferís: una buena paliza al mes o un tiro en la nuca? La enorme mayoría va a elegir la paliza mensual; pero hay que decirlo claro NADIE SE MERECE NI LA PALIZA NI EL TIRO EN LA NUCA, ambas cosas ESTÁN MAL. De la misma forma ninguna sociedad merece que la hagan elegir entre la inflación o el desempleo (o el trabajo mal remunerado y sin protección social), desplazando así hacia el abismo todos los parámetros de dignidad mínima que cualquier gobierno o pensador progre/peronista tiene como buenos y deseables.

Trabajo para todos y todas, salarios dignos y acordes a la tarea desarrollada, parámetros inflacionarios controlados y manejables, deberían ser parte central de cualquier programa destinado a hacer los cambios estructurales de fondo que la Argentina necesita para crecer y para derrotar definitivamente la pobreza y la indigencia.

Ese debiera ser la meta, no la búsqueda de algún terror que termine por disciplinar los inevitables reclamos del conjunto de los argentinos.

9 Comentan sin ponerse colorados:

Mauro A. dijo...

El tema sería analizar cuáles son las medidas que un gobierno puede ejecutar para limitar el aumento de precios, y a partir de ahí discutir si estamos a favor o en contra de esas medidas, o si el ejecutivo actual intento o no aplicar las que nos parecen las correctas.

Hasta ahora la única discusión que he leido/escuchado es que: tiene que volver a hacer creible al INDEC, como si eso hiciera evitar que aumenten los precios, o como si hubiera una serie de medidas necesarias para normalizar al INDEC. Si la discusión se limita solo a eso, no llegamos a ningun lado.

La Runfla dijo...

Mauro, hacer creible el INDEC tiene que ver con la certeza del diagnóstico y no con algún arreglo d emaquillaje. ¿Cómo saber dónde estamos parados y que políticas inciden o no sobre la realidad? EN parte eso corresponde al establecimiento de estadísticas confiables. Tan necesarios como los rayos X para comprender una fractura.

En cuanto a la propuesta para combatir la inflación me parece que varias en circulación. Desde mi punto de vista buena parte del problema inflacionario en la Argentina está ligado a los niveles de producción y de reinversión industrial. Hoy estamos produciendo menos de lo que necesita el mercado interno y el problema se acentúa año a año porque salvo períodos excepcionales y en ramas muy acotadas de la industria, la tasa de reinversión ha sido menor a la necesaria.

Pero además falta una política seria y profunda con los sectores formadores de precios, quienes encima ya no son miles ni están dispersos, por el contrario están cada vez más concentrados y cercanos al gobierno. Esos formadores de precios, concentrados y corporativos esmerilan lo que ellos llaman "el costro argentino" con suba de precios y lo hacen de manera coordinada y cartelizada, muchas veces con la anuencia de la propia secretaría de Comercio Interior. En ambas cuestiones, desinversión y formadores del precios, los estados tienen un rol central, el problema es que en la Argentina se dice una cosa y se hace otra.

El gobierno cacarea que hay que producir más pero no apuesta a las herramientas indispensables para hacerlo, por ejemplo un Banco Nacional de Desarrollo, ni tampoco traza una estrategia tangible en ese sentido. Vos fijate, se reformó la carta orgánica del Banco Central diciendo que era para abonar ese camino, pero la burocracia y las urgencias de fondos del gobierno central acotaron dramáticamente los créditos, que si bien existen son una gota de agua en el desierto. Y lo que es peor es que no hay a la vista un plan que le de marco a esos créditos en función de qué país queremos construir, qué sectores desarrollar y cuáles regiones de la Argentina impulsar.

En el tema formadores de precios pasa algo parecido, porque mientras todos los cañones discursivos apuntan hacia ellos, NUNCA hn sido expuestos públicamente desde el gobierno como quienes tienen realmente la manija de los precios, al contrario una y otra vez se han sentado en los escritorios oficiales para acordar aumentos y restrigir reajustes salariales.

La Runfla dijo...

Y acoto con una noticia recién salida: El gobierno piensa que para controlar inflación hay que ponerle tope a los salarios: mirá este link http://www.ambito.com/diario/noticia.asp?id=666648

Mauro A. dijo...

Es que ese es el tema: no hace falta hacer rayos x para comprender una fractura, si ves el hueso salido, está fracturado, entablillas y listo. Supuestamente, por el análisis que haces, la fractura es evidente (el aumento de precios), hay que ver ahora cómo se entablilla entonces... Hacer la placa es al pedo, solo sería un gasto de guita al vicio. Aunque debería marcar una salvedad: para que el ejemplo sea válido habría que suponer que ya tenes una placa radiográfica que te dice que tenes fractura, solo que vos no confias que sea cierta, sin mucha mas justificación que algunos, con intereses opuestos a los tuyos, dicen que es "trucha" esas placas que tenes

Y leo tus propuestas, pero no veo cuáles son. Decis que uno de los problemas es el nivel de producción y reinversión. Comparto, pero como solucionamos eso?.
Tambien con los formadores de precios, comparto en que hay sectores que se cartelizan y "arreglan" el precio que se les canta, pero ¿Cómo solucionamos eso?.
Sin embargo mencionas que el gobierno reconoce que son estos los problemas, pero ninguna de las medidas fueron efectivas (ni la reforma del BCRA, ni el control de precios). Entonces volvemos a lo de antes: evidentemente no es necesario primero solucionar el INDEC (aunque no se sepa realmente qué hay que solucionar), sino apuntar a políticas correctas. Compartimos entonces que la reforma de la carta orgánica apunta a lo que consideramos correcto, aunque no veamos una aplicación que consideremos correcta por los resultados obtenidos. Por otro lado, tambien coincidimos en que es correcto que el gobierno haga control de precios, pero no creo que sea algo que sea compartido por la mayoría de la sociedad.

Por tu comentario llego a la conclusión que seguimos mas o menos en la misma: que el INDEC de la inflación del 25% que quieren algunos, no es solución; el gobierno ataca el aumento de precios con las herramientas que querríamos, pero evidentemente no son lo suficientemente efectivas. Por todo esto: el problema es mucho mas complicado de lo que parece, y los canales de discusión transitan por carrilles que no llevan a ningun lado.

PD: eso que citas en la nota lo vengo escuchando hace dos años con el acuerdo tripartito que querían armar, pero ningun sector quiere ser el primero en perder, y todos usan sus argumentos a su favor con tal de siempre ganar mas. En fin... no creo que se pueda ver una solución por ese lado, por que los gremios usan la excusa de la inflación del 25% para pedir aumentos en ese orden, y las empresas usan el mismo argumento para justificar el aumento de precios, y en el medio, el estado, tratando de arreglar con dos grupos de mercenarios.

La Runfla dijo...

Estimado Mauro, obviemos toda tus disquisición sobre las quebraduras y los rayos X, su inutilidad y su dispendio de dinero. Supongo que si un médico te leyera decidiría que su carrera ha sido en vano y quemaría hasta su estesoscopio, de la misma forma en que un economista debería destrozar toda su bibliografía estadístidistica y comerse su calculadora científica.

Vamos a lo serio: la idea de que hace falta reinversión para combatir la inflación pero fundamentalmente para desarrollar el país es una idea que existe o por lo menos la declaran algunos funcionarios, hasta ahora no han sabido articular un plan para poner en práctica la idea, al puntoq ue los créditos del BCRA son para la inmensa mayoría las PyMES un objetivo inalcanzable.

Pero dejemos en claro que no hace falta tener una idea y un plan para articularla, sino saber cómo implementarla y -lo otro importante- es que toda la gestión comparta la idea.

En concreto cuando Moreno sale a buscar el acuerdo tripartito es porque NO COMPARTE la idea de que debe ser el desarrollo y la reinversión el camino. El piensa que la cosa pasa por control básicamente de salarios, lo que dicho en buen criollo es "que el ajuste lo paguen lo laburantes".

Vos fijate, el grueso de los economistas liberales dicen que hay que hacer un ajuste y que a ese ajuste lo hace "automáticamente" la inflación. Esto quiere decir que el famoso costo argentino (el costo de nuestra mano de obra) se deprecia gracias a la lima enorme de los precios.

Pero a esta ecuación le hace falta un jugador: el estado, y ahora aparece con sus topes salariales para el año 2013. La famosa idea de enfriar la economía a partir de recortar ingresos populares está en marcha.

De eso van a charlar Moreno y las corporaciones, no de reinversión. Hay una diferencia.

Por otro lado y para despejar algunas dudas tuyas me parece que es interesante compartir que actualmente nuestros salarios reales industriales promedio están al nivel del año 1995. Este dato puede resultar superficial si no lo comparamos con la línea histórica de nuestros salarios reales. Y ahí te vas a encontrar con la sorpresa de que los salarios reales de hoy y de 1995 son inferiores a los de 1960, muy por abajo del promedio de los años 60 y tremendamente bajos con relación a los de 1973. Algo pasó ¿no?

Del otro lado la productividad de los trabajadores argentinos subió sin cesar, al mismo ritmo que subía en los países centrales, solo en el 2000/2001 se mantuvo estable. Es decir que un empresario le paga a un laburante argentino menos de lo que le pagaba en 1960, pero le rinde (le produce) muchisimo más.

Eso quiere decir que hoy, si hubiese desición política podrían haber salarios dignos, trabajo en blanco para todos y la inflación sería un problema realmente menor.

Por eso no creo en lo que decís que trabajadores y empresarios representan grupos de mercernarios, porque la sartén por el mango no la tienen lo laburantes, que venden su fuerza de trabajo, sino el capital que tiene el dinero y los lobbys para influir -como está influyendo- sobre los funcioanrios del estado.

Mauro A. dijo...

Ok, obviemos los de las quebraduras, llegamos a estar de acuerdo que la medición que se haga, de momento no es lo mas importante.

Vamos a lo importante: lo que diga moreno, no pasa mas allá por las apreciaciones que haga cada uno. Obviamente no reparas que hace dos años que vienen con la misma idea, y todos los años se discuten paritarias mas o menos en el mismo orden. Ante esto, no es muy evidente lo que querés dar a entender de que al estado no le interesa apuntar a la reinversión, sino que le interesa apuntar hacia recortar los ingresos populares y a enfriar la economía.

A esto le podemos sumar que, al menos en el relato, y en menor medida en lo concreto, el gobierno actual no se caracteriza precisamente por enfriar la economía, aun en situaciones peores.

Y que: si bien concidimos que los REPROS, Creditos del Bicentenario, la reforma de la carta orgánica del BCRA, aumento de la inversión en el presupuesto 2013 (a valores reales), la regulación para que las entidades financieras provean mas créditos para la inversión productiva, y supongo que alguna que otra medida, dan mas bien a entender que: aunque los niveles de inversión sean los mayores de las últimas décadas , las políticas del gobierno tienen algo que ver, y da la sensación de que piensan seguir en el mismo sentido, y no tanto que por culpa de las políticas del gobierno no hay suficiente inversión.

Por otro lado, la comparación con la producción de hace 5 decadas queda en improcedente por la diferencia absurda que hay en los procesos productivos. El Mundo no es igual, los procesos productivos tampoco, el rendimiento del empleado menos.

Es cierto que el empleador es el que lleva la sarten por el mango, pero eso no quiere decir que ambos sectores (el empresarial y el sindical) atienden solo sus intereses sin preocuparse por un bien mayor, y que ambos utilizan a su conveniencia el tema de la "inflación" sin suponer que tal vez las actitudes que tienen son, en parte (tal vez ínfima), causante del aumento de precios. Es por eso que uso la palabra mercenarios, aunque tal vez le quepa mejor a un sector que a otro, pero eso ya queda dentro de las apreciaciones de cada uno. Lo que es claro, es que, con los dirigentes (empresariales y sindicales) que tenemos actualmente, se hace práctiamente imposible un acuerdo tripartito, y no precisamente por falta de voluntad de una de las partes (el estado).

Resumiendo y repitiendo mi postura: la realidad daría a entender que el gobierno apunta mas o menos a lo que te gustaría que hiciera para convatir la inflación. Tal vez se necesita con mayor fuerza, pero habría que ver qué tan facil es aumentar la presion (siendo titular del ejecutivo nacional) sin que te corten la cabeza.

La Runfla dijo...

Estimado Mauro, comparar la producción de hoy con la de hace 5 décadas está directamente enlazada al salrio real de los trabajadores. Hoy un trabajador argentino gana menos que en 1960, en términos de Salario real y en esa ecuación: menores salarios reales + mayor productividad, la inflación ha tenido un rol central, y lo sigue teniendo.

En cuanto a lo que decís sobre la "idea que hay desde hace 2 años" te recuerdo que en realidad es mucho más antigua y su implementación solo ha ido en el plano de los discursos. Hoy acceder a los créditos que implementó el BCRA es absolutamente prohibitivo para el grueso de las PyMES. Y este dato no lo digo yo porque se me ocurre sino porque las propias cámaras PyMES ya lo han dicho reiteradamente. De paso cañazo te recuerdo que en la Argentina el grueso del empleo lo dan justamente las PyMES.

Por otra parte y para que tengas un panorama más completo sobre como se implementan los créditos te traigo este dato reciente: en el año 2003 los créditos hipotecarios representaban el 2,5% del PBI argentino, terminando el 2012 son apenas el 1,5%. Vos dirás "pero hay un plan de créitos hipotecarios para viviendas del gobierno...", si es verdad, hay un plan que tiene más discursos que hechos y eso se expresa en los números que te di.

Como si esto fuera poco y para dimensionar como una cosa se relaciona con otra, traigo a colación otro número interesante e ilustrativo: en 1997 con UN (1) salario promedio se podía comprar 1 (un) metro cuadrado construido. En el 2012, UN (1) salario promedio solo alcanza para comprar MEDIO METRO CUADRADO. La inflación y el ajsute sobre los salarios ha operado ahí de manera siniestra, y siempre bajo la administración kirchnerista.

Aquí lo que está en juego no es la cabeza del ejecutivo sino el binestar del conjunto de los argentinos, si estas cosas tuvieran una solución real que fuese más allá del discurso tendrían un acompañamiento aplastante del conjunto de la sociedad, una acompañamiento que iría más allá del 54% de los votos, pero como se queda ahí, defendiendo intereses de las corporaciones, cuidando el bolsillo de los grupos concentrados y facilitándoles el camino inflacionario para multiplicar suis ganancias, el modelo muestra sus límites como heridas abiertas en cuanto a los derechos que son vulnerados todos los días.

Mauro A. dijo...

Bueno, que se yo, para mi es una discusión improcedente por que ha cambiado sustancialmente la matriz productiva, no solo nacional, sino mundial, sería como comparar el consumo urbano de nafta en automoviles, pero ponele...

Y a eso es lo que voy con el tema del acuerdo tripartito, no pasa de algo discursivo, así que tampoco me parece que sea algo que pueda torcer la balanza, o que se pueda adjudicar al gobierno como lo haces ya que si realmente se quisiera ajustar por el trabajador, tranquilamente podrían hacerlo como se hizo en otras épocas, o como se hace actualmente en otros paises, incluso en córdoba misma. Sin embargo la realidad demuestra que no es un "norte" del gobierno nacional, tal vez puede llegar a ser una corriente ideológica mas dentro del gobierno, pero que evidentemente no se lleva a la praxis en hechos sustancialmente concretos.

En cuanto a los créditos a las PyMES, nuevamente podemos acordar que pareciera ser poco, pero no es evidente que la política no apunte hacia las Pymes. Como dicen en las notas: el 76% de los repros, y el 63% de los créditos del bicentenario fueron para PyMES. Habría que ver cómo fue evolucionando el rol del INTI y si existen otras medidas que ayudaron a este sector.

Y no te voy a decir que hay un plan de créditos para vivienda del gobierno. Voy a decir que aparentemente el gobierno tomó nota del mismo dato que remarcas vos, y tanto en lo discursivo, como en la práctica pareciera tratar de atender el problema. Nuevamente: puede parecernos poco, pero evidentemente tenemos un gobierno que piensa que los problemas son mas o menos los mismos que nosotros. Pero mas allá de eso, coincidimos en el problema, pero no veo cuál podría ser la solución, y creo que la que aplica el gobierno, está mas o menos en sintonía con mi forma de pensar: tratando de exigir (al menos en lo discursivo por el momento) a las entidades financieras que aumenten la lineas de créditos hipotecarios, la implementación de la ley de tierras, y una política activa como el plan PROCREAR. Tal vez se pueda hacer mas, tal vez no... Pero aunque pensemos si está o no en juego la cabeza del ejecutivo, fácticamente hay sectóres a los que les molesta que haya un estado mas activo que intente distribuir la riqueza, esto pasa acá y en la china. Uno como gobierno tiene que medir la correlación de fuerzas para determinar hasta qué punto se puede tenzar la cuerda sin que te corten la cabeza. A mi me encantaría una ley de tierras que distribuya muchisimo mejor los inmuebles, que desaparezcan los latifundios, que casa abandonada pase a los necesitados, que proyectos inmobiliarios de mas de X m2 cedan tierra al estado, etc etc.. pero tambien se que si se quisiera hacer algo así, te tiran con todo, sin ir mas lejos tenes las pruebas de los controles sobre el dolar y la 125. Ahí cuando tratas de sacarle un poquito mas, te tiran con todo.

Entonces, si en la praxis y en lo discursivo, mas o menos apuntan hacia lo que consideramos las soluciones, y aun así no se logra bajar el aumento de precios, hay que buscar por otro lado para no presionar tanto a un sector, e ir tirando la cuerda para varios lados. El tema es que nadie discute cuales son esos sectores, por que no quieren que el gobierno tire la cuerda de ningun lado, lo único que quieren es que el gobierno "sincere" (como si supieran dónde miente) el INDEC, como si eso fuera a solucionar algo en vez de empeorarlo mas.

La Runfla dijo...

Desde mi punto de vista el problema es la distancia entre lo que se dice y lo que se hace. En ese marco es el contexto histórico, que el gobierno usa mucho, pero solamente comnparándose conel 2000/2001 y olvidándose de que hay un contexto mucho más extenso y que es que debemos mirar también.

Se dice que se hace una cosa y se hace otra. Se dice promover a las PyMES y se eimplenta el sistema para que sea una carrera de obstáculos desgastante. Se dice que se quiere cambiar la matriz impositiva de la Argentina y se acentúan los peores vicios impositivos de los 90. Se plantea que no puede haber trabajo en negro y el trabajo en negro vuelve a crecer. Ya son casi diez años, casi una década donde se plantean cosas para un lado y se termina en el punto opuesto ¿es cuestión de mala suerte o algo más?

La experiencia, los datos estadísticos sirven para eso. A vos te puede parecer que el mundo cambió mucho a mi me parece que esa es una pobre excusa para explicar lo que es una regla del capital: cada vez se trabaja más, cada vez el trabajador gana menos. Las pruebas están ahí, son un hecho verificable de manera real. Son, como les gusta decir a varios DATOS DUROS.